Mes: enero 2016

CRAZYWORLD XVIII


EN LOS BOSQUES DE CRAZYWORLD/ CONTINUACIÓN

-Eres un sinvergüenza de mucho cuidado, simpático, pero muy sinvergüenza.

-¡Si tú lo dices! En cuanto lleves aquí más tiempo comprenderás que la única forma de sobrevivir es pensando en ti, solo en ti y siempre en ti, antes, ahora y después.

-Eso es de un egoísmo atroz.

-Pues muéstrate generoso y no durarás dos días. Te lo digo yo.

-Bueno. Me estabas contando lo del millonario.

-Sí, gracias a los datos que he ido obteniendo aquí y allá podría reconstruir la historia de Crazyworld. Mr. Arkadin, el millonario, tenía un grave problema con una hija que le salió rebelde, díscola y peligrosa. Se dedicaba a espiar a sus amigos y no se le escapaba nada de lo que sucedía en su propia familia, hasta lo más íntimo. No existía motivo alguno para ello y menos para que luego se dejara entrevistar por los medios de comunicación o fuera a los reality shows, como Gran hermano, y allí se fuera de la lengua sin el menor control. Su padre, el gran Arkadín, le daba cuanto necesitaba, satisfacía sus menores caprichos y hasta le presentó a varios productores de Hollywood cuando a ella le dio por ser actriz. Era guapa y cada noche introducía en su cama a los guaperas más perseguidos por las chicas de su generación. Lo tenía todo…

-¿Y cómo se torció este camino de rosas?

-La muy idiota cometió el error de enamorarse. Hay pocos errores que no tienen remedio y ese es uno de ellos. Y como pasa siempre, él solo buscaba su fortuna. Aquel fue el revés más importante que había sufrido en su vida, en su camino de rosas, como dices. Caroline no lo superó. Ella creía hasta entonces que los dioses la habían elegido para una vida de cuento de hadas y la protegerían de todo. Se equivocó. En venganza contra su padre, su familia y todos los millonarios del mundo, que no habían sido capaces de protegerla, decidió hacerles todo el daño posible, atacándoles donde más duele a los millonarios, en su intimidad. Su padre la obligó a seguir todo tipo de terapias, puso a su disposición a los mejores psiquiatras y terapeutas del mundo, incluso pagó a conocidos actores para que la sedujeran y así hacerla olvidar su tragedia amorosa. Todo fue inútil. Y cuando agotó su paciencia con revelaciones en un reality show que ocuparon los titulares de los medios de comunicación durante un mes, decidió que había que actuar. Recluyó a su hija en una clínica privada y allí hubiera permanecido el resto de su vida de no ser porque ella intentó suicidarse y Arkadín descubrió el trato que allí recibían los enfermos. Comenzó a pensar en soluciones, incluso en construir él mismo una clínica. Cuando un millonario amigo suyo le habló de un problema con un hijo, al que necesitaba poner remedio de inmediato, él le habló de su idea. El caso de la hija de Arkadin era claro, había sido declarada incapaz por un tribunal, en el que testificaron un buen montón de psiquiatras, bien pagados por el millonario. En cambio su amigo no había tenido tanta suerte. Su caso llegó hasta el Tribunal Supremo, que dictaminó que esta perfectamente cuerdo y podía regir su persona. ¿Qué hacer?

“Cuando más amigos de Arkadín le plantearon problema semejantes, éste consultó a sus mejores asesores legales, a eminencias en el campo de la psiquiatría y a sus asesores económicos. Todos le vinieron a decir lo mismo. Por los cauces legales solo se podía llegar hasta un punto, más allá del cual ni un millonario como él podría librarse de la justicia. Entonces una idea delirante fue creciendo dentro de su cráneo. Convertiría su finca en una clínica privada para millonarios. Construiría todo lo que fuera necesario construir y adaptaría lo ya existente a sus nuevos planes. Por suerte la finca estaba muy alejada de la civilización, en medio de bosques densos, solo visitados por sus amigos para cazar. Nunca había permitido que los medios de comunicación entraran allí, de hecho ni siquiera sabían de su existencia, la que ocultó a efectos legales, fiscales y de todo tipo. Un entramado legal muy complejo la había convertido en invisible a los ojos del Estado. Así fue como empezó todo.

Un sonido extraño nos interrumpió. Me pareció el canto de un pájaro, pero de un pájaro muy raro.

Jimmy miró su reloj de pulsera y apagó la alarma. Porque eso y no otra cosa era lo que me pareció el canto de ave más extraño que había escuchado nunca. El Pecas me explicó que había puesto la alarma para poder estar de regreso antes de la cena. Ahora ya íbamos retrasados. Me enseñó su maravilloso reloj de pulsera, que hubiera podido servir al mismísimo James Bond, y me urgió a dejar de hacerle preguntas hasta llegar a la meta señalada. Hablar nos retrasaría aún más. Nos quedaba el peor trecho, el más tupido, y donde sería fácil perdernos si él no iba atento a las señales que había dejado para señalar el sendero. Me ordenó ponerme tras él, mantenerme en silencio y apresurar el paso. Y eso hice.

