Mes: marzo 2016

UN POEMARIO NEGRO I


 

NOTA INTRODUCTORIA: Estos poemas los escribí en Madrid, allá por el año 1978 en adelante. Muchos de ellos fueron escritos en el metro, entre viaje y viaje de casa al trabajo y del trabajo a casa. Fue una época terrible de mi vida, la llamo la “etapa negra” de ahí el nombre del poemario. Escribía lo que sentía, sin más. En alguna ocasión he intentado reescribir los versos, pero lo he dejado porque lo que ganan en belleza formal lo pierden en intensidad y emoción.

POEMARIO NEGRO

AUTORRETRATO

Eterno vagabundo en la niebla
Buscando mundos imposibles.
Soñador de esperanzas rotas.
Viento que gime en la llanura
Huyendo siempre
De la angustia.
Suspirando por un escondrijo
Al amparo de la tristeza.

Eterno romántico de horizontes
Que se alejan siempre de tus pasos
Que solo son hollados
Acariciados
Por la llama de tu mirada abrasadora.

Eterno dolor en movimiento
Agitándose
En el silencio.
Retorciéndose
En la soledad.
Muriendo
Y reviviendo
Como infernal condenado.

Eterno luchador
Vencido
Contra crueles fantasmas
Que te hieren
Invisibles
Con el filo cortante
De sus espadas despiadadas
Templadas
En la gélida fragua de la nada.

Eterno sediento
De amor.
Beodo
De ilusiones
De inmensos océanos de ilusiones.
Sequedad infinita
Que se resquebraja
Por la impotencia.

Eterna pregunta
Planteada al tiempo.
Clavada en el centro
Del ojo de la vida.

Eterno demente
Pidiendo respuestas
Al mudo silencio.

Eterno peregrino
Hacia el santuario sin caminos
De la diosa felicidad.

Eterno aspirante
Al cetro y corona
De la divinidad.

Eterno
Y temporal.
Esa
Es tu condena.
Esa
Es tu esperanza.

No tengo nombre
No me llames.
Amigo.
Con vacías palabras.

Sabed todos
Que soy
En esencia
Sufrimiento.


LOS SENTIMIENTOS DEL POETA

DESESPERACIÓN

Hay momentos oscuros,
hay noches solitarias,
hay etapas negras
hay abismos sin fondo.
Entonces la desesperación
acecha emboscada
como pantera negra
de ojos relucientes.

Como cuando tu mirada
tropieza con el espejo,
implacable testimonio
de una vida rota para siempre.

Cuando todo es tristeza
y no queda en el alma
ni una sola brizna de alegría.

Cuando el cielo es gris
y la lluvia cae mansa.

Cuando la música suave
es el lamento del alma.

Cuando no se puede llorar
y la sonrisa nos mata.

Cuando el mañana nos asquea
y despreciamos el ayer.

Cuando ni el sueño del bello amor
puede anular las pesadillas.

Cuando hasta la soledad
rechaza hacernos compañía
y sentimos el vacío
aplastarnos las entrañas.

Entonces algo indefinible nos invade;
cada rincón del ser, hasta lo insensible,
se alza en feroz rebelión,
abraza a la nada con deseo lujurioso,
la besa con salvaje ansia,
busca la posesión con delirio,
en suprema desesperación del alma.

Un orgasmo infinito y atroz
recorre hasta la médula de la existencia;
un gemido inenarrable atraviesa el universo,
se pierde inadvertido para el hombre,
hasta para la mirada del ángel.

¡Qué rechazo visceral de la angustia de la vida
nos hunde en un abismo, llano, sin esperanza,
donde la dulce desesperación hace dormir
al alma en el exquisito sueño de la nada!

 

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UN INFORME EXTRATERRESTRE SOBRE LA ESPECIE HUMANA I


INFORME EXTRATERRESTRE SOBRE LA ESPECIE HUMANA I

COMUNICACIÓN DEL INTELIGENTÓLOGO DR. MCHCOK A LA ACADEMIA DE LAS ARTES Y LAS CIENCIAS DEL PLANETA STRANVIROV.

