Mes: abril 2016

MI BIBLIOTECA PERSONAL X


 

EL HOMBRECILLO DE LOS GANSOS DE JAKOB WASSERMAN

JAKOB WASSERMANN , EL ACANTILADO, 2001
DATOS DEL LIBRO
Nº de páginas: 696 págs.
Encuadernación: Tapa blanda
Editorial: EL ACANTILADO
Lengua: CASTELLANO
ISBN: 9788495359599

UN HERMOSO RECUERDO

La mejor etapa de mi vida, literariamente hablando, como lector de literatura, comenzó a los catorce años, cuando descubrí a Dostoievski gracias al profesor de latín, un fraile amable, erudito, una bellísima persona, que nos trataba bien a todos sus alumnos en aquel colegio religioso de Valladolid, pero sobre todo me trató bien a mí, no sé si porque era un adolescente tímido y sensible al que le gustaba la lectura, la música y todo tipo de conocimientos o tal vez porque me viera muy indefenso. De hecho no solo tengo que agradecerle que me permitiera el acceso a la biblioteca de los frailes, mucho más completa que la nuestra, de donde sacaría libros para mí tan importantes y emblemáticos en aquella época como Crimen y Castigo de Dostoievski o a Sangre y fuego de Henryk Sienkiewicz, por poner solo dos ejemplos de libros que me marcaron en mi adolescencia.

Cuando abandoné el colegio, a los dieciocho años, me tuve que conformar con gastar la magra propina que me daban mis padres en los libros más baratos que encontraba, en aquel tiempo los de colección Reno y Bruguera bolsillo. De esta forma me fui haciendo con los primeros ejemplares de lo que con los años sería mi biblioteca personal. Entre estos ejemplares que aún conservo tengo un recuerdo imperecedero del Hombrecillo de los gansos de Wasserman. Buscando datos ahora mismo en Internet he descubierto reseñas en que no ponen muy bien a la novela, en exceso prolija, dicen, más bien costumbrista y con un argumento que se pierde en demasiadas vueltas y revueltas. No tengo reciente la relectura de esta novela, que tal vez llevara a cabo hace más de diez o quince años (la primera lectura fue a los diecinueve años, allá por el año 1975 o un poco antes) por lo que mi recuerdo es borroso y no puedo rebatir todos estos razonamientos. Lo que sí recuerdo fue la sensación de placidez que me produjo su lectura. Como solo podía comprar una novela al mes, o dos si me privaba del cine, tenía que alargar la lectura de las novelas todo lo que me fuera posible porque no tenía más libros. Con posterioridad un familiar, maestro en un instituto, me llevaría sus propios libros a casa puesto que mis padres le habían comentado que era un devorador de libros y nunca tenía bastante. Como era tan tímido que no me atrevía a salir de casa, por si me encontraba con alguna chica por el camino, tuvo el detalle, que le agradeceré siempre, de disfrutar de parte de su biblioteca. En aquel tiempo era tan ingenuo, tan misántropo y misógino, tan fóbico social, sin yo saberlo aún, que ni siquiera me enteré de que existía una biblioteca pública de donde se podían sacar libros en préstamo. Tampoco creo que lo hubiera hecho de haberme enterado puesto que el solo hecho de caminar por la calle e ir hacia algún lugar ya me producía suficiente angustia como para hacer ese recorrido varias veces al mes.