El bosque permanecía en un silencio intenso y abismal, solo roto por el canto de algún ave lejana o por el ruido de nuestros pasos. El espléndido sol del verano, que habíamos dejado tras nosotros al introducirnos en el bosque, era ahora solo un sueño. Árboles milenarios, altísimos y copudos, nos impedían el menor atisbo del cielo. A pesar de mi amnesia creí recordar que se llamaban sequoias. No se lo quise preguntar a Jimmy, que iba muy ocupado dando machetazos a diestro y siniestro y mirando de vez en cuando hacia atrás para ver si yo podía seguir su apresurado caminar. Por fin llegamos a un claro circular, cuyo centro estaba ocupado por un enorme tronco seco y hueco. Yo me sentía muy cansado y El Pecas debía de estarlo aún más que yo, porque me propuso pararnos allí y descansar un poco.

-¿Queda mucho para lo que quieres enseñarme?

-No mucho.

Me hizo trepar el tronco y allí nos sentamos. Permanecimos en silencio hasta recuperar el resuello. Luego Jimmy quiso proseguir su historia.

-¿Dónde nos habíamos quedado?

-Me estabas contando cómo el millonario Arkadín decidió transformar su finca en este frenopático infernal.

-Sí, como te decía se había cubierto bien las espaldas. Su mente rapaz y astuta lo planificó todo muy bien. Sus amigos millonarios colaboraron económicamente y juraron mantener el secreto, aún a costa de sus vidas. Arkadín contrató a los mejores profesionales de la construcción, uno a uno, como si se tratara de un casting para una película. Eligió a los que supuso le darían menos problemas y los puso a las órdenes de un hombre de confianza que había aceptado permanecer en Crazyworld como jefe de mantenimiento. Arkadín lo compró con un tratamiento experimental para su esposa, enferma de cáncer. No tenían hijos, así que cuando ella murió aceptó un sueldo elevadísimo que repartió, en parte, entre los familiares más cercanos y se recluyó aquí, como un anacoreta.

“La construcción se hizo en un tiempo record, había dinero más que suficiente, los mejores profesionales y el millonario Arkadín azuzándoles para que se dieran prisa. Cuando todo estuvo concluso los mejores profesionales del país repasaron los planos como si se tratara de un proyecto para una película. Dieron el visto bueno, y quien se interesó en algo tan sorprendente fue silenciado de una u otra manera, alguno terminó aquí, como asesor de la ciudad fantasma que Arkadín quería crear, ampliando Crazyworld, para que en ella cupieran todos los que le molestaban, que cada vez eran muchos. El hombre iba perdiendo la chaveta poco a poco y nadie se atrevía a internarlo a él.

“Yo fui de los primeros en llegar. Su hija, Caroline, fue la primera paciente…

-¿Aún sigue aquí?

-Pues sí. No la has visto porque Arkadín la mantiene apartada, no quiere que los demás pacientes la contagien. Aún no ha perdido la esperanza de recuperarla algún día. Ya te la presentaré en su momento. Seguro que los dos os caéis bien, uno que no recuerda y otra que no quiere recordar, jeje. Como te decía yo fui de los primeros, aunque cuando mi padre me encerró aquí, los amigos de Arkadín ya habían aprisionado a sus hijos y familiares conflictivos. Mi progenitor no era amigo personal de Arkadín, pero en cuanto le llegaron rumores de lo que estaba tramando le faltó tiempo para apuntarse.
-¿Ya estaba todo el personal preparado?

-No, apenas había suficiente para atendernos. Luego fueron llegando más pacientes, y más personal. El doctor Sun ya estaba aquí, lo mismo que el director y celadores y un nutrido grupo de agentes del cuerpo de seguridad.

-¿Ya sabíais que nunca os dejarían salir?

-En absoluto. Esta era para nosotros una clínica más. Eso sí, bastante rara. Nos hicimos conscientes de ello con el tiempo, cuando algún paciente pedía el alta porque ya creía encontrarse muy bien, o cuando alguien del personal solicitaba el finiquito para marcharse…Fue un duro golpe para todos… Pero creo que ya hemos recuperado el resuello. Será mejor que te de la sorpresa ahora.

-¿No decías que aún nos quedaba un poco?

-Te mentí. Todo este tiempo he estado pensando si descubrirte el secreto o no.

-Lo entiendo. Nos acabamos de conocer y no sabes nada de mí, ni siquiera yo se mucho de mí. Lo que no entiendo es de qué secreto puede tratarse para que seas capaz de mantener la boca cerrada. Perdona que te lo diga, amigo, pero lo tuyo no es precisamente el secretismo.