Muy estimados amigos y colegas:

Como bien sabéis, puesto que fue idea vuestra el enviarme, he pasado una larga temporada en el planeta al que sus nativos denominan Tierra, con un vocablo muy pedrestre y poco espiritual como es toda su cultura.

El planeta Tierra ha sido el primer descubrimiento del nuevo telescopio-escaneador de formas inteligentes o sea del T.E.F.I. o tefito como nos gusta llamarle. Como ustedes no ignoran se trata de una auténtica maravilla de la nueva tecnología mentalista que está invadiendo nuestra sociedad. Y tiene que serlo dada la distancia en siglos luz a que se encuentra Tierra de Stranviron y de la escasa energía inteligente que se desprende de los cráneos terrestres. Es un auténtico milagro que llegara a encenderse el pilotito verde, ese que nos avisa de la existencia de hasta un solo átomo inteligente en una galaxia.

Ejem…ejem… A pesar de la poco abundante inteligencia de sus nativos, con cráneos duros como pedruscos y tan vacuos como lo está en estos momentos mi estómago ( estoy en ayunas para evitar que el nerviosismo que me embarga habitualmente en estos casos me haga vomitar) creo estar en condiciones de confirmarles lo larga y divertida que será esta comunicación. Les hará reír como nunca hasta ahora lo habían hecho, razón por la que les aconsejo sujeten sus ingles con el cinturón risitas para evitar accidentes por descoyuntamiento inguinal.

Nos veremos obligados a parar en repetidas ocasiones para alimentarnos, dormir o estirar las piernas, pero eso no será un grave inconveniente, puesto que ustedes no tienen nada mejor que hacer y yo tampoco. Voy a dividir esta comunicación en varias partes y un prólogo. Me disculparán que aún ignore el número de partes, esto dependerá de su paciencia, y en cuanto al prólogo consistirá en una breve historieta sobre cómo llegué al planeta Tierra y el primer contacto con un especimen humano.

Y ahora, lo quieran o no, me van a permitir un breve receso para echarme al diente un stranwich de algas con proteina mineral. Continuaré la comunicación en cuanto tenga el stranwich en el estómago. Nosotros estaremos muy adelantados en el plano inteligente pero nos vemos precisados a alimentarnos como las especies más tontas.

Apreciados colegas: Aún con el delicioso sabor de la proteina mineral, extraída de la roca Grano de Néctar, en el paladar, me dispongo, de muy buen humor, a contarles cómo llegué al planeta Tierra y cómo sucedió el primer contacto con un nativo terrestre.

Cuando me sugirieron un estudio de la raza terrestre, raza inteligente según los parámetros consensuados por todas los seres inteligentes, me encontraba terminando un ensayo sobre la especie cuatrípeda aratorna, del planeta Áraton. Nunca abandoné con mayor placer un estudio. Los aratornos serán inteligentes, que no lo niego, pero su conducta carece del menor interés para quien considera el humor la más alta manifestación de la inteligencia. Esta especie es tan sumamente pragmática que no se encuentra en ella la menor contradicción, razón por la cual su sentido del humor está aún por descubrir.

Elegí viajar al planeta Tierra utilizando medios convencionales. Para ello me hice instalar en una nave intergaláctica, concretamente la Galax II, renunciando al viaje instantáneo de nuestro transformador mental. Como saben se trata del último ingenio de nuestra muy ingeniosa tecnología. El TM transforma nuestras partículas físicas en mentales y ¡zás!, basta un simple pensamiento para llegar al tiempo y luegar que previamente has elegido. En cambio en un viaje convencional tienes tiempo sobrado para estudiar sin prisa los numerosos datos, enviados por sondas no tripuladas, sobre los terráqueos. Puedes hacerte tus propios diseños corporales con el fin de pasar desapercibido entre sus nativos y probártelos ante el espejo, dando pequeños retoques aquí y allá. Así mismo estudias con calma sus numerosas lenguas, idiomas y dialectos, intentando desvelar la profunda filosofía de la vida que late necesiaramente en todo lenguaje. Les confieso que me divertí mucho repitiendo las lecciones de nuestra máquina parlante, profesora de idiomas titulada. Buenos dias, good morning, bon jour…etc, etc.

