El Bunker I


MIS SERIES DE RELATOS

RELATOS ESOTÉRICOS

EL BUNKER

UNA PARÁBOLA SOBRE LA EXPANSIÓN DE LA CONSCIENCIA

En mi adolescencia la Biblia fue mi libro de cabecera. Ni un solo día sin al menos un párrafo bíblico. Llegué a conocerla muy bien. Hasta era capaz de citar capítulos y versículos, algo que hoy en día me parece completamente ridículo.
¿Pueden creerme si les digo que a estas alturas de mi vida lo he olvidado casi todo… menos algunas frases que se me quedaron clavadas en el alma y que considero que reflejan verdades eternas (la verdad os hará libres) y las parábolas. ¿Quién no recuerda la parábola del hijo pródigo, por ejemplo?
La parábola es una de las formas más perfectas que conozco de comunicar grandes verdades a través de los sentidos, directas al centro del alma. Las demostraciones matemáticas seguro que son perfectas y de una belleza deslumbrante, pero a mí no me dicen nada, odio las matemáticas y cualquier sistema de ecuaciones que me demostrara la estructura del universo me parecería una tomadura de pelo. Prefiero una buena historia, que me entre por los ojos, que pueda palpar, oler, degustar con la lengua, escuchar cada sonido de su entorno, prefiero una buena parábola a cualquier razonamiento, concreto o abstracto.
Es por eso que me he propuesto explicarles qué es la expansión de la consciencia y sus consecuencias y cómo el yoga tántrico o cualquier otra forma de yoga o el conocimiento esotérico o el chamanismo logran expandir nuestra consciencia y modificar nuestras vidas hasta extremos que dan vértigo.
Podría haber elegido otra metáfora, la del coche y el conductor, por ejemplo, que recorren miles de kilómetros (la vida) para llegar siempre a la misma meta: el coche al desguace y el conductor buscando otro coche, aquí, allá o acullá. Si he elegido la metáfora o parábola del búnker es porque refleja mucho mejor que la del coche lo que yo sentí y experimenté cuando se abrieron ante mí las puertas de la percepción y supe lo que de alguna manera había sabido siempre pero que nunca me atreví a admitir.
¿Qué es la consciencia? Muchos la confunden con el conocimiento. Es cierto que la consciencia es conocimiento, pero con muchas, muchas matizaciones. El conocimiento puede ser meramente teórico. Datos, datos, datos, decía un simpático robotín que ojeaba un libro a velocidad supersónica en una película. Los datos son conocimiento, es cierto, pero no son consciencia. Ésta es fundamentalmente experiencia. Ustedes pueden ver una foto del Tibet, pongamos por caso, o un vídeo, o pueden leer datos en un libro o en Google. Esto es conocimiento, pero consciencia es mucho más, es haber estado allí, haber visto en persona la cordillera de los Himalayas, palpado sus piedras, pisado su suelo, olido todos y cada uno de sus olores y abrazado a un lama. Esto sí es consciencia. La consciencia es la experimentación directa de algo, la unión, la fusión con el objeto a conocer. La intuición es una forma de conocimiento, de consciencia, muy superior a la lógica o al razonamiento o incluso a la experimentación a través de los sentidos.
Tengan esto muy en cuenta a la hora de traducir esta parábola a claves más asequibles para ustedes. También les iré dando alguna que otra clave de forma directa y simple.
De momento solo me interesan que anoten estas claves:
-Búnker=nuestro cuerpo físico.
-Habitante del búnker= la consciencia que habita nuestro cuerpo y que no es lo mismo que él. Esto es esencial. No intentaré convencerles con razonamientos, sino con la experimentación, con la parábola

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s