Mes: diciembre 2015

PRIMERA ENTREVISTA CON EL LOCO III


 

 

Llamé al timbre del telefonillo una sola vez. Mientras caminaba los últimos metros había tomado la decisión: si no contestaba a la primera me largaría. Luego podría decirle a mi esposa que el loco se echó atrás… por miedo. Era una actitud muy mezquina por mi parte, lo reconozco. Sin embargo en ella existía un componente intuitivo que no fui capaz de apreciar en aquel momento.

Hasta que conocí al loco nunca me planteé la importancia de la intuición, esa milagrosa facultad que posee el ser humano de conocer la verdad de un solo vistazo, sin análisis ni razonamiento. Entonces no lo sabía, claro está, pero el tiempo me daría serios motivos para pensar que aquella fue en realidad mi última resistencia frente al destino, que acabaría echándoseme encima, como lobo hambriento.

El lector desocupado no entenderá esta obsesión mía por recalcar una y otra vez una circunstancia ya conocida, que tan solo sirve para ralentizar el ritmo narrativo. El lector desea saber cómo era en realidad el loco y qué circunstancias tan extraordinarias pudieron ocurrir para que pudiera llegar a lamentar el resto de mi vida haberle conocido. Todo llegará en su momento. Permítanme este regodeo morboso. Dejen que me detenga en esta encrucijada de mi vida y mire con nostalgia los restantes caminos, que pude haber elegido y no escogí. Porque una vez se toman decisiones de este calibre en la vida ya no hay marcha atrás.

Hubiera jurado que el loco estuvo todo el tiempo al lado del telefonillo, aguardando mi llamada. De otra manera no habría respondido con tal celeridad. Con el tiempo llegué a convencerme de que era capaz de intuir cada uno de mis pasos y adelantarse a ellos.

Me identifiqué y la puerta se abrió con un ligero chasquido. El edificio en el que habitaba el loco era antiguo, más bien diría viejo, y muy poco cuidado. Por suerte el ascensor aparecía reluciente, como recién instalado. Me sentía tan nervioso que me asustó un ruidito percutiente… hasta que descubrí que mi brazo derecho estaba temblando y golpeaba el botellero contra la pared.

El loco me esperaba con la puerta abierta. Vestía un chandal muy gastado, yo diría que sucio, y calzaba unas deportivas tan deterioradas por el uso que daba grima mirarlas. Sin duda estaba tan nervioso como yo. Su postura era todo lo rígida que le permitía su físico obeso y su barriga. Llevaba la chaqueta desabrochada, tal vez porque le quedaba pequeña y no podía subir la cremallera. Parte de su barriga, a la altura del ombligo, tomaba el aire, debido a que la sudadera no podía contenerla. Me echó una mirada de arriba abajo, tan extraña, que por un momento pensé que le molestaba verme con un regalo, como un huésped cualquiera. De pronto comprendí que en realidad intentaba no fijar su mirada en la bragueta de mi pantalón.

Recordé la advertencia de mi mujer. No solo miraba los pechos a las mujeres, cuando estaba nervioso o asustando, también los hombres eran objeto de su ira contenida. Clavaba su mirada en esa zona tan morbosa de la anatomía masculina. En una de las posteriores entrevistas, cuando ya existía entre nosotros una cierta confianza, me atreví a preguntarle por aquella curiosa manía.

-Verá –me respondió- con los hombres no puedo utilizar mi “técnica” de compensación erótica, porque por gracia o por desgracia, mis gustos sexuales son muy claros: me gustan las mujeres, solo las mujeres, y cuanto más atractivas más me gustan. Con los hombres utilizo otra “técnica” que no es precisamente de “compensación erótica” y que tiene mucho de venganza.

-¿En qué consiste?

-Imagino que a los cabrones que me llaman loco les corto los c… y los dejo castrados de por vida.

-¿También a mí?

-Lo dice por la mirada que le eché la primera vez que vino a casa? No, usted no es mi “enemigo”… al menos de momento. Lo que ocurre con las manías –no le resultará difícil entenderlo- es que no se pueden controlar, de otra manera ya no serían manías, como es lógico. Cuando me pongo muy nervioso o fóbico, me da por ahí. Algunos disfrutarían mucho si me hubiera dado por comer piedras. Por suerte esta manía es más inocua para mi estómago, aunque le aseguro que en ciertos momentos de mi vida habría preferido una buena indigestión de piedras.

-¿Qué le ocurrió?

-Poca cosa… Que a uno le llamen maricón, tan solo porque es víctima de una estúpida manía no es agradable. He procurado ponerme en la piel de los homosexuales y pensar que mi sufrimiento puede servirles de expiación por los pecados de tanto “machito” de mierda, como anda suelto por ahí. Pero no me consuela, no.

-¿Respondió con violencia?

-¡Oh, no! Tan solo recuerdo haberme peleado una vez en mi vida… Tendría unos seis años. Fue en la escuela. Unos matoncitos de mierda querían que les diera mis canicas. Me defendí a puñetazos y patadas. Pero eran muchos y muy cobardes. No vinieron de uno en uno, sino todos a la vez. Terminé en el suelo, pateado como un perro y con un ataque de nervios que me impedía respirar. La maestra se asustó mucho. Creyó que me moría. Fue la única vez que habló con mis padres… para decirles que era un niño demasiado sensible… En cuanto a los cabrones que me llamaron maricón, me hubiera gustado responderles que me presentaran a sus esposas, madres o hermanas, tal vez ellas luego pudieran corroborar su apreciación y si yo en la cama era tan maricón como les parecía a ellos.

