MANUAL DEL PERFECTO ESCRITOR ERÓTICO I


MANUAL DEL PERFECTO ESCRITOR ERÓTICO

CONSIDERACIONES GENERALES

¿Qué es un relato erótico? ¿En qué se diferencia este género o subgénero literario de otros?

Un relato erótico no deja de ser un relato y por lo tanto en poco se diferencia de cualquier otro relato o narración del género que sea. Por lo tanto la mayoría de las cosas que nos funcionan en una narración convencional deben de funcionar igualmente en el género erótico. La estructura narrativa no tiene que ser diferente, salvo que cada tema requiere un tratamiento distinto y personalizado. Los personajes requieren el mismo tratamiento y funcionan igual que en cualquier otro relato, salvo que en el relato erótico los personajes suelen estar más tiempo desnudos que vestidos, pero ese no es un detalle demasiado importante.

Se puede decir que lo que diferencia al género o subgénero erótico de otros es su temática. Lo mismo que en el género negro el tema está centrado en un crimen y en su investigación, en el género erótico nos centramos en el acto sexual y en todo lo que lleva a él. Hay escritores poco duchos en el relato erótico que piensan que si no se pasan toda la narración describiendo el acto sexual es que su relato no es bueno o no es exactamente un relato erótico. Es como si un escritor de novela negra se pasara toda la novela relatando crímenes sin parar, con breves pausas, es decir, el asesino comete un crimen y luego se va a comer, comete otro y luego duerme, etc etc. Es lo mismo que hacen algunos con el relato erótico, narran una escena de sexo, luego los personajes comen o beben o hablan y luego otra vez a repetir el mecanismo mil veces descrito.

El que un relato pertenezca a un género concreto no quiere decir que no puedan tratarse otros temas y tocarse otros palos o géneros, simplemente en un relato erótico se da más importancia al sexo, lo mismo que en un relato negro o policiaco se da más importancia al crimen y su investigación que a otras cosas, pero eso no significa que esas realidades no sigan existiendo y puedan ser descritas.

La estructura narrativa, el trabajo con los personajes y todo lo demás debe ser tratado con más intensidad y profundidad en el género erótico que en otros, porque hay más peligro de que la historia se concentre exclusivamente en el sexo y nos olvidemos del resto. Si ponemos un tarro de miel abierto, las moscas irán a la miel, no es que sea malo, pero todos sabemos cómo termina la fábula “a un panal de rica miel, dos mil moscas acudieron y todas…” Sí, eso es fácil que le suceda al escritor erótico, que disfrute tanto describiendo el acto, una y otra vez, que se olvide de los demás… de que los personajes son humanos y deben ser tratados como tales, de que hay infinidad de historias adyacentes que pueden ser contadas, aunque el centro del relato será siempre el acto sexual de los personajes.

Pongamos un ejemplo:

Estamos escribiendo un relato, hemos elegido una sencilla historia: Una mujer y un hombre van a comer al mismo restaurante y se encuentran solos, cada uno en su propia mesa. A partir de ese momento el desarrollo de la historia puede ser muy diferente y muy bueno o muy malo.

DESARROLLO MALO

La mujer mira al hombre, el hombre mira a la mujer, la mujer o el hombre se levantan e invitan al otro a tomar una copa, luego sin muchas palabras van a la habitación de él o de ella y practican sexo. Nada más. Esto lo podrían hacer dos robots con un mínimo de programación. Como ya he comentado para mi el sexo entre robots es pornografía, con perdón de los pobres robots que no tienen culpa de nada.

DESARROLLO ACEPTABLE

El narrador nos cuenta porqué están allí esos dos personajes. Nos esboza un poco su psicología, además de darnos una somera descripción física, nos describe un poco el ambiente. Hace creíble que uno se dirija al otro. Utiliza unos diálogos verosímiles y adecuados a la personalidad de cada personaje. Nos habla de cómo uno seduce al otro o el otro al uno o ambos danzan al ritmo de la música del cortejo o nos cuenta cómo se desnudan y hacen el amor dos personas y no dos robots.

DESARROLLO BUENO

El narrador está abierto a todas las posibilidades. No le importa que en esa historia se mezclen otros géneros. Pongamos que el hombre es un asesino y la mujer se siente atraída por él. Ya hemos introducido en la historia el suspense policiaco además del sexo, típico del género erótico. Los personajes van acompañados. Podemos ampliar la historia hacia la comedia. Por ejemplo resulta que ya se conocían y no se ven desde hace años. Intentan dar de lado a los acompañantes y marcharse ellos solos por la ciudad, a recordar viejos tiempos… Las posibilidades son casi infinitas.

DESARROLLO MUY BUENO

El narrador esboza dos personajes muy sólidos y si necesita secundarios también les da un buen tratamiento, no se limita a utilizar marionetas como comparsas. Les sitúa en un entorno adecuado a sus necesidades narrativas. Decide si la historia se va a centrar en la seducción, el sexo, el amor o prefiere mezclar también otros ingredientes. Es decir, podemos hacer un gin-tonic o podemos mezclar un sofiticado cóctel. Así por ejemplo nada impide que un relato erótico se desarrolle en un mundo futuro y utilicemos la cienciaficción como un elemento del cóctel, y quien dice esto dice fantasía o novela negra o comedia o lo que sea. No se limita a presentarnos a los personajes en el presente, nos da a conocer un poco de su pasado a través de flashbacks o monólogos interiores. Construye la psicología y el pasado de los personajes como si fuera a escribir una novela, cuando en realidad los va a utilizar en un relato más o menos corto. El narrador describe la seducción y el cortejo y el acto sexual no como algo mecánico con etapas perfectamente definidas y que siempre se repiten, sino como un medio de desarrollar la psicología de los personajes, su comunicación y la historia. No estamos en una fábrica, describiendo el proceso de construcción de un automóvil, estamos ante una historia en que dos o más personas se encuentran y terminan en la cama o en el ascensor, practicando sexo, pero son personas, con una psicología, con un pasado, con una historia que contarnos. Cuando un personaje le quita al otro una prenda íntima no está quitando esa prenda de un maniquí, está viendo un cuerpo humano, donde late un corazón y en cuyo interior hay una personalidad que se expresa a través de su mirada. Describir cómo los personajes se quitan las ropas y cómo se miran las partes anatómicas y las acarician o manosean y cómo es el proceso de un coito en la especie humana, no es un buen relato erótico, estamos muy cerca de la robotización.

Y nada más por el momento. Subiré un fragmento de la “Guía para lectores de diario de un gigoló” para que veamos cómo son los personajes, cómo se les sitúa en un tiempo y en un espacio y cómo se estructura narrativamente la historia. Que ustedes-vosotros lo pasen bien y se animen a escribir un relato erótico, no es tan complicado, ni tan morboso, y puede llegar a ser algo muy divertido y placentero. Un saludo.

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