EL ESCRIBIR VISTO POR LOS ESCRITORES XVIII


 

FILOSOFÍA DE LA LITERATURA

SARTRE

SARTRE
” Un poco como si fuera exorcismo, murmuro: es una banqueta. Pero la palabra queda en mis labios, se niega a posarse en la cosa… Las cosas se han liberado de sus nombres. Están ahí, grotescas, testarudas, gigantescas, y parece una estupidez llamarlas banquetas, o decir que son eso o lo otro. Estoy en medio de las Cosas, las Cosas innombrables. Me encuentro sólo, sin palabras, sin defensas, rodeado por ellas y las tengo debajo, detrás, encima. La Nausea.

TEORÍA DE LA NOVELA

El rasgo esencial de la novela contemporánea es la total carencia de base exterior, de sistema de claridad. Sin postura apriorística alguna en cuestión de saber ideológico, con ausencia de toda certidumbre directriz, las formas quedan condenadas a un proceso de generación y desmoronamiento del que las novelas de Beckett constituyen claro testimonio. Y sin duda, esta falta de certidumbres que transmitir, esta falta de mensaje que revelar, es lo que motiva que tantos y tantos lectores afirmen que las novelas de Beckett representan el fin de la Humanidad. La tragedia moderna expresada en la obra de Beckett pasa inadvertida debido a que nada hay que nos proteja, debido a que no hay nada que haga nacer en nosotros la ilusión de una nueva luz. A través de los siglos, la función de la luz ha sido siempre la de eliminar el desorden y reconciliar el hombre con sus padecimientos

HENRY MILLER

PROSA, SECRETOS
– La prosa tiene dos secretos: transición y reverberación. Que un pensamiento nazca del anterior como el canal del río, con fluida suavidad, y que cada frase interaccione con las otras, como la red de diamantes de Indra en la cual cada eslabón reflejaba y teñía todos los demás. Así, por transición y reverberación, por sfumato y resonancia -como diría Leonardo- las frases armonizan en el párrafo, las partes en el todo, las ideas en el argumento. Que las suaves luces acaben insensiblemente en las placenteras y deleitosas sombras”, este leonardesco consejo al pintor debe aplicarse también al prosista en su paso de frase a frase; que las frases se esfumen o contrasten según el ánimo a expresar, pero que se concatenen conscientes de la importancia crucial de la transición. Todo objeto llena los que le rodean de infinitas semejanzas suyas, escribe Leonardo: es el principio de resonancia que De Quincey llama reverberación.

– -” Los dos secretos capitales del arte de composición en prosa son: primero, la filosofía de transición y conexión, o el arte por el cual cada grado en la evolución del pensamiento surge de otro: toda composición fluida y efectiva depende de los conectivos; en segundo lugar, el modo en que las frases se modifican unas a otras; pues los efectos más potentes en la elocuencia escrita provienen de esta reverberación, entre frases en rápida sucesión.”.
RECREAR EL MUNDO.
HENRY MILLER.

ARNOLD BENNET


– La idea sólo puede existir en palabras y sólo en una forma de palabras. No se puede decir exactamente la misma cosa de dos modos distintos. Si se altera ligeramente la expresión, se altera levemente la idea. Cuando un autor corrige y pule su estilo, está corrigiéndola idea también. Una idea sólo existe cuando se expresa y no antes. Se expresa claramente una idea vaga, vagamente.
Estoy de acuerdo sobre todo en lo último, en cuanto se aplica al ensayo, la filosofía y la ciencia. Para la poesía y la novela, a veces uno desea transmitir ideas vagas, abiertas, inacabadas.

LUIS RACIONERO

MODULACION

El segundo objetivo de la escritura es crear belleza con el propio medio material de la palabra. Oídos o leídos la palabra, la frase y el párrafo tienen un contenido sensual que se dirige al oído, de modo que hablamos de eufonía en las palabras, musicalidad en la frase, armonía en el párrafo. Para escribir hay que tener oído. En poesía aún más, máxime en los últimos años en que se ha cometido la aventurada innovación de destruir la rima. Crear belleza en la expresión escrita implica desear la proporción dentro de las frases, entre éstas y con el párrafo, modular los sonidos de modo que confieran musicalidad a la escritura.