-Pero no lo hizo…

-No. Me detuvo pensar que a lo mejor sus esposas o hermanas eran unos auténticos monstruitos y no se me hubiera levantado.

-Jaja. Veo que al menos conserva el sentido del humor… Pero ellas, las pobres, no tenían culpa de nada.

-Cierto, aunque eso nunca se sabe…La culpa es una cadena infinita de eslabones y el último no puede quejarse de sufrir las consecuencias cuando los demás son golpeados. Cuando golpean a los eslabones a los que estás unido terminas por sufrir tú también el golpe, aunque no tengas la menor culpa.

Así me explicó el loco su extraña conducta. Entonces me hice una idea aproximada de la génesis de su patología. Pero justo en aquel momento, allí, de pie, en el pasillo, observando cómo el loco procuraba apartar su mirada de mi bragueta también yo me pregunté si sus gustos sexuales no acabarían por traerme problemas. Con el tiempo -¡las sorpresas que nos da el tiempo!- descubriría que los problemas más bien podrían venirme por el lado de mi esposa. Pero no adelantemos acontecimientos…

Me invitó a pasar y se hizo a un lado. Atravesé el umbral con miedo, procurando dejar a salvo mi culo. Me indicó que dejara el botellero en la cocina, la primera puerta a la izquierda.

Como la mayoría de nuestras modernas cocinas era un espacio muy reducido. Solo los campesinos o los ricos parecen poder permitirse el lujo de poseer una cocina amplia, de “gourmet”. Observé que el fregadero estaba hasta arriba de platos y cazuelas sin fregar. Hasta olía mal. El loco se disculpó mientras yo dejaba el botellero en la encimera.

-Disculpe usted esta mierda (una palabra que utilizaba con frecuencia, como pude comprobar). Los que vivimos solos no nos preocupamos demasiado de la higiene o la limpieza. No suelo fregar hasta que necesito platos. Pensaba hacerlo para recibirle, aunque no entraba en mis planes enseñarle la casa, y menos la cocina, pero no voy a andarme con remilgos. Ha traído vino y hay que abrir las botellas.

No me ofrecí a echarle una mano con los platos. Eso sí, observé que en la mesa había varias fuentes y platos, entremeses, tortilla, aceitunas, patatas fritas y una gran variedad de cositas para picar… en platos limpios, por supuesto. Me pidió que le ayudara a llevarlo todo al salón.

Sobre la mesita de cristal había puesto un hule nuevo. Debió de leer mis pensamientos porque dijo:

-He pasado el aspirador y puesto un hule nuevo. De no haberme dormido habría limpiado el resto de la casa y fregado los cacharros, pero nunca controlo mis siestas. Debí haber puesto el despertador.

-No se preocupe. Lo entiendo perfectamente. Yo también viví solo un tiempo en un piso, durante mi época universitaria. Hacía lo mismo que usted. Los hombres somos unos auténticos “adanes” para estas cosas.

Me alegro que lo entienda, porque no estoy dispuesto a cambiar mi forma de vivir. Ni por usted, ni por nadie.

-¿Ni por una bella mujer?

-Esa es otra canción. Las mujeres pueden lograr de los hombres hasta esos milagros.

-¡Dígamelo a mí!

Regresamos a la cocina en busca de copias, cubiertos y servilletas.

-¿Vive usted solo?

-Las cucarachas me hacen mucha compañía…No, no ponga esa cara. Es una broma. Aunque con la falta de limpieza que hay aquí y la vetustez del piso no me extrañaría que una fila de lindas cucarachitas acabaran bailando cancán para mí.
-¿Por qué no contrata una asistenta, al menos para que le haga lo mayor una vez por semana? Incluso, se me ocurre, que podría escoger. Una chica joven y soltera podría acabar siendo el milagroso remedio a sus males.

-Supongo que bromea, aunque le voy a confesar que lo he pensado más de una y de dos veces. Poner un anuncio en el periódico y entrevistar a las candidatas hasta dar con una que me gustara. La pagaría bien, no tengo problemas económicos. Con el tiempo nadie sabe lo que puede pasar. Aunque yo estoy ya muy viejo y muy gordo.

-Como usted dice “nunca se sabe”. Conocerá el refrán: “nunca falta un roto para un descosido”.

-Sí he fantaseado con esa posibilidad. Siempre fantaseo con esas posibilidades. Pero mi fobia me hace recular ante la posibilidad de conocer a alguien.

-¿Siempre ha vivido solo? ¿No estuvo casado? Perdone mi indiscreción, pero usted me dijo que nada de secretos entre nosotros. ¿Ni siquiera vivió en pareja en su juventud?

-Esa es una historia muy dolorosa para mí. Permítame que me la reserve para otro día. Tengo que prepararme.

El loco tenía que prepararse para contarme las historias más dolorosas de su vida. Con el tiempo me explicaría que era una persona en extremo emocional. Necesitaba tiempo para “entrenarse”, como un atleta antes de la prueba.