-Eso te dará una idea del secreto que voy a descubrirte. Me gustaría que juraras sobre este crucifijo que no se lo desvelarás a nadie más sin mi permiso.

Y Jimmy se abrió la camisa y me puso delante un crucifijo de oro, bastante grande, que llevaba colgado al cuello con una cadena.

-¿Eres religioso? Ese sí que era un secreto bien guardado.

-No seas idiota. No creo en nada ni en nadie, pero cuando lleves algún tiempo aquí descubrirás que es preciso buscar algo en lo que creer o te colgarás de uno de estos árboles. ¿Vas a jurar o no?

Lo hice, repitiendo sus palabras, y luego me obligó a besar el crucifijo. Entonces se puso en pie y señaló entre los árboles. Por un momento supuse que me iba a enseñar a un incrédulo colgando.

-Fíjate allí. Entre aquellos dos árboles. Sigue la dirección de mi dedo. ¿Ves algo?

-Nada de momento.

-Fíjate bien.

-¿Qué debería ver, Jimmy?

-¿No te parece aquello el tejado de una cabaña?

-Ahora que lo dices…

Jimmy miró su reloj.

-Vamos muy retrasados, pero no te he traído aquí para que regresemos sin que conozcas mi gran secreto.
El Pecas me hizo bajar del tronco y nos fuimos acercando al lugar que él había señalado. Aquel claro me gustaba. Se podía ver el cielo, el suelo estaba cubierto de hierba, musgos y hojas. Olía bien, a alguna plante desconocida –todas deberían serlo para mí- y una suave brisa acariciaba los pulmones al tiempo que provocaba el susurro de las hojas de los árboles. Era un buen lugar para meditar o para buscar refugio en los malos momentos. Me dije que, si como decía Jimmy, iba a permanecer allí el resto de mi vida, aquel sería un estupendo lugar para olvidarme de Crazyworld. Si además había una cabaña donde refugiarse y algún manantial cercano, aparte de plantas o setas para comer, pasaría largas temporadas allí, a no ser que me echaran de menos y las patrullas de seguridad conocieran aquel escondrijo. Decidí no preguntárselo a Jimmy, de momento, antes de conocer aquel tesoro del que parecía tan orgullo.

La cabaña estaba muy bien disimulada, árboles de tupidas copas lo ocultaban a miradas aéreas, si es que por allí pasaba algún helicóptero o avioneta. Una colina de mediana altura, repleta de vegetación salvaje, escondía la parte trasera de la cabaña de madera, que así, a simple vista, no parecía gran cosa, incluso me decepcionó un poco. Una cabañita para que un par de cazadores estuvieran a gusto, no más. Me dije que aquel no podía ser el secreto, dentro debería haber algo mucho más importante. Sentí curiosidad y no me pude contener.

-¿Qué hay dentro?

-Ahora lo verás.

La puerta estaba disimulada tras unas ramas que observé habían sido colocadas muy cuidadosamente. Jimmy excavó en el suelo, al lado de una vieja maceta medio podrida. Cuando se puso en pie y se volvió pude ver una sonrisa deslumbrante en su rostro. Nunca me imaginé que aquel hombre pudiera ser tan feliz. Me enseñó una llave que introdujo rápidamente en la cerradura de la puerta, que se abrió chirriando.

Entramos. La cabaña permanecía a oscuras. Jimmy tanteó cerca de la pared y sacando un mechero del bolsillo encendió un cabo de vela que al parecer había dejado sobre una repisa. Estaba colocado en una botella de cerveza cubierta por restos de cera. Creí escuchar ruido de agua, como una cascada lejana. No quise preguntarle nada al Pecas. La travesía por el bosque había excitado mi sensibilidad hasta límites dolorosos.

-Voy a poner en marcha el generador para que tengamos luz.

-¿Un generador? ¿Cómo te arreglas con el combustible?

-De vez en cuando consigo un bidón de gasolina. Los guardias de seguridad patrullan todo el perímetro de Crazyworld a diario. Guardan los “todoterreno” en un edificio que tiene surtidor de gasolina. Los coches llevan siempre un bidón de gasolina por lo que pudiera pasar. Disponen también de un helicóptero, aunque de nada serviría si se quedan sin gasolina en pleno bosque.

-¿Un helicóptero? ¿No sabrás pilotar? Sería la manera más sencilla de salir de aquí.