¿Qué implica el objetivo modulación en cuanto a las palabras?. Eufonía, seleccionar las quesuenen bien, sin caer en el ónix, sardónice y carbunclo de Wilde, o los nenúfares de Villaespesa. Hay que sopesar las calidades de las palabras, no por el significado –que ya se hizo cuando aplicamos el objetivo de claridad-, sino por su sonoridad, poder sugeridor, color emocional. Cada uno tiene sus palabras favoritas: a mí me gustan crepúsculo, tiniebla, transfondo, vislumbrar, amatista.. ¡Qué mas dá¡, cada uno tendrás las suyas. ¡Qué hermoso atesorar un harén de palabras favoritas¡. A veces me duermo pensando en una de ellas, oyéndola, explorando sus aureolas. Unamuno hablaba de los nimbos de las palabras: los tienen.
El objetivo de modulación aplicado a la frase se logra con la cadencia. Cadencia es regularidad en la combinación de las duraciones de los sonidos. Es grata al oído,y por ello se dice voz cadenciosa; se puede aplicar a los movimientos de danza y a los que sin serlo, tienen ritmo: andar cadencioso. En la frase la cadencia nace físicamente de la pausa para respirar, sobre la cual se elabora y embellece, como en la música, cuando ésta cae suavemente.

ORIGINALIDAD EN LA FORMA
-PROUST.- Hay que ocuparse sólo de la impresión o de la idea a traducir. Los ojos del espíritu se tornan hacia dentro, hay que esforzarse por expresar el modelo interior con la mayor fidelidad posible. Un solo detalle de más (para brillar, o para no brillar demasiado, por afán de chocar, o por la infinita voluntad de ser “clásico”) compromete, la experiencia y el descubrimiento de una ley. No sobran las fuerzas de sumisión a lo real para pasar de la impresión en apariencia simple, del mundo de lo invisible, a aquel de lo concreto, en el cual lo inefable se resuelve en fórmulas claras.
El escritor, colocado entre la luz y la oscuridad, es un crepúsculo, es el obstáculo poderoso que impide a la luz pura de la impresión dominar a la pura oscuridad del medio expresivo, y a éste aniquilarse en aquélla. El escritor está en una zona que no es luz ni oscuridad, como la duda, la opinión, la perplejidad, e incluso el razonamiento, porque también éste es algo que no es luz ni tinieblas. RACIONERO A.E

POESIA

Quizá la prosa bien escrita se ha refugiado en la poesía, donde, abolida la rima, el poema se convierte en una sucesión de frases bien hechas que describen imágenes evocadoras. RACIONERO- A.E.

“LA POESIA es conversión en el sentido más personal y más íntimo del diálogo. Un poema no está vivo hasta que un lector no reaccione a las palabras escritas porel poeta. La propaganda es un monólogo que no busca una reacción, sino un eco. No reconocer la diferencia entre poesía y propaganda daña a ambas”.

…La dificultad de analizar los mecanismos de la obra maestra, pues, lógicamente, si así no fuera, llegaríamos a la receta para confeccionarla. Peroentre la lucidez de la fórmula y la ambigüedad de la corazonada existe una zona de penumbra por cuyo claroscuro se orientan los grandes poetas.

JAMES JOYCE
“ Nuestro espìritu no puede estar jamás satisfecho, si no ha podido hacer un claro análisis de lo que hace unos momentos produjo de una manera inconsciente”. Citado L.I. a las Humanidades pag 27.

PROUST

“En cualquier tipo de expresión adecuada, aunque sea la familiar, habrá siempre instinto y reflexión, inconsciencia inspiradora, adivinación y conciencia; o, incluso, ciencia”. Pag 27 I.H.

BECKETt

CAOS

-“No podemos escuchar una conversación, durante más de cinco minutos, sin tener intensa conciencia de la confusión imperante. Esta confusión nos rodea por todas partes, y el único remedio, en la actualidad, es dejarla entrar. El único medio de renovación consiste en abrir los ojos y contemplar el desorden. No se trata de un desorden que quepa comprender. He propuesto que lo dejemos entrar porque es la verdad. Beckett.

INCONSCIENTE
GRAHAM GREENE
Al preguntarle sobre el papel de su inconsciente en la creación de su obra, a veces encogía los hombres, ante la imposibilidad de concretar. A veces decía, riéndose, que “ quién sabe si despierto copio en el papel lo que dormido he escrito en la mente”.

ENTREVISTA A AUGUSTO MONTERROSO

Se habla de escritores de la razón y de escritores de la emoción ¿Con qué
modelo se identifica y cuál sería en su obra el papel de la intuición?