Para ocultar su turbación buscó un sacacorchos por toda la cocina. Tal vez debido a su nerviosismo o quizás a que todo estaba manga por hombro, tardó mucho en encontrarlo. Antes tuvo que revolver cajones y armarios. Finalmente me lo tendió.

-El alcohol me excita y a veces me pone agresivo. Pero hoy lo necesito. No es fácil, ni siquiera para un loco, contar ciertas historias.

El loco me invitó a hacer honor a las viandas. La tortilla estaba buena, con cebolla, pimiento y trozos de chorizo y jamón. El loco traga más que come. Intenta controlar su ansia poniendo los platos y las fuentes bajo mis narices, para que me sirva. Así quiere ralentizar su ritmo de tragón inconfeso.

El jamón, el chorizo y la cecina son excelentes. Se lo hago notar.

-Sí, lo compré expresamente para esta cena.

¿-No había dormido toda la tarde? ¿Cuándo decidió hacer la compra?

-Lo compré todo ayer por la tarde. Me conozco y sabía que no podía permitirme el lujo de dejarlo todo al azar.

-¿Pero cómo sabía que iba a venir? No se lo confirmé hasta esta tarde, después de la comida.

-Era probable, pero no lo hice solo pensando en la probabilidad. En realidad llegué a verlo, aquí, comiendo y supuse que sería hoy.

-¿Cómo que me vio?

Sí, por el tercer ojo. Ya le hablaré de ello en otra ocasión.

CRAZYWORLD XVII


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Por fin encontró lo que deduje había sido un sendero transitado en algún tiempo. Ahora las plantas y la maleza habían tenido tiempo sobrado de brotar y el supuesto camino permanecía oculto entre tanta vegetación y hojarasca. Caminamos en silencio un rato, apartado ramas y procurando poner el pie con cuidado, para evitar molestos tropiezos. Jimmy se acercó a un árbol extraordinariamente ancho y copudo, y muy viejo, tal vez milenario. Observé una marca en forma de aspa, hecha al parecer con un cuchillo o machete. El Pecas lo rodeó con cuidado, procurando evitar la planta espinosa que le cerraba el paso. Sentí curiosidad y decidí rodearlo en sentido contrario. Pude ver cómo se agachaba entre la maleza, hurgando en lo que parecía un agujero en el tronco del árbol. Por fin encontró lo que buscaba. Era un machete, grande y afilado. ¿De dónde demonios lo habría sacado? ¿Acaso no vigilaban en Crazyworld el uso de las armas por los pacientes? Por suerte Jimmy no parecía excesivamente violento, en otras manos aquel arma sería tan demoledora como un revolver en manos de un niño.

-¿Cómo has podido hacerte con algo así?

-Es mejor que no sepas ciertas cosas. A pesar de que suelo visitar el bosque cada cierto tiempo, es imposible mantener este sendero despejado. Un machete resulta imprescindible.

Jimmy continuó caminando, mientras daba machetazos a diestro y siniestro. Recé porque lo que fuera a enseñarme no estuviera muy lejos, o no podrías regresar en varios días. Por suerte el sendero se despejó un poco al cabo de diez minutos, lo que aprovechó para comenzar su consabida cháchara. Supuse que tanto tiempo sin darle a la sin hueso había sido un sacrificio demasiado grande para él. De pronto comenzó a contarme cosas del millonario que había tenido la genial idea de transformar su finca en Crazyworl, aquel manicomio tan surrealista. A pesar de que El Pecas intentaba volverse de vez en cuando, para que su voz llegara a mí con claridad, teníamos grandes dificultades para comunicarnos y al final acabamos los dos a grito pelado, algo muy propio del lugar en el que nos hallábamos.

-¿Y dices que el millonario utilizaba antes esta finca para cazar con los amigos? –grité a voz en cuello-.

-Sí, y también para sus orgías y francachelas con los amigotes. Ese cabrón debió de ser una buena pieza en su juventud, aunque con el tiempo es posible que le comenzara a fallar el ariete, porque dejó de venir por aquí, al menos con tanta frecuencia.

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No hubiera necesitado chillar tanto, porque el viento parecía soplar ahora a mi favor y me traía sus palabras con nitidez. En aquel silencio tan agradable, plagado de trinos de pájaros, aquellas voces me estaban poniendo nervioso.

-¿Quieres decir que utilizaba el edificio para sus orgías? Debió de invitar a medio condado.

-No me entiendes. El edificio principal no existía tal como lo has visto ahora.  Es todo nuevo y creado expresamente para nosotros, los locos. La mansión del millonario es ahora el edificio donde viven y trabajan las putas.

-Pues no lo conozco.

-Ya te lo enseñaré. No llevas ni un día aquí, no quieras conocerlo todo deprisa y corriendo. Hay mucho para ver y con calma.

Por suerte llegamos a un trecho donde el sendero se hizo más amplio y despejado. Pude situarme a su lado y de esta manera la conversación se hizo más civilizada.

-¿Sabes algo, Jimmy, sobre las razones que movieron al millonario a convertir esta maravillosa finca en un frenopático?