Recuerdo muy bien que leí la novela en mi habitación, tumbado en la cama, escuchando en radio clásico de RNE la música que correspondiera a la programación de la emisora durante aquellos días. Estaba tan ansioso por escuchar música clásica, o ratonera, como decían en casa, que con mi primer sueldo me compré un transistor con FM, grande, con una buena antena, algo muy caro en aquellos tiempos, al menos para un jovencito que comenzaba a trabajar y a quien le pagaban muy poco. Recuerdo que la lectora de esta novela, al tiempo que escuchaba por primera vez la música clásica en el transistor, fue una de las experiencias más placenteras y hermosas de mi vida. Tal vez por ello El hombrecillo de los gansos siempre permanecerá en mi memoria como una de las experiencias más agradables que he tenido nunca como lector. No me importó su “prolijidad” porque necesitaba novelas muy largas para que me duraran hasta la próxima compra, razón por la que si podía elegía novelas muy largas, dentro de mis gustos por la buena literatura. No me importó el costumbrismo porque aquellas descripciones, ahora sé que de las afueras de Nuremberg, ciudad que he conocido recientemente, en mis primeras vacaciones tras el divorcio, en el viaje que hice a Alemania y Austria, con gran deleite por mi parte porque me pareció una ciudad muy, muy hermosa.

He tenido que leer la sinopsis para recordar que el protagonista era músico y se llamaba Daniel y que la estatua a que se refiere el título estaba precisamente en una plaza de Nuremberg. La lectura de esta novela me marcó y su autor formaría parte de mis grandes autores favoritos a partir de entonces. En alguna reseña se le ha comparado a Dostoievski, algo que me parece un poco exagerado, teniendo en cuenta la pasión que siento por el gran escritor ruso. Dicen que fue una novela muy popular en su época, de lo que me alegro mucho. Sin duda su autor, Jakob Wasserman ha pasado a la historia de la literatura.

Entre mis relecturas pendientes está la de esta novela, así como, si me es posible, ampliar mi conocimiento del autor y del resto de su obra. En mi biblioteca personal El hombrecillo de los gansos siempre tendrá un lugar especial, aunque el ejemplar de la colección Reno, sino recuerdo mal, está ya un poco deteriorado.

LUIS QUIXOTE Y PACO SANCHO


 

* * *

Caía la tarde y la brisa otoñal era más fría de lo que podía esperarse para esta época del año; nuestros héroes la sufrían sin quejarse, despojados como estaban de sus abrigadas cazadoras de cuero, más Paco Sancho que acuciado por el hambre sintió enseguida al frío se unía al hambre para acabar con su sueño, tan sereno como un mar en calma. No así Quixote que envuelto en sueños hollywoodienses no deseaba despertar mas que su colega abandonar un banquete bien provisto.

Paco Sancho recogió el fardel vacío y dio un empollón, que pretendía ser una broma, a su amigo que sobresaltado echó mano a su costado como si buscara su mellada espada. Sancho se carcajeó con ganas pensando que su amigo Luisillo no volvería a ser nunca lo que había sido, tal vez la droga había llegado al final de su labor de zapa o tal vez su mente se había extraviado en el camino pero lo cierto es que aquel hombre daba pena.

Cuando subieron a sus cabalgaduras metálicas el sol se escondía tímido en el horizonte como una doncella demasiado piropeada que escondiera su rubor, vergonzosa y cobarde, más allá de las pequeñas lomas. Paco Sancho conminó a su amigo a que no se durmiera, no quería verse obligado a dormir al raso con el estómago vacío. Este, como si la oscuridad que bajaba agazapándose como un gato le produjera algún temor, aceleró volviendo a ser por unos segundos el intrépido motorista que su amigo tanto había admirado. La carretera aparecía casi desierta, de tiempo en tiempo algún vehículo hacía su aparición, como salido de otra dimensión a la que los estrambóticos jinetes no tuvieran acceso, y les dejaba atrás, enfrascados en la lentitud de sus arcaicos pensamientos. Atravesaron varios pueblos tan pobremente iluminados que no prometían nada a las ansias materialistas del buen Sancho. Finalmente cuando daban las diez de la noche en su reloj-cronometro, un buen peluco adquirido a unos colegas por un par de dosis, observaron a lo lejos una gran extensión de luz que alegró el corazón del pequeño jinete gordinflón, no así el de Quixote, extraña figura con los ojos entrecerrados que apenas podía sostenerse en su cabalgadura. Por fin podrían proveerse de cuanto un hombre moderno necesita para ser alguien: gasolina, una buena cena en algún mesón, una piltra barata en la pensión de cualquier Maritornes y un poco de diversión si el cuerpo así lo requería aunque Paco Sancho se conformaría de buena gana con una buena cena. Este decidió situarse en cabeza, temeroso de que su amigo se dejara llevar por los caprichos de la fortuna y terminara dejándole sin la cena que se había prometido.