-No lo creas. Es la posibilidad de fuga más evidente. Todo está muy vigilado y controlado. Lo sé muy bien porque intenté fugarme aprovechando que lo utilizan para el suministro de alimentos desde la ciudad más cercana, pero me descubrieron y Sun me mantuvo casi un mes en las celdas de aislamiento. Estuve a punto de volverme loco. Pero es una historia que ya te contaré en otra ocasión. Lo primero es lo primero, voy a poner en marcha el generador y luego te enseñaré mi secreto.
Jimmy abrió una puerta, al fondo del pequeño salón en el que nos encontrábamos y esta vez sí que escuché con toda claridad lo que me pareció un salto de agua. Me apresuré a seguirle, curioso. Lo que observé me dejó con la boca abierta.
En un principio la cabaña me había parecido muy pequeña para una reunión de cazadores, casi diminuta, como la casa del bosque de Blancanieves y los siete enanitos. Los amigos del millonario deberían haber sido también enanos para sentirse allí a sus anchas. Ahora lo comprendí todo. En realidad la supuesta cabaña no era otra cosa que una especie de careta para ocultar una obra de ingeniería que me pareció portentosa. Vista desde el claro la cabaña de madera parecía apoyarse en un gran peñasco que se elevaba tras de ella. Había árboles gigantescos por todas partes, que ocultaban la visión de la cabaña a cualquier curioso que se acercara por allí. Solo sabiendo de su existencia uno podía descubrirla si miraba en la dirección correcta con la perspectiva adecuada.

Resultaba impresionante abrir aquella puerta de madera y encontrarse en un gran jardín circular. Miré hacia arriba y pude contemplar las copas de los árboles y a través de un pequeño hueco el cielo azul. La enorme peña en la que parecía apoyarse la cabaña mirando desde el claro no era sino la proa desgajada del gran peñasco que había detrás. En el hueco natural existente entre ambos se había diseñado un bonito jardín, de un tamaño más que aceptable. Del gran peñasco brotaba una cascada que caía desde varios metros de altura, produciendo un ruido ensordecedor. El agua rebotaba en un estanque artificial, creado al efecto, y salpicaba todo el círculo. En medio del estanque un excelente escultor había formado un grupo escultórico que me pareció muy bueno. Lo que me sorprendió fue la crudeza del tema. Se trataba de una orgía numerosa y variopinta. Hombres desnudos, con gorritos de cazador en la cabeza, perseguían o penetraban a mujeres de diferentes edades y con físicos de amplio espectro. Había jovencitas retozonas, maduritas de formas opulentas, parejas lésbicas y animales, perros y caballos, que hasta a un ingenuo amnésico como yo no le cabía la menor duda de sus propósitos al perseguir a las mujeres. Todo era de una crudeza que repugnaría a una naturaleza más sensible que la mía y no digamos que la de Jimmy, quien ya debía de estar más que curado de espanto si frecuentaba el lugar tanto como me yo imaginaba. Un cazador era especialmente llamativo, sin haber visto una sola foto del millonario, de quien me hablara Jimmy, yo hubiera jurado que no podía ser otro. En lo alto de una especie de plataforma floral y boscosa penetraba por detrás, con un enorme miembro a una jovencita, mientras las restantes figuras, en círculo, le contemplaban con rostros arrobados al tiempo que continuaban con sus placenteras faenas.

Lamenté no haber traído mi cámara fotográfica, aunque bien pensado yo no podía saber si poseía ese artilugio o no, puesto que era un amnésico. Aunque dado que el coche en el que me había estrellado era un deportivo último modelo, carísimo, resultaba lógico pensar que también obraba en mi poder una cámara fotográfica, entre otros numerosos artilugios que forman parte de los “objetos de bolsillo” que hoy día lleva todo el mundo encima. Al menos eso me estaba pasando por la cabeza, como un vago recuerdo del mundo exterior. Como me pasaba también la idea de saber qué había ocurrido con mi deportivo y si podría verlo.

Me hubiera gustado preguntarle a Jimmy si él tenía cámara o si existía alguna grabación en video de aquella obra maestra de la escultura erótico, pero no me atreví a hacerlo. Ya habría tiempo para satisfacer todas las curiosidades pendientes. El Pecas había atravesado la cascada y desaparecido de alguna manera, tal vez en una cueva. Aquello me sonaba a alguna película que había visto alguna vez en alguna parte, aunque no lograra recordar dónde ni por qué. ¿Era aquel un signo de que la amnesia postraumática, como la había llamado el doctor Sun, empezaba a remitir? Esperaba que sí, aunque prefería que el grueso de recuerdo viniera a mí más tarde, por la noche, o si pudiera elegir, al día siguiente.

Regresó con la ropa mojada, aunque eso no parecía importarle lo más mínimo.

-Ya encendí el generador. Aquí entra la luz del día, pero necesitaremos la corriente eléctrica para movernos por el interior. Me has visto desaparecer tras esa cascada, ahí detrás hay una cueva natural, adaptada como almacén, ahí está el generador. Pero hoy no tengo tiempo para enseñarte todo. Iremos a lo más importante. ¡Sígueme!