-Se bastante gracias a que no hay secreto en Crazyworld que puedan ocultarme. Tengo acceso a los archivos de Sun, a los del director e incluso he podido entrar en los archivos codificados del jefe de seguridad.

-¿Y eso?

-Gracias a una chica que es la mejor hacker que he conocido. La pobre tiene muchos complejos porque está un poco gordita. Me bastó hacerme su amante para que me concediera todos mis deseos, como un hada madrina. Me facilitó el acceso a todos los ordenadores de Crazyworld, me hizo con los códigos de todas las puertas e incluso pude acceder a Internet y dejar algunos mensajes de socorro, pero nadie me hizo caso.

-¿Y cómo no te fugaste si tienes los códigos de las puertas de salida?

-Verás. Esos los cambian todos los días y no puedes planear una fuga en veinticuatro horas. Eso es imposible. De todas formas sigo pensando en ello. La chica nos ayudará aunque se enfadó mucho conmigo cuando la dejé en cuanto obtuve de ella todo lo que quería.

 

DICCIONARIO DE FANTASÍA Y CIENCIA FICCIÓN I


FANTASÍA

ANDERSON, POUL

https://es.wikipedia.org/wiki/Poul_Anderson

Estoy leyendo La nave de un millón de años. Tan solo he leído alguna antología de relatos cortos. Muchos de los autores que aparecen aquí como autores del género fantástico también lo son de ciencia ficción, encajarlos en uno u otro género en algunos casos es puro subjetivismo.

CIENCIA FICCIÓN

ASIMOV, ISAAC

https://es.wikipedia.org/wiki/Isaac_Asimov

Aún recuerdo como una de las experiencias más agradables de mi juventud la lectura de la trilogía de la Fundación de Asimov, también adquirida en aquel para mí mítico tenderete de Argüelles donde adquirí libros que me han durado toda la vida. La lectura de la Fundación en el metro de Madrid es uno de mis recuerdos más agradables de mi estancia en la capital. Luego compraría el resto de novelas de la saga y me haría con buena parte de su obra, otros los leí en la biblioteca pública. Es uno de los clásicos de la ciencia ficción, un escritor ameno, al alcance de todos y una diversión asegurada incluso para los que no son muy aficionados a este género. No digo nada de su biografía y de sus obras porque para ello está el enlace, este diccionario será muy largo por lo que abreviaremos en lo posible remitiendo a través de enlaces a biografías y obras.

BEAR. GREG


https://es.wikipedia.org/wiki/Greg_Bear

Norteamericano, yerno de Paul Anderson.
He leído bastante. Trilogía de Trilogía de Thistledown

Eón (1985)
Eternidad (1988)
Legado (1995)

Fundación y Caos (1998
La radio de Darwin (1999)
La ciudad al final del tiempo (2008)

Autor muy interesante, uno de los clásicos modernos, aunque a mi juicio puede ser muy desigual en sus historias.

BENFORD,GREGORY

https://es.wikipedia.org/wiki/Gregory_Benford

Norteamericano, doctor en física y escritor.
He leído poco para tener una opinión bien fundamentada sobre él.

A través del mar de soles (1986)
Cronopaisaje (1980)
El temor de la Fundación (1997) (Segunda trilogía de la Fundación, junto con Greg Bear y David Brin)

BERMUDEZ CATILLO,GABRIEL-ESPAÑOL

https://es.wikipedia.org/wiki/Gabriel_Berm%C3%BAdez_Castillo

Solo he leído una novela suya que me dejó muy buena impresión.

EL SEÑOR DE LA RUEDA. Ediciones Albia, col. Albia Ficción. (1978)

BESTER,ALFRED-AMERICANO


[url]

https://es.wikipedia.org/wiki/Michael_Bishop

Desconocido, no he leído nada.

BLISH,JAMES-AMERICANO

https://es.wikipedia.org/wiki/James_Blish

BOVA,BEN-AMERICANO-1932


[url]

https://translate.google.com/translate?hl=es&sl=en&u=https://en.wikipedia.org/wiki/John_Boyd_(author)&prev=search

BRADBURY, RAY

https://es.wikipedia.org/wiki/Ray_Bradbury

Pocas veces un autor de ciencia ficción me ha llegado tanto y tan profundo. Cuando en mi juventud leí por primera vez sus Crónicas marcianas ya nunca acepté que nadie me hablara de la ciencia ficción como de un género literario de segunda clase. Sigo releyendo sus crónicas cada ciertos años y me siguen gustando igual o más. Alguna de sus novelas han sido llevadas al cine, como Farenheit 451 por Truffaut. Un clásico de la ciencia ficción, con un lirismo y una originalidad pasmosas.

BRADLEY,MARION ZIMMER-AMERICANA

https://es.wikipedia.org/wiki/Marion_Zimmer_Bradley

BRIN,DAVID-AMERICANO


[url]

https://es.wikipedia.org/wiki/Fredric_Brown

BRUNNER,JOHN-BRITANICO

https://es.wikipedia.org/wiki/John_Brunner

BUDRYS,ALGIS-LITUANO-AMERICANO

https://es.wikipedia.org/wiki/Algis_Budrys

BUIZA,CARLOS-ESPAÑOL MADRILEÑO

https://es.wikipedia.org/wiki/Carlos_Buiza

BUJOLD,LOIS MCMASTER-AMERICANA


[url]

https://es.wikipedia.org/wiki/Octavia_E._Butler

La leí mucho durante una etapa feroz como lector de cienciaficción en la que leí todo lo que caía en mis manos. Se ha convertido en una de mis favoritas.