El tráfico era más intenso conforme se acercaban. Sancho elevó los ojos al cielo rogando para que su amigo, como le sucediera al personaje cervantino, no confundiera aquella lenta caravana con un ejército de escudos metálicos y comenzara a embestirles con su cabalgadura lo que sin duda les llevaría al calabozo donde pasarían la noche sin opción a cenar.

A la entrada de la ciudad observaron en un descampado el luminoso de un mesón. Paco Sancho le gritó a su amigo que cogiese el primer desvío a la derecha que encontraran pero como éste parecía alelado le adelantó obligándole a reducir aún más la velocidad. Al llegar al desvío Paco Sancho lo tomó sin vacilación, pero desconfiado de que su colega sonámbulo fuera capaz de algo tan elemental como torcer a la derecha, volvió la cabeza junto a tiempo de ver como Luis Quixote, la testuz alta y la mirada fija al frente, continuaba por el arcén sin encomendarse ni a Dios ni al diablo. Cambió la dirección y acelerando pronto le alcanzó obligándole a reducir velocidad hasta que ésta fue tan poca que Luis Quixote tuvo que echar pie a tierra para no caerse.

Ambos retrocedieron con sus monturas de la mano ya que Sancho temió que su amigo fuera incapaz de ir a ningún lado que no estuviera en línea recta. Ya en la pequeña pista asfaltada que conducía al mesón montaron sus cabalgaduras porque la distancia era larga para el apetito de quien comandaba la expedición.

El mesón era una casa de dos plantas, descuidada según podía apreciarse en numerosos detalles, éstos ponían bien de manifiesto la abulia de sus propietarios. De paredes sucias pintarrajeadas con grafitis de poca calidad, más parecía el precario refugio de un grupo de ocupas que un negocio que dependiera de la atracción que ejerciera sobre los viandantes. El luminoso estaba apagado, no obstante una bombilla de luz macilenta permitía adivinar los grafitis en las paredes y las ventanas cerradas a cal y canto con los postigos. A Paco Sancho le hizo gracia una figura, que por su delgadez y lo que uno imaginaba era una bacía en la cabeza, sin duda pretendía reflejar al personaje cervantino. La pintura le había paralizado cuando se disponía a tirar la pena máxima sobre una ancha portería en cuyo centro un portero gordo y bajo, tal vez intentando plasmar la figura de Sancho Panza, aparecía paralizado por el miedo como un gran balón con los ojos entrecerrados. Al lado derecho del dibujo, coloreado con spray de manera poco cuidadosa, un gran letrero anunciaba el nombre de un club de balompié. En letras más pequeñas que Sancho solo pudo distinguir al acercarse a un par de metros se anunciaba que la sede se encontraba allí en el mesón del “Manitas”. Aquel apodo trajo a su memoria a su amigo Hortensio quien odiaba tanto su nombre queno consentía nadie lo utilizara pues lo consideraba un insulto, prefiriendo cualquiera de sus muchos apodos o el nombre que había adoptado como real para los desconocidos: Alonso, por Alonso Quijano, el nombre auténtico de D. Quijote. Aquella zona manchega era muy proclive a utilizar la gran obra cervantina como almacén de nombres y situaciones para toda clase de negocios o aventuras cara al público, incluido por lo visto el equipo de futbol de aquel pueblo que se llamaba Los Quijotes de Chicago, sin duda intentando unir dos pasiones muy distintas: la del personaje que dio fama perpetua a la Mancha y otra pasión deportiva o menos recomendable como pudiera ser la admiración por una época del gangsterismo.