Y eso hice. Jimmy abrió otra puerta, disimulada tras la vegetación, con la misma llave que había empleado para abrir la primera y me hizo pasar, tras dar al interruptor de la luz. Nos recibió un enorme salón, muy acogedor, decorado a lo grande, con muebles caros y sillones y sofás muy cómodos, como comprobé enseguida. El Pecas, sin pedirme permiso, me sirvió una copa. Era un bourbon excelente, según pude comprobar. Aquel salón tenía de todo, incluido un mueble bar mejor surtido que el de muchos hoteles de cinco estrellas… Bueno, eso pensé de forma natural, sin darme cuenta de que yo era un amnésico y por lo tanto no podía saber si era así o no. Esta extraña dicotomía, por un lado el hombre sin recuerdos y por el otro el hombre normal al que le vienen a la cabeza sensaciones y presuntos recuerdos que deberían ser normales en cualquier otro, me estaba molestando un poco. Se lo consultaría al doctor Sun en la próxima sesión de terapia.

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SLICTIK-OBRA COMPLETA II


ADALGISA.- ESTUDIOS ASTROLÓGICOS

LOS TAURO

 

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PEQUEÑOS ESTUDIOS ASTROLÓGICOS – POR ADALGISA

 

HOY TAURO

 

El sol está en este signo del 21 de abril al 21 de mayo.

 

ASPECTO MÁS LLAMATIVO DE TAURO

 

Si ustedes se fijan en este signo descubrirán que lo que más les llama la atención son los cuernos. No es que todos los tauro los lleven, al contrario suelen ser tan fieles que sus parejas a veces se ven obligadas a sacarles de paseo, con una larga correa atada al cuello. No porque tengan miedo, sus parejas, de que se desmanden, recuerden que son muy fieles, sino porque es la única manera de echarles un rato de casa. Los tauro necesitan otras praderas donde pastar, o al menos verlas para que se hagan una idea de lo que se pierden.

 

SIGNO DE TIERRA

 

El tauro posee todas las cualidades y defectos de la tierra, sea arena desértica o tierra abonada de huerto. Es signo fijo, inamovible, diría yo, a no ser que se produzca un terremoto. ¿Es esto una cualidad o un defecto?. Pues dependerá mucho de para qué se necesite al tauro. Si es para pisar suelo firme, ideal, no suele resquebrajarse. Si es para llegar a las estrellas, un poco pesadito me parece a mi.

 

Le suelen achacar macrocefalia. Es decir, ser tan cabezón que antes prefiere rompérsela, la cabeza, contra la pared, que dar su brazo a torcer. El resultado es que rara vez se la rompe, la cabeza, la tiene muy dura, y para torcer su brazo se necesitarían al menos una docena de expertos en artes marciales.

 

De ideas fijas, cuando las cambian, hace ya mucho tiempo que las modificaron los otros, con lo que vuelve a ser cabezón, aunque antes los demás pensaban como piensa él ahora y no eran cabezones. Es lento de reflejos y eso es mala cosa, te roban la cartera demasiadas veces antes de que puedas verle la cara al chorizo.

 

CLASES DE TAURO

 

TAURO ARENA DE PLAYA.-

 

Cosquilleante a los pinreles. Cuando se le pisa se notan cosquillas y un agradable masaje. Eso hace que sea muy querido y muy buscado. Es un cielo hasta que le tocan las partes, entonces suele embestir con los ojos cerrados. Aquí se acabó la historia del tauro arena de playa.

 

TAURO PEÑASCO

 

No solo es inamovible y fijo sino más duro que un peñasco. Puedes confiar en él, no te va a traicionar. Incluso te puedes sentar en él, pero al cabo de un tiempo notarás una arista clavada en tu trasero. Es señal de que llevas demasiado tiempo sentado sobre él. Vete a estirar las piernas un rato y si al volver no has encontrado nada mejor, puede que aceptes su arista en tu trasero. Eso sí, procura no chocar nunca con él, te puedes hacer pupita.

 

TAURO CUEVA

 

Son un poco oscuros y desde lejos solo se ve la peña, pero si te molestas en acercarte encontrarás la oscura entrada a la cueva. Es profunda y muy negra aunque si eres capaz de adentrarte en su profundidad te sentirás muy protegido y hasta puede que te instales al fondo, un lugar muy cálido y acogedor.

 

TAURO EVEREST

 

No hay quien los escale, altos y abofeteados por todos los vientos, nieves y tormentas. Eso sí, cuando el primero pisa su cumbre, entonces aquello se convierte en una merienda campestre. Los everesturistas suelen dejar por allí toda la basura, ni se molestan en recogerla.

 

TIERRA FERTIL PARA LAS PLANTAS.

 

Tiene aspecto más bien asqueroso. Al tacto no se nota su mugre. Solo tiene que echarlo en un tiesto y echar semillas, las que quiera. Todo crece, plantas buenas y malas, hasta se podría repoblar un bosque. Los muy mugrientos solo sirven para un par de cosechas de champiñones.