Lilith’s Brood (la trilogía de Xenogenesis)

Dawn (Amanecer) (1987)
Adulthood Rites (Ritos de madurez) (1988)
Imago (1989)

CARD,ORSON SCOTT-AMERICANO

https://es.wikipedia.org/wiki/Orson_Scott_Card

Un clásico moderno de la cienciaficción. Una se sus series, el Juego de Ender ha sido llevada al cine. Le he leído mucho y debo decir que algunas novelas me gustan mucho y otras menos, como si estuvieran mal acabadas, tal vez escritras demasiado deprisa.

CHERRYH,C.J.-AMERICANA

https://es.wikipedia.org/wiki/Arthur_C._Clarke

Tras ver la película de Kubrik, 2001, odisea del espacio, este autor entró en mi vida con enorme fuerza. Compré toda la obra suya que encontré y me puse a leerlo con gran intensidad. Desde luego es un excelente autor aunque nunca me llegó tanto como otro de los grandes, Ray Bradbury y sus Crónicas Marcianas. La lectura de toda la saga de 2001 me entretuvo una buena temporada. Un clásico muy recomendable.

DICCIONARIO DE NOVELA NEGRA II


DICCIONARIO DE NOVELA NEGRA- LETRA E

ELLROY,JAMES

http://es.wikipedia.org/wiki/James_Ellroy

-Nacido 1958.- Su madre es asesinada a los diez años. Vida de drogadicto y alcohÓlico.
Es uno de los autores más conocidos de la novela negra actual. Se dio a conocer con la versión cinematográfica de su novela “L.A. Confidential. Traumatizado por el asesinato de su madre reconstruye el mismo y toda la ola de crímenes en los Angeles de aquella época. Su estilo se acerca al documentalismo narrativo. Entre sus obras. /Mis rincones oscuros/Ola de crímenes/ La dalia negra.

He leído gran parte de su obra. Me gusta mucho aunque el estilo documental en una obra de ficción puede acercar al lector a la realidad y hacer sentir que eso pasó, pero a mí particularmente no me gusta mucho a la hora de narrar, prefiero un buen narrador, en primera o tercera persona y si es preciso introducir la documentación de otra manera.

LETRA F

FAST,HOWARD

http://en.wikipedia.org/wiki/Howard_Fast

Me suena como autor de best sellers y guiones televisivos, pero no recuerdo haber leído nada. Un autor pendiente.

“Samantha(67)/The case of the one penny orange/the case of the russian diplomat/the case of the poiso” Su personaje “MASAO MASUTO”

LETRA G
http://es.wikipedia.org/wiki/%C3%89mile_Gaboriau

GABORIAU,EMILE

Escritor francés, precursor de la novela negra. Me suena haber leído algo en mi juventud, pero no lo recuerdo. También queda pendiente.

“El expediente 113” Les esclaves de Paris.

http://www.rtve.es/alacarta/videos/esta-es-mi-tierra/esta-tierra-tomelloso-francisco-garcia-pavon/2441246/

GARCIA PAVON,FRANCISCO

http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Garc%C3%ADa_Pav%C3%B3n

“Nacido 1919″ Conocido por la creación de su personaje”PLINIO”.- Entre sus obras Los carros vacios/Historias de Plinio/El reinadode Witiza/El rapto de las Sabinas/Las hermanas coloradas.

A mi llegada a la Mancha fue el primer escritor manchego al que dediqué mi tiempo. Como no tenía su obra la fui sacando de la biblioteca pública. He leído mucho y con gran deleite, más cuando conoces un poco la tierra y sus gentes. Una delicia muy recomendable, especialmente para quienes disfrutan del humor en la novela policiaca.


GARDNER,ERLE STANLEY” “The bigger the come-39(Agencia de detectives). Su personaje más famoso es Perry Mason interpretado en la serie televisiva por Raymond Burr. He leído alguna de sus novelas, no muchas, y visto algunos capítulos de la serie televisiva. Aunque fue contemporáneo de Dashiell Hammet su novela es la clásica de detectives, yo no la calificaría de novela negra estrictamente hablando. Confieso que mi interés por la novela policiaca clásica es limitado, me gusta el ajedrez y una buena partida puede ser muy interesante y divertida, pero siempre preferiré una novela que trabaje los personajes y cuya trama nos describa un entorno social que una historia que se centre exclusivamente en quién mató a quién y por qué. He leído algo de Agatha Christie y de Conan Doyle pero no son novelas que me vuelvan loco, me valen solo para pasar un rato en ciertos momentos y circunstancias.

https://es.wikipedia.org/wiki/Erle_Stanley_Gardner

GOODIS,DAVID

Nacido 1917-1967″ Entre sus obras “Tras el rostro(Dark Passage-1946)/Al caer la noche(Nightfall-47/Disparen contra el pianista” “Viernes 13” Algunas de sus obras han sido llevadas al cine y son muy conocidas.