Tan centrado iba Sancho en su hambre canina que no paró mientes en el nombre del pueblo ni en el lugar, que de haberse apercibido enseguida hubiera recordado a su amigo “Comistrajo” como lo llamaba por aquel entonces –años atrás cuando Paco Sancho iniciaba su recorrido de soltero por la zona buscando novia como él decía pero más bien lo que buscaba eran buenos mesones para comer a juzgar por los resultados- debido a su manía por las recetas exóticas, de poca sustancia como las llamaba Sancho, que su amigo defendía como la moda del momento, la nueva cocina, decía ante la burla de su amigo que no comprendía que una buena cocina pudiera dejar el estómago medio vacío.

Ahora que miró la casa con más detenimiento pudo darse cuenta de que sin duda se trataba de la misma que él visitó años atrás. Desde luego mucho más deteriorada bajo aquellas pinturas mal realizadas y sobradas de color que lo embadurnaba todo. Se dijo que a pesar de la hora, en su peluco se marcaban más de las doce de la noche de un domingo otoñal, malo sería que su amigo de correrías de infancia y juventud no tuviera a bien sacarles unas sobras para llenar el vacío espiritual que en el cuerpo suelen dejar las hambres y miserias biológicas. Que Paco Sancho nunca sufrió con resignación las penurias de su vida aventurera junto a su amigo Luis Quixote, al contrario de este que con unas hierbas y unos cuantos sueños de grandeza se le curaban todos los males y podía pasarse días sin probar bocado.

Dejaron sus monturas bajo un techado de uralita que sin duda se utilizaba en verano para librar del calor a los comensales que preferían hacerlo al aire libre y en invierno y días lluviosos para guardar los coches de los transeuntes hambrientos que los camiones tenían una explanada engravillada para el acomodo de tan gigantescas monturas. Luis Quixote se acercó curioso a contemplar los dibujos de la pared y allí se quedó, a saber en qué extrañas fantasías sumido, mientras su amigo llamaba al timbre con insistencia y ante la nula consecuencias del aflautado pito se decidió por dar puñadas y patadas a la puerta, que tal era su hambre.

Al fin se encendió una luz en una ventana y el rostro demudado por el miedo de una señora madurita, de la edad de Sancho poco más o menos, asomó su nariz y su voz encogida por la ventana.

-¿Qué ocurre?. ¿No ven que está cerrado?. Hoy es nuestro día de descanso y aquí no tenemos camas, solo damos comidas.

-A eso veníamos que el hambre nos ha cogido de camino como el evite de un toro bravo. Venimos corneados y a buen seguro que moriremos si no nos permiten embaular algo antes de unos minutos. ¿No es este mesón por un casual de un tal Hortensio, también conocido por “Manitas” o por el alias de “Comistrajo” por un viejo amigo de juventud?

-Vaya no me diga vuesa merced que es el amigo Paco Sancho de quien tanto me ha hablado mi marido.

-Sí que lo soy y vengo acompañado de un colega que tiene por nombre Luis Quixote que aunque él bien pudiera pasar un día más sin probar bocado, lo cierto es que entrambos venimos desfallecidos.

-Esperad un poco a ver si consigo despertar al ceporro de mi marido, si él no os quiere hacer de comer lo haré yo de mil amores. Que no veas las ganas que tenía de conocer al genial Paco Sancho.

Al poco se abrió la puerta y la señora de la casa, en bata y con un pañuelo en la cabeza para disimular lo espelurciado de sus pelos, les invitó a entrar.

-Hortensio se está lavando la cara para despejarse. Se lo tomó muy a mal, pero en cuanto le dije que se trataba de su amigo Paco Sancho se le pasó el malhumor.

-¿No podría darnos un trozo de chorizo o de jamón con un mendrugo de pan mientras baja “Comistrajo”?

-Eso está hecho. Sentaos aquí en la mesa de la cocina que enseguida os preparo un plato con chorizo y jamón para ir abriendo diente mientras os hago algo más sustancioso.