 

SEXUALIDAD DEL TAURO

 

Potente y discreta. No van por ahí pregonando sus hazañas, salvo cuando se les saca de paseo. Suelen ser muy fértiles y cuidar bien de su progenie, ellas. Ellos suelen embestir a quien intente meterse con su prole. Necesitan arrojar o cuidar semillas. Caso de atravesar una etapa seca suelen perder el humor. Se les ve mustios, cabizbajos y cariacontecidos. No dicen nada, miran discretamente y callan. Si pasa mucho tiempo suelen reventar a escondidas. Si pasa más tiempo acostumbran a darse un paseo y ver otras praderas. No sé si debo hablarles ahora de la encuesta sobre el tauro o dejarla para más adelante. Puede que haga una sección de encuestas. Ya veré. Lo consultaré con Adalgisa.

 

Habría mucho que hablar sobre la sexualidad del tauro. Lo mismo que sobre otros aspectos de este signo, inamovible “ma non tanto”. Lo dejaremos para otra ocasión. Con su permiso.

 

 

LOS TAURO II

 

LOS TAURO

 

Slictik, como todos los meses, entra al despacho de Adalgisa. Esta vez lo hace de perfil, como intentando que Adalgisa vea lo menos posible de su persona. Se acerca de puntillas e intenta acariciar su nuca y rascar su espalda. Pero Adalgisa lo descubre a tiempo y comienza a ladrarle.

-No, esta vez no. Se acabó.

-Pero Adalgisa, guapa, que es mi cumpleaños. Tienes que esmerarte con los tauro.

-Ni hablar. Ya te hice hace años un estudio y no pienso repetirlo.

-Pero fue muy duro, Adalgisa, guapetona. No puedo felicitar a los tauro con ese estudio. Se me subirán a las barbas.

-Pues tú verás lo que haces.

-Está bien. Al menos préstame tu enciclopedia astrológica.

-¿Para qué la quieres? ¿No irás a entrometerme? Te puedo denunciar por intrusismo.

Slictik observa mientras tanto, rumiando, la decoración del despachito. Es evidente que Don Alcanfor, modisto y decorador, ha dejado allí las huelas de sus zapatones. Decoración surrealista, abstracta, postmodernista. Hasta las ropas de Adalgisa han sufrido una metamorfosis provocada por las manazas de Alcanfor. Slictik no puede mirar durante mucho rato el vestido de Adalgisa porque siente que se marea.

-Anda, no seas mala con tu rascador oficial. Te prometo que te rascaré la espalda seis o siete horas. Es una buena oferta. ¿No crees?

Adalgisa pierde por completo la paciencia. Un chantaje tan sutil la crispa los nervios, porque si hay algo que puede convencerla de algo, de cualquier cosa, de todo, es una buena rascada de espalda. Se levanta como un tiro y busca la enciclopedia astrológica en la librería, estilo daliniano. Se vuelve como un trompo a la máxima velocidad y le lanza el mamotreto a Slictik. Éste, que no se lo espera, recibe un fuerte golpe en el pecho y cae de popa, como el Titanic.

No tiene tiempo para asimilar nada, porque Adalgisa ya le está tirando el resto de los libros, y ésta vez a la cabeza. Se hace con la enciclopedia y sale como un spunik por la puerta. ¡Menos mal que estaba abierta!

 

Se dirige a su despacho, en la Torre de Babel. A la entrada una placa de oro dice: Slictik, creador de personajes. Entra, cierra la puerta con llave y se sienta en su sillón, tras la mesa de despacho. Silva por lo bajo. ¡Esta Adalgisa! Y se queda pensativo. Ningún otro personaje le odia tanto como Adalgisa. ¿Por qué? Rumia y rumia. No encuentro motivo alguno. ¿Qué signo será Adalgisa? No recuerda cuando fue creada. Tal vez sea tauro también.

Al cabo de un tiempo se decide a escribir con la pluma creadora de personajes. Antes relee los estudios astrológicos anteriores de Adalgisa.

 

LOS TAURO

TIERRA, FIJO, FEMENINO.

PLANERA REGENTE: VENUS

PALABRAS CLAVE: POSESIÓN, PERMANENCIA.

 

EL MITO

Tauro fue el blanco toro que cortejó a Europa, llevándosela sobre su lomo. Naturalmente que era Zeus, el rijoso, disfrazado, y al volver a su forma normal colocó el toro en el firmamento.

 

CARÁCTER

 

No sé los demás tauros que pueblan el planeta, en mi caso concreto el defecto de carácter que más desgracias ha atraído sobre mi cabezota ha sido la cólera.