Este sí es ya un autor clásico de novela negra. He leído bastante de su obra y he disfrutado de las novelas llevadas al cine, como Disparad contra el pianista de Truffaut.

“Hammett(75)/Dead Skip/final notice/gone,no forwarding” Su personaje DAN KEARNY”

He leído muy poco. Su personaje más conocido es Hammett. Ha escrito guiones para las series televisivas de Kojak, Colombo o Remington Steele, por ejemplo.

HADLEY CHASE,JAMES

Su auténtico nombre es René Raymond y nació en Londres aunque pasara la mayor parte de su vida en Francia. Escribió más de ochenta novelas policiacas. Entre sus obras. “El secuestro de miss Blandish/Un loto para miss Quon/Una radiante mañana estival/ Peligroso si anda” Su personaje más conocido es”Martin Corridon”

He leído bastantes novelas suyas y es un autor al que seguiré leyendo porque me gusta, tal vez no esté a la altura de los grandes-grandes, pero está muy alto.

https://es.wikipedia.org/wiki/James_Hadley_Chase

HAMMETT,DASHIELL

https://es.wikipedia.org/wiki/Dashiell_Hammett

Nacido en 1894 en Saint Mary County Maryland. Falleció en 1961 Sirvió en el ejército de tierra durante la Primera Guerra Mundial y más tarde trabajó como detective privado en laa agencia Pinkerton en San Francisco. Se alistó en la Segunda Guerra Mundial. Verdadero creador de la novela negra terminaría con la novela-problema y con personajes como Hercules Poirot o Sherlock Holmes. En la novela policiaca al uso la realidad estaba fuera de escena en cambio Hammett regresa a la novela realista utilizando la trama detectivesca para destripar la corrupta realidad social. Entre sus obras muchas de ellas llevadas al cine. “El Agente de la Continental-Halcón Maltés./La llave de cristal/Cosecha roja/La maldición de los Dain” Sus personajes personajes más conocidos son “Nick Charles y Nora/SAM SPADE/Ned Beaumont.”

Hammet y Chandler fueron mis primeras lecturas de novela negra en aquella colección de bolsillo de Bruguera, allá por el año 1978 o 1980. Adquirí la colección en un tenderete de Argüelles regentado por un argentino que me hizo muy buen precio en todas mis compras. Entonces residía en Madrid y acostumbraba a leer estas novelas en el metro. El creador de la novela negra para mí sigue siendo un grande entre los grandes, aunque confieso que me gusta más Chandler.

 

UN CADÁVER EN LA CARRETERA II


 

 

UN CADÁVER EN LA CARRETERA

PRIMERA NOCHE

Cadávere carretera 1

EN LA CASA I

Apenas habían recorrido unos diez kilómetros cuando observó la entrada de un camino de tierra, a la derecha. Tomando una decisión rápida decidió meterse por allí. Apagó las luces y sacudió fuertemente a la mujer intentando hacerse con su bolso sin conseguirlo.

-Creo que usted me está mintiendo. No entiendo tanta preocupación con la policía. Déjeme el bolso, quiero ver lo que lleva en él.

En ese momento la mujer pareció salir de un sueño, todo su decaimiento, vergüenza y aquella imagen que intentaba dar, como de haberse perdido en algún lugar remoto de su cráneo, debido al trauma sufrido, desapareció bruscamente. Como si fuera una actriz que se quitara de encima al personaje de un manotazo, para enfrentarse al director que ha pasado todos los límites. Abrió rápidamente el bolso y de él sacó un pequeño revolver con el que le encañó sin el menor titubeo ni temblor.

Cadáver carretera 2

-Ya estoy harta de ti, amiguito. Ahora me vas a llevar a tu casa y si es verdad que vives solo nos quedaremos juntitos los dos, hasta que esta historia se calme. Si eres bueno te daré un premio por el que muchos pagarían la mitad de su fortuna. Ya he visto cómo me mirabas. ¿Te gusto mucho? ¿No es así muchacho?

-Claro que me gustas, pero por favor guarda esa pistola. No me fío de las armas de fuego, un movimiento brusco y puede que me encuentre con una bala en el corazón. No quiero morir, la muerte es la única desgracia que no tiene remedio. Haré todo lo que me digas, pero por favor olvídate de la pistola.

-No es una pistola, sino un revolver. Veo que no te gustan las armas de fuego. Eso está muy bien, solo hay que usarlas cuando no tenemos la menor duda sobre lo que queremos hacer. Creo que eres un buen chico. Lo pasaremos bien juntos. Ahora arranca y llévame a tu casa.

Encendió las luces y regresó a la carretera, pero ahora no tenía ninguna prisa por llegar. Necesitaba recapacitar sobre las posibilidades de salir de aquel lío con vida. Ella no parecía una muñeca cualquiera que se hubiera cargado a su amante, por la única razón de no soportarlo. Sus nervios parecían de acero; sin duda una profesional que estaría metida en algún tipo de mafia. En las películas a los mafiosos no les gusta dejar ningún rastro tras de sí. Él podría describir a la policía con pelos y señales a la mujer que había recogido en la carretera. Su memoria visual no era un don, solo le ocurría con las mujeres atractivas y ello porque había trabajado durante años esa técnica. Le bastaba con ver una mujer bonita, de paso en cualquier parte, y al llegar a casa podía dibujar sus rasgos a la perfección. Incluso había diseñado un programa para el ordenador; escogía cada rasgo sin dudar y rara era la vez que al finalizar un rostro tenía que volver a retocarlo. Ella no conocía ese rasgo de su carácter, pero sin duda estaba pensando en deshacerse de él.