Y ni corta ni perezosa se puso a cortas en rodajas un chorizo de la tierra sabroso y picante que Paco Sancho apenas era capaz ya de recordar acostumbrado como estaba a las comidas rápidas y a las hamburguesas que lo mismo servían para un roto que para un descosido. Mientras lo hacía no cesaba de hacer preguntas como si desease enterarse de la vida del buen Paco Sancho en un par de minutos.

Continuará el año que viene

FELIZ DÍA DEL LIBRO 2016


LA REBELIÓN DE LOS LIBROS CONTINUACIÓN

DÍA DEL LIBRO 2016

23 de abril del año de gracia y desgracia 2016

Cuentan las malas lenguas que fue a raíz de su divorcio que el millonario Slictik tramó una conjura galáctica que poco tiene que envidiar a la complejísima trama que diseñara Hari Seldon, el famoso personaje de Asimov, quien gracias a la psicohistoria logró enredar la madeja galáctica y universal de tal manera que ni el mismísimo R. Daneel Olivaw, el robot más fantástico que viera nunca la luz, pudo llegar a desentrañar. Dice la leyenda que su divorcio fue como la caída del caballo de Saulo, Pablo de Tarso. Desengañado del mundo, el demonio, la carne, el pescado, la literatura, el dinero (los papeles de Panamá descubrieron al menos un millar de empresas offshores con las que este conocido millonario intentó enmascarar sus ganancias a todas las Haciendas del mundo, logrando tal confusión que ni Hacienda sabía si debía dinero él o era ella, la señora Hacienda, la que debía dinero al millonario Slictik, los testaferros también se liaron de tal manera que acabaron pagando impuestos, creyendo que eran ellos los verdaderos propietarios, y la maraña de transferencias dio tantas veces la vuelta al mundo que al menos durante un par de segundos algún habitante del planeta fue el dueño de su fortuna) y sobre todo desengañado del sexo, el gran elixir de la eterna juventud de este cínico millonario, decidió viajar de incógnito al Tibet y meterse monje en una lamasería, donde por lógica confusión hizo los votos de pobreza, castidad y obediencia ante un divertido Milarepa que se tronchaba de risa.

Dice la leyenda que refugiado en una cueva, a pan y agua, alcanzó el samadhi o nirvana, pero hasta este divino don se le indigestó a este terrible personaje, quien desapegado de todo, transformado en un buda impasible, y sabedor, ahora, de que todo es fugaz y el velo de Maya una trampa, no pudo resistirse a utilizar su sentido del humor como dinamita “pa los pollos” con el fin de terminar de una vez por todas con la política, el dinero, la literatura, la creatividad, la tragedia, el sufrimiento y hasta el sexo. Dice la verdadera leyenda que llegó a odiar tanto el sexo que decidió acabar con él en cuanto lograra ascender al nirvana. Se pasaba las noches en vela, soportando el terrible dolor del hambre y la sed y los saltos de la cabra loca de su mente, imaginando una fórmula que permitiera la reproducción de todo bicho viviente o menos viviente sin necesidad de emplear el sexo. Al final imaginó que el hermafroditismo era aún mejor que terminar con el sexo y tal vez toda la historia de la humanidad, de la galaxia, del universo y de todos los superuniversos habría terminado fatalmente si al llegar al samadhi esta idea no se hubiera diluido al descubrir que el humor, que tanto había cultivado y con tan poca fortuna y mala pata, era mucho mejor que el sexo, la literatura, la creatividad y hasta la propia existencia material y física del universo.