-Lo he pensado algunas veces y no hay respuestas muy claras a eso, pero si
tuviera que escoger, yo escribo más con la emoción. También se necesita la
inteligencia para dar la forma, para encauzar las emociones, porque el
trabajo con la palabra, con el lenguaje, es un trabajo con la razón.
Ahora, respecto a la intuición, no he pensado en eso, pero sí he pensado
en el instinto. Yo considero el instinto como algo que guía al escritor,
que te dice por dónde ir, cómo hacer. También se habla mucho de si se debe
escribir con la emoción de una experiencia, o después, cuando ya la
emoción se ha asentado. He tenido algunas experiencias con alumnos que me
mostraban un cuento y me decían que lo habían escrito bajo el efecto de
una gran emoción, y eso era, para ellos, lo que tenía valor. Pero para
convertir eso en arte también hace falta inteligencia, instinto. Lo mismo
pasa cuando me dicen que mis cuentos tienen humor, ironía. Estoy en contra
del exceso de humor, de la ironía permanente. El humor forma una parte
importante de la vida, y por eso es bueno que haya humor en la literatura.
De ahí cierta sabiduría literaria para poder transmitir la ironía, para
que el lector reaccione, participe, se sorprenda. Para graduar esos
efectos está el instinto. Llegaríamos entonces a la conclusión de que la
principal cualidad de un escritor es el instinto. Y eso suena como algo
animal… Como soy fabulista, siempre me imagino a los escritores en la
selva, acechados por animales feroces. Es que hay que andar con mucho
cuidado para no desbarrancarse o para no ir a dar a las fauces de una
fiera.

-Cada parte va rigiendo y moderando a la otra. Yo creo que ser escritor es
muy difícil; pero siempre se piensa que lo de uno es lo más difícil.
“Nooo”, decimos, “para los pintores, es fácil; para los músicos también.
Lo difícil es ser escritor…”. El escritor tiene un concepto, una idea y
sufre por darle forma, por realizarla. No me refiero al temor a la página
en blanco sino al sufrimiento del proceso. Sin darse cuenta, uno ya está
metido en esto y sufriendo, en vez de gozar por lo que escogió hacer.
Pero también hay cierto gozo en la escritura ¿no?
-Bueno, esa es una pregunta que no he podido responderme a mí mismo. No lo
sé, es el gozo lo que se obtiene sufriendo. La escritura es el sufrimiento
del neurótico. La etapa en que está el gozo es cuando he logrado terminar
algo, pero no en el proceso de deslizar el lápiz en la hoja.

¿Qué verdad?
-Bueno, no veo la verdad como una cosa objetiva y única sino como la
verdad literaria de la propia obra: que no engañes al lector, que no hagas
trucos, que no le toques las tripas. Y en cuanto a la belleza, tendríamos
que ir a los griegos, a Platón. La idea de que era arte lo que yo estaba
haciendo me abocó a mi objeto, al trabajo de darle forma al lenguaje. Ni
siquiera me refiero a los problemas que plantea el cuento o la novela sino
al trabajo con lo material del lenguaje. He pensado que de alguna forma el
cuento moderno tiende a ser un texto para ser releído.

¿Es decir que para usted la prosa es una forma de poesía?

-Qué bueno que lo mencione, porque yo parto de que todo arte es poesía.
Todo arte tiende a la poesía, a expresar la poesía. Sólo que a lo mejor
hay muchos que no lo saben. Es falso que la prosa sea una cosa y la poesía
otra. Podemos hacer la distinción entre prosa y verso, pero no entre prosa
y poesía. Es lo mismo para la música o la arquitectura. Si no tiende a la
poesía, el arquitecto es un fabricante de depósitos para vivir.

-Hay complejidades de la forma y complejidades de lo que se quiere decir.
Por lo que hace a la complejidad de la forma, yo tiendo a que no exista, a
que ésta sea sencilla. En cuanto a una complejidad interior, dentro de lo
que he escrito, es otra cosa. Estoy pensando también en los niveles de
lectura. Ahí sí puede haber complejidades. Hay un primer nivel de
lectura simple, lo que se dice, hay otro en lo referencial a otras
literaturas, eso ya lo vuelve más complejo, después estaría la traída y
llevada ironía, que como de vez en cuando aparece, hace más complejo el
sentido. También hay alusiones de segundo grado. Esto sucede sobre todo en
Lo demás es silencio.

-Tengo por principio no explicar nunca una obra. El lector debe
interpretarla como quiera, porque explicarla es matarla. Yo a veces me
sorprendo por la manera en que la interpretan…

¿En la vida, sirve la literatura?
-En la vida sirve muchísimo la literatura. Tal vez yo lo digo porque desde
muy niño tuve la experiencia de combinar vida y literatura. Mi infancia
fue muy pobre, pero muy llena de libros. En mi familia pasamos situaciones
muy difíciles porque mi padre era poeta, bohemio, pero también era un gran
lector y me hizo conocer muchos libros. Así, siempre encontrábamos una
referencia literaria de la cual agarrarnos. Bueno, es para lo que sirve la
literatura. Para cambiar al mundo, sin embargo, lo único que sirve es la
acción.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s