-No hablaré. Apenas me conoces pero no me interesa meterme en líos, tengo un buen trabajo y toda la vida por delante. El hombre está muerto y eso ya no tiene remedio. Además… seguro que era un cabrón y se merecía lo que le ha pasado.

-Tienes toda la razón, amiguito, era un auténtico cabrón. Ya tendremos tiempo de hablar de ello. En cuanto a ti, te calé a la primera. Has conseguido ganar mucho dinero. Por cierto, ¿en qué trabajas?

-En el ramo de la informática, soy programador. Tengo una empresa propia y me va muy bien.

-Te has acostumbrado a los placeres que proporciona el dinero, a la buena vida y a las mujeres. ¿Somos tu debilidad, no es cierto?

-No tiene sentido negarlo. Las mujeres siempre habéis sido mi debilidad.

-Lo sé. Un par de noches en mis brazos y no me denunciarías ni por todo el oro del mundo. ¿No es cierto?

-Puede que seas muy buena psicóloga, pero todos podemos equivocarnos al juzgar a los demás. El ser humano es siempre imprevisible.

-Creo que me arriesgaré contigo, amiguito.

No dijo nada más, bajó el cañón del revolver, pero su mano no se separó de la empuñadura, lo dejó reposar sobre su regazo y miró al frente. La carretera les está llevando hacia un futuro incierto, los faros del coche apenas dejan ver unos metros, el resto es solo oscuridad.

Cuando llegaron a su casa era más de media noche. Metió el coche en el garaje y abrió la puerta. En cuanto encendió la luz ella se introdujo dentro rápidamente y comenzó a buscar el baño sin preguntarle nada.

-Está detrás de aquella puerta, al final del pasillo, a la derecha.

¿Y ahora qué? Podría intentar llamar a la policía, pero ella tiene el revólver y me mataría sin dudarlo. Es una mujer fría como el hielo. Tendré que seguir el juego. Me ha estropeado las vacaciones pero si todo sale bien tendré algo para contar a mis conquistas, tal vez podamos reírnos un rato con una copa en la mano. Pero la muerte no es una broma, si me dispara no tardaré en caer durante toda una eternidad como sucede en las películas. La bala destrozará partes vitales de mi organismo, todos tenemos que morir pero no ahora y no tiene porqué ser con dolor. Odio el dolor, cantaría como una soprano si me torcieran un dedo. Pero de nada sirve dar vueltas a algo que no está bajo mi control. Solo puedo esperar y aprovechar cualquier circunstancia favorable?

Cadáver carretera 3

 

Mientras ella se ducha mira en el frigorífico. La mujer que hace la limpieza en varias casas de la zona tiene llaves de la suya. La telefoneó el día anterior para que llenara el frigorífico, dejando algo preparado para cenar. No volverá a limpiar la casa si no la llama ese es el acuerdo. No tiene hambre, pero no se piensa bien con el estómago vacío. En un recipiente hay sopa y en el otro unas albóndigas con tomate. Saca ambos y los introduce en el microondas. Si ella quiere comer habrá bastante para los dos.

Busca platos y cubiertos, colocándolos a ambos extremos de la mesa, sin olvidarse de las servilletas y unas botellas de cerveza. Ella entra con una toalla alrededor de su cuerpo. En otra ocasión hubiera dado las gracias al destino, pero tal como están las cosas aquella hermosa mujer que deja sus hermosas piernas y la parte superior de los pechos desnudos a su mirada, podría muy bien ser la muerte disfrazada de bella dama. Ella no se fija en su mirada o se habría dado cuenta del miedo que hay en sus ojos.

Un instante puede cambiar una vida, pero nunca pensé que me fuera a ocurrir a mí.

Ella se acerca hasta la mesa sin mirarlo y tomando una albóndiga con los dedos se la lleva a la boca, como una loba hambrienta habría hecho con un corderito, masticando después con ansia.

 

cadáver carretera 4

-¿Me puedes dejar un vaquero y una camisa? Creo, que dada tu envergadura, no me quedarían muy mal.

-Claro. Sígueme y escoge lo que quieras.

La conduce hasta su habitación, donde abre el armario y deja que ella escoja a su gusto.

-Por cierto, si vamos a pasar unos días juntos, creo que es de buena educación presentarnos. Me llamo Antonio, Tony para los amigos.

-A mi puedes llamarme Laura si quieres. Si no te gusta escoge cualquier otro, el de tu amante más perversa, por ejemplo.

-Laura está bien.

-Bueno, si me dejas un minuto me vestiré. Claro que si prefieres mirar puedes quedarte para no perder detalle; mi dosis de pudor es ya tan pequeña que no sufriré mucho porque veas de cerca los defectos de mi carrocería.

-Tu carrocería no tiene defectos, pero creo que preferiría contemplarla en otro momento. Hoy no estoy de humor. Te espero para cenar.