Las explosiones coléricas son tan comunes en el tauro como los volcanes sobre la corteza terrestre. El tiempo, que es el más sabio entre los sabios, me ha enseñado que arrojar magma por la boca no sirve de nada. Siempre produce más efecto la impasibilidad y una frase contundente, dicha en tono dulce, que todas las explosiones volcánicas del planeta. Pero cada cual tiene su naturaleza y eso es inevitable.

CONSEJOS PARA ZAFARSE DE SUS ATAQUES COLÉRICOS

 

Las personas que conviven con los tauro y especialmente sus parejas deben tener en cuenta los siguientes consejos, si quieren salir indemnes de sus cóleras:

-No se muevan. El toro ataca a todo lo que se mueve.

-No hablen, permanezcan en silencio. En todo caso que sus palabras sean dulces mientras acarician su testuz. Algo así como: ¡Cuánto te quiero, torito mío!

-Si no da resultado procuren no moverse y en cuanto les dé la espalda salgan corriendo y déjenlo solo, que explaya su cólera como en él es habitual.

-Cuando regresen no hagan aspavientos y esperavanes al ver los destrozos. Sean pacientes y permanezcan imperturbables, como si se tratara de daños colaterales, de todo punto inevitables.

-Ni se les ocurra echarles en cara los destrozos y la sinrazón de su comportamiento. Eso acentuará su cólera. Ni mucho menos comentarles que tienen los cuernos astillados de tanto clavarlos en los burladeros, ni que luego tendrán que tapar con la pala la larga zanja que han cavado con sus pezuñas, arrojando la tierra al aire. Si hacen eso podrán ser corneados de forma inmisericorde.

-Dejen pasar un tiempo y luego muéstrense cariñosos con él. El tauro necesita mucho, mucho cariño. Si lo hacen podrán lograr que el tauro olvide y les de todo el cariño que almacena en su corazón.

 

PORQUE EL TAURO ES CARIÑO Y MEMORIÓN

El gran problema del tauro y su gran capacidad, según se mire y desde donde, es su capacidad para recordarlo todo o su incapacidad para olvidar.

En mi caso hasta recuerdo una escena, siendo yo niño de unos cinco años, los matones de la escuela me habían arrebatado mis apreciadas canicas. Además se burlaban de este niño enclenque. Mi estallido de cólera aún permanece en mi memoria. Me enfrenté a todos ellos, y eran unos cuantos, e intenté golpearles con puños y pies. El resultado fue que me dieron una gran paliza, y cuando caí al suelo, con un ataque de asma, tal vez causada por la cólera, siguieron golpeándome sin misericordia hasta que llegó la maestra.

Si he sido incapaz de olvidar aquella escena, comprenderán que no olvide las demás.

Esta capacidad memorística tiene un lado positivo. Un tauro puede recordar para siempre a una bella mujer que pasara por su lado hace tres décadas, por ejemplo, o el beso ingenuo de aquella niña coletitas…

 

PORQUE EL TAURO ES SENSUAL Y LUJURIOSO

Si han leído el mito habrán comprendido que el tauro llevaría sobre sus lomos a la señorita Europa, América, Asia, África, Oceanía y hasta a la señorita extraterrestre, con cabeza de calamar y manos de pulpo. Es un signo extremadamente sensual y lujurioso. La clave está en que su planeta regente es Venus y ya saben que Venus es la diosa de la lujuria.

A pesar de ello sus parejas no deben preocuparse en exceso porque es un signo con tendencia a la monogamia, al hogar dulce hogar, y en realidad ve a las otras mujeres como el toro mira a las otras vacas, porque están ahí, pastando, al alcance de su mirada.

No se preocupen sus parejas porque el tauro es…

FIEL, MONÓGAMO Y FIABLE EN LAS RELACIONES SENTIMENTALES

 

Eso sí, tengan cuidado, porque el tauro es en extremo celoso. Como le sucede al torito bravo, le basta ver a su vaca rumiando al lado de otro toro para que se ponga a cornear a diestro y siniestro. Es un signo en extremo posesivo, por lo que más vale que no ande falte de cariño o estará malhumorado y colérico.

Como signo de tierra una vez se instale en un hogar será difícil que ande por ahí picoteando.

Porque el tauro es…

INAMOVIBLE

Como signo de tierra le gusta permanecer donde está y solo puede ser movido por los terremotos, erupciones volcánicas, inundaciones, etc. Tiene su propio ritmo geológico de erosión y sedimentación, por lo que sus parejas y su entorno deben de conocer muy bien que mover a un tauro contra su voluntad es como intentar mover una montaña con palabras…Si son dulces, cariñosas, seductoras e invitadoras puede que hasta consigan el milagro. De intentarlo de otra manera es posible que el tauro les caiga encima como una montaña que se desploma.