Transformado en un dios, en un buda, expandida su consciencia hasta el infinito y luego comprimida en un punto como en el bing bang, tuvo tiempo sobrado para viajar por el tiempo, no a través de los agujeros de gusano, sino saliendo de él y entrando por donde le daba la real gana, con lo que llegó a saberlo todo de las posibles ramificaciones de todos los posibles futuros. Así supo que soplando a la oreja aquí, dando una colleja acullá, su obra literaria se transformaría en algo tan importante como la obra completa de Cervantes y de Shakespeare juntos. Supo que los libros dejarían de imprimirse en papel y se convertirían en impulsos eléctricos en los libros electrónicos, y no solo eso, con el tiempo y una caña, los libros se transformarían en serviles robots que recitarían a los lectores lo que quisieran, cuando quisieran y donde quisieran. Cada libro sería un robot personal e intransferible y toda su obra, especialmente la humorística, estaría tan solicitada que ante la imposibilidad de que un solo lector pudiera tener tantos robots como novelas o relatos escribiera este prolífico genio, decidió que todos sus personajes humorísticos conformarían un solo y único robot con el nombre de Torre de Babel. En efecto, así ocurrió, como estaba previsto. La confusión de lenguas y de personajes en la programación de este robot lo transformó en una bomba ambulante.

Dice la leyenda que el 23 de abril del año de gracia y desgracia del 2016 el millonario Slictik se encontraba ya en el Tibet, justo haciendo los votos ante Milarepa, quien incapaz de controlar su risa se vio obligado a dar con la fusta o “fustear” de tal manera al millonario Slictik que éste no tuvo otra opción que buscar refugio en la cueva más profunda que encontró. Allí tramó su venganza y tras alcanzar el nirvana la refinó y refinó hasta transformarla en oro molido. Dice la leyenda que cada 23 de abril, esté donde esté, aparece en el año 3001, echa un vistazo a la fiesta que nunca se acaba y regresa a su cubil o cueva para refocilarse con el humor y la risa, olvidada ya la gula y la lujuria.

AÑO 3001/ PLANETA ÉPSILÓN-ALFACUADRADO AL CUBO

Carl Future disfrutaba de lo lindo de su luna de miel, olvidado de su trabajo y preocupaciones del cargo. El amor le hacía centrarse exclusivamente en su amada y como no encontró mejor forma de mostrarle todo su amor, infinito y profundo, se olvidó de comer, de dormir, de ir a la playa, de salir de noche para tomarse unas copas y bailar, pensando que si la mejor forma de mostrarle a su amada su amor, era haciendo el amor sin descanso, ni un solo segundo de descanso se tomó. Estaba ya tan agotado que su amada empezaba a pensar en llamar a urgencias hospitalarias cuando por vía hiper-espacial recibió un mensaje de socorro, un S.O.S. de un robot programado para vigilar y comunicar cualquier contingencia. El robot se llamaba La fundación y a pesar de los bucles que Carl Future había insertado en su programación para no ser molestado durante la luna de miel salvo emergencia apocalíptica el día del libro del 3001 se estaba desmadrando de tal manera que los bucles se convirtieron en mantequilla y una llamada lacrimógena saltó al hiper-espacio. Venía a decir, en pocas palabras, Carl, Carlitos, o vienes o estos robots descontrolados y cínicos terminan con la especie humana.

Nuestro héroe no lo dudó ni un segundo, entre el amor a su amada y hacerle el amor durante toda la luna de miel, sin descanso, y el futuro de la humanidad, escogió el futuro, por supuesto. Se vistió rápidamente, sin decir nada, y se teletransportó al espaciopuerto donde le esperaba su nave espacial particular, bautizada con el nombre de su amada. Y allí, a los mandos de la nave, siempre dispuesto, encontró a R. Daneel Olivaw, el robot más fantástico que viera nunca la luz. Ya ni siquiera se acordaba de su amada cuando sintió aporrear la puerta de la cabina y al abrir se la encontró, en salto de cama transparente, puesto que no había tenido tiempo de hacer la maleta. El impacto de su cuerpo desnudo, bajo la transparente seda enloqueció a Carl, quien dio dos órdenes escuetas a su piloto: llevarle por la línea hiperespacial más directa a su destino y no molestarle por nada y para nada durante el viaje. No sabemos si el trayecto duró mucho o poco, pero sí que Future llegó completamente extenuado al planeta de los conflictos o de los líos, donde se quedó durmiendo como un bendito en la nave, completamente extenuado, mientras su amada -dicen que las mujeres aguantan mejor el sexo que los hombres- pidió a Olivaw que condujera la limusina aérea hasta la mansión.