El se vuelve a la cocina, pensando en la posibilidad de que ella haya dejado el bolso, con el revólver en su interior, en el baño. ¿Por qué no intentar hacerse con el arma? Podría encañonarla y luego llamar a la policía. Una vez el problema resuelto… a disfrutar de las bien merecidas vacaciones. ¿Y si ella se vengara? Tendría muchos años de cárcel para pensarlo. Y una mujer como ella, una auténtica leona, siempre tiene algún amigo o conocido dispuesto a hacerle un favor. O cualquier otro lo haría, si es a cambio de recibir unos buenos fajos de billetes. Piensa que tal vez tendría que vender la casita y comprar otra lejos de allí. La pondrá a nombre de su empresa. Ella solo sabe su nombre y no es seguro que no haya mentido. Con dinero todo tiene solución. Solo un hombre tan asustado como él elucubra semejantes estupideces. Parece el cuento de la lechera. Antes debe comprobar si esa posibilidad de salir del embrollo está a su alcance.

Camina hacia el baño por pura inercia, pero a mitad de camino se dice que no tendría tiempo suficiente. Si ella le descubre ahora, ya no se fiará de él; no sería fácil volver a intentarlo. Incluso le matará como a un perro rabioso. Para una mujer como ella un cuerpo atractivo no significa nada. Lo mismo que para el matarife un trozo más de carne. Regresa a la cocina y se sirve una cerveza negra en una jarra de cristal. La mujer de la limpieza tiene una excelente memoria. La cerveza es de su marca preferida y solo tuvo que decírselo una vez. Anota mentalmente que si sale de aquella aventura aumentará su asignación mensual. Es una verdadera joya.

Laura llega, vestida con su ropa, un vaquero y una camisa llamativa; no le quedan nada mal. Observa que ha tenido tiempo para acicalarse, tiene los ojos pintados de un azul claro y la boca muy roja. Una mujer que es capaz de arreglarse después de cometer un asesinato se lo podría comer crudo de un único bocado y sin parpadear siquiera. Por si acaso será mejor alimentarla bien, para que sus instintos caníbales vayan en otra dirección.. Sirve sopa en los platos y la invita a sentarse.

-A pesar de la nochecita que he pasado tengo un hambre de lobo. Solo pude tragarme deprisa un sandwich en una cafetería antes de montar en el coche con Mamón… Lo llamaba así, muy bajito, cuando nadie podía oírme y lo repetía una y otra vez. Mamón…Mamón…Mamón… ¿Tú tienes hambre?

-Claro, apenas he probado bocado en todo el día. Procuro ser parco para evitar dormirme mientras conduzco. Además, pocas cosas hay en la vida que puedan quitarme el apetito y menos la muerte de ese cerdo. Porque era un mafioso, un matón. ¿No es cierto?

Él se hace el duro, como si estuviera rodando una película negra. No es muy convincente, pero tiene que intentarlo. Puede que de ello dependa su vida.

-Sí, lo era. Nadie lo echará de menos, aunque sus sicarios estén pensando en vengar su muerte. Es parte de su código de honor. Te preguntarás cómo mantengo el tipo con este apetito… Voluntad, amiguito, mucha voluntad. No me importa pasarme si las circunstancias me invitan a ello, pero luego sigo una dieta muy estricta. Cuando estoy a dieta nada es capaz de desviarme del camino. Para una mujer su físico es tan importante como para un hombre su dinero.

-¿Quieres algo para beber? Tengo cerveza, rubia o negra, y una abundante bodega con toda clase de vinos.

-Si no te importa preferiría vino. Si es posible de lo mejor que tengas en tu bodega. Lo de esta noche merece una celebración por todo lo alto.

-Entonces tengo que bajar a la bodega.

-Te acompaño.

Toma las llaves de un bonito llavero de madera colgado junto al frigorífico y la precede hacia el salón. Allí mueve una alfombra y con mucho cuidado levanta una pequeña puerta de madera, disimulada en el parquet.

“Puedo pedirle que baje primero – piensa notando la aceleración en el latido de su corazón –encender la luz y empujarla por las escaleras. Cada vez que bajo a la bodega se me ocurre esta idea. Es estúpido pensar en matar a alguien que no me ha hecho el menor daño, sin embargo esta situación no me gusta, antes o después pensará en asesinarme. Si tuvo redaños para cargarse al Mamón ni pestañeará si tiene que cargarse a un testigo molesto”.

Le viene a la cabeza una imagen surrealista: está sentado en un casino, jugando al poker. Las cartas son pésimas, Todo depende de que los demás no sepan que va de farol. Si gana recibirá un beso de la chica guapa y si pierde la dama fea le rebañará el gaznate con la guadaña.

Ella deja que él baje primero, lo que viene a confirmar sus sospechas. Decide olvidarse de la precaria situación en que se encuentra y disfrutar de la vida mientras pueda; la cena no está mal, beberán un vino excelente y en la compañía de una hermosa señorita se pasa bien el rato, hasta que llegue la hora de acostarse. Piensa si ella estará de humor para un buen polvo, es tan fría que puede esperarse cualquier cosa. De momento dejará el futuro aparcado, no se le puede traer de los pelos, cuando llega lo hace con el cuerpo y el paisaje que ha escogido previamente el destino.

cadáver carretera 5

Continuará.