Me apasionó el estudio e interpretación de los datos recopilados por nuestras eficientes sondas, que tal vez merecerían una medallita al trabajo. Tal vez apasionante no sea la palabra adecuada para describir la emoción que me produjo estudiar una especie inteligente que lo posee todo y en grandes cantidades, excepto tal vez una adecuada dosis de inteligencia. ¡Hermosa contradicción!.

Como ustedes saben, nada resulta más sencillo que adoptar la forma física de cada especie inteligente a estudiar. Ellas aún ignoran, ¡pobres!, que no es preciso conectar neurona con neurona, siguiendo su peculiar diseño, para que un extraterrestre pueda expresarse a través de un cuerpo físico. Poniendo una comparación muy querida por los terrestres, es como si alguien se introdujera en uno de sus vehículos motorizados y, una vez aprendido para qué sirve cada pedal, se pusiera a conducir tan campante por sus autopistas. Ellos son tan inteligentes que ni siquiera saben diferenciar la parte valiosa de su invididualidad, su mente consciente, de un simple trozo de carne que ha moldeado su consciencia en una larga evolución de milenios, para lograr satisfacer su necesidad elemental, propia de seres poco evolucionados, de seguir manteniendo contacto con el mundo material. ¡Riánse ustedes!. Y sigan riéndose puesto que nosotros hacemos tres cuartos de lo mismo.¿O no me acabo yo de zampar un stranwich de proteína mineral?.

Nuestra tecnología, casi milagrosa, y sobre todo nuestra mente, evolucionada hasta extremos que la especie humana consideraría divinos, me hizo fácil hacerme con el cuerpo humano más adecuado para pasar desapercibido entre ellos y que menos problemas me diera, porque era inevitable que me diera algunos. Tuve que probar varios cuerpos, de infantes, de ancianos, de mujeres y de hombres, hasta elegir el que me pareció menos problemático. La computadora de Galax II creó un entorno virtual donde pude experimentar con ellos a gusto y gana hasta decidirme a encargar al sastre el que me pareció más interesante.

Paso a delimitar someramente las conclusiones a las que llegué en la probatura de cuerpos: 1º)El cuerpo de infante sería un engorro, puesto que las crias de la especie no tienen papel relevante alguno que desempeñar en su sociedad. 2º)El cuerpo del anciano me marginaría automáticamente del centro social más activo. 3º) El cuerpo de la mujer me daría una estética muy apreciada entre los nativos terráqueos, pero a cambio me vería excluido de los grandes centros de poder, aún en manos del macho aunque yo diría que no por mucho tiempo.

Así pues mi conclusión fue sencilla: elegir un cuerpo de macho adulto, ligeramente atractivo, de una edad que ellos consideran ideal ( la mitad de su vida estandar, más o menos). El resto de adminículos resultaron sencillos de diseñar: una tarjeta de crédito sin restricciones, toda la documentación necesaria para demostrar que habia nacido en un lugar concreto de su planeta, en un día determinado de su calendario, que tenía unos padres X e Y, que había realizado estudios ( no quise abusar y convertirme en un genio, puesto que ser un genio en su sociedad es aceptar un riesgo demasiado elevado) y el resto del papeleo imprescindible para tener libertad de movimientos en su compleja organización social. Les advierto que no tuve otro remedio que mandar fabricar un maletín como el que llevan sus ejecutivos o yupis, para guardar toda la documentación necesaria. ¡Menos mal que nuestra tecnología permite hacer virguerías con estas cosas!.

Y con esto pasaré a contarles a continuación -en cuanto haga una pequeña pausa para beberme un litro de agua, de sabor múltiple, burbujeante y convenientemente preparada para facilitar la digestión del stranwich de alga y proteína mineral- el primer contacto con los terráqueos o terrestres.

Permítanme que les diga algo: no nos vendría mal desprendernos de una vez por todas de estos cuerpos de cristal carbónico energetizado hasta la décima potencia al cuadrado. Tienen su encanto, puesto que nos permiten saborear un stranwich y darnos lingotazos de toda clase de líquidos, pero me temo que dan más problemas que otra cosa.

Y ahora hagamos otro receso, que se me está secando la boca.