Un tauro puede permanecer en un sofá, viendo en la tv algo que le interese y con abundantes aperitivos y bebidas sobre su barriguita, horas y horas. Allí puede comer, dormir, despertarse, fantasear sobre sus mundos favoritos y no echará nada de menos durante días y días, salvo que una hermosa mujer se les ponga delante de la nariz. Entonces sí podrán moverles de su sitio, a poco que la mujer se mueva seductoramente.

Porque…

MENTE TAURINA

Porque… el tauro necesita pocas cosas, aparte de una buena comida, un buen y prolongado descanso, mucho sueño, una hermosa mujer y … su mente funcionando como un volcán.

Sí, porque la mente taurina es un volcán en erupción, cuando deja de ser un pedrusco inamovible. Si entre sus defectos de carácter está la cólera y la testarudez, entre sus cualidades mentales está la imaginación, la creatividad y la profundidad… siempre que tenga una meta, claro está. Porque el tauro es perezoso por naturaleza.

Díganle que les acompañe a dar una vuelta alrededor del mundo en un crucero y les preguntará: ¿para qué?

Entonces respóndanle que para ver hermosas mujeres.

Él repreguntará: ¿Tengo alguna posibilidad?

Repliquen: Siempre hay alguna posibilidad. Donde hay vida hay esperanza.

Verán cómo comienza a moverse. Eso sí muy lentamente.

Porque el tauro es…

LENTITUD A CÁMARA LENTA

Jamás intenten que el tauro les haga un favor ahora, ya… Jamás intenten convencer a un tauro que algo es tan absolutamente urgente que no puede esperar a mañana. Se enfadará mucho, resoplará por los ollares, pateará el suelo y embestirá.

Si no lo hace se limitará a preguntarles:

-¿ A qué viene tanta prisa? ¿Es que el mundo se va a acabar mañana? Entonces no hay ninguna prisa, porque lo que se ve con los ojos de la muerte no tiene la menor importancia.

Así pues si ha tomado una decisión la llevará a cabo, caiga quien caiga, porque es testarudo y cabezón como él solo, pero denle tiempo, déjenlo a su propio ritmo, incluso para ir en crucero a contemplar hermosas mujeres. Y si decide quedarse en el sofá no se preocupen por su futuro, porque…

LA MENTE TAURINA ES LENTA PERO SEGURA

Una vez puesta en movimiento ya no hay quien la pare. Puede plantearse preguntas tan profundas como: ¿por qué estamos aquí, de dónde venimos y a dónde vamos? ¿Existe Dios? Y una vez hechas las preguntas busca las respuestas con la cabeza baja y los cuernos en ristre. Será capaz de descubrir una prueba incontrovertible de la existencia de Dios en el caso de que exista. No conozco ahora el dato de si Santo Tomás de Aquino era tauro, pero a la vista de su Summa Teológica y de su obesidad estaría por apostar que sí.

Un tauro puede crear un Quijote si se lo propone, siempre que tenga una meta a la que dirigirse y salga del letargo será capaz de llegar a donde se proponga llegar, desde la creación literaria, empresario, banquero o simple granjero.

Porque…

AL  TAURO LE ENTUSIASMA LA NATURALEZA

Odia la ciudad, la vida burocrática (algunos caen en ella más por estar sentados que por otra cosa) el tráfico, el gentío y las aglomeraciones. Denle un buen trozo de naturaleza, preferiblemente montaña, un hermoso valle, muchos árboles, bellas vistas, y harán de él un ser feliz. Si le ponen al lado a una bella mujer será doblemente feliz, si le dan a la boca exquisitos platos, harán de él un ser triplemente feliz y así sucesivamente…

PORQUE EL TAURO ES INSACIABLE, UN GRAN TRAGÓN O UN EXQUISITO GOURMET COMO GUSTA ÉL DENOMINARSE

Dado lo voluminoso de su vientre necesita llenarlo con frecuencia y con grandes volúmenes de comida. Dado que su cabeza es tan grande no es de extrañar que necesite llenarla de ideas y más ideas. Dado que su piel es tan extensa no es de extrañar que necesite mucho estímulo y mucha caricia.

Todo en el tauro es exagerado. Si es de corta estatura se expandirá a lo ancho, si es de piernas cortas será de cabeza grande, si es de cabeza normal será ancho de hombros, un armario ambulante, si es…

Y Slictik sigue y sigue hablando de sí mismo, porque a los tauro les encanta hablar de sí mismos. Pregúntenle a un tauro y se lo dirá con absoluta sinceridad. Eso sí, nunca esperes hacerle cambiar de opinión. Como testarudo que es Slictik se ha propuesto agotar todo lo que se refiera al signo astrológico de tauro. Ahí seguirá escribiendo y escribiendo hasta que se canse. Se ha propuesto llegar hasta deshilachar todos los flecos de su carácter y rematará con tauros muy conocidos. Pero nosotros no tenemos tanto tiempo. Lo dejaremos para otra ocasión.