Esto es lo que vio la señora de Future. O mejor dicho, creo que voy a pensármelo y a tomarme un tiempo, porque realmente ya no sé lo que vio ni cómo estaban las cosas. Puede que el buda Slictik lo tenga todo claro, no en vano alcanzó el nirvana, pero yo alcanzaré la locura si no me tomo un tiempo para reflexionar, releer y analizar los desfases de esta historia escrita entre agujero negro y agujero negro.

FELIZ DÍA DEL LIBRO 2016

LA VIDA SEGÚN LOS ESCRITORES X


 

 

LA CONDICIÓN HUMANA

MIGUEL DE UNAMUNO

Melancolía del que recuerda futuros días de dolor.

THOMPSON,JIM

1280 ALMAS

¿No somos todos relativamente inanimados, George? ¿De cuánta libertad disponemos? Se nos controla por todas partes, nuestra estructura física, nuestra estructura mental, nuestro pasado; se nos moldea a todos en su sentido concreto, se nos determina para desempeñar cierto papel en la vida y, George, lo mejor es jugarlo, llenar el agujero como mierda quiera usted decirlo, porque si no se derrumbarán los cielos y se nos caerán encima. Lo mejor es hacer lo que hacemos porque si no, ocurrirá que nos lo harán a nosotros.

Creo que me refiero principalmente a que no puede haber infierno personal, porque no hay pecados individuales. Todos son colectivos, George, todos compartimos los de los demás y los demás comparten los nuestros. O quizá, George, quiera decir que yo soy el Salvador, el Cristo en la Cruz que ha bajado a Pottsville porque Dios sabe que aquí me necesitan, y que voy por el mundo haciendo buenas obras para que la gente sepa que no tiene nada que temer, porque si se preocupan por el infierno no tendrán necesidad de buscarlo. Santo Dios, esto parece sensato, ¿no, George? Quiero decir que el deber no corre totalmente a cargo del individuo que lo acepta, tampoco la responsabilidad. Quiero decir que, bueno, George, ¿qué es peor? ¿El tipo que hace saltar una cerradura o el que llama al timbre?

SILLITOE,ALAN

LA PUERTA ABIERTA

Nunca se puede conocer a nadie a menos que uno pueda convertirse en los demás, y aun así no lograría conocerlos mejor de lo que ellos se conocen a sí mismos, o de loque cualquiera es capaz de conocerse a sí mismo.

Los impulsos son las ruedas dentadas de la acción.

RÍe y el mundo rÍe contigo pero llora y te mueres solo.

LA CONDICIÓN HUMANA SEGÚN PROUST

PROUST,MARCEL

ACONTECIMIENTOS

Todo acontecimiento es como el molde de una forma particular y sea cual sea, le impone a la serie de hechos que ha venido a interrumpir y parece deducir, un dibujo que creemos el único posible porque no conocemos al que pudo sustituirlo. Pag. 104 Albertina

AMOR
Las dos mayores causas de error en nuestras relaciones con otro ser son, tener uno mismo buen corazón o bien querer a ese otro ser. Uno ama por una sonrisa, por una mirada, por unos hombros. Eso basta; entonces, en las largas horas de esperanza o de tristeza, se fabrica una persona o compone un carácter. Y cuando más tarde frecuenta a la persona querida, ya no puede, por cruel que sea la realidad enfrentada, quitarle ese carácter bueno, esa naturaleza de mujer que nos quiere, al ser que tiene esa mirada, esos hombros, como no podemos cuando envejece quitarse su rostro primitivo a una persona que conocemos desde joven. Pag 127 Albertina

CAMBIAR LAS COSAS

Uno cree que cambiará las cosas a su alrededor, de acuerdo a nuestro deseo; lo creemos porque fuera de ello no vemos otra solución favorable. No pensamos en la que se produce más a menudo y que también resulta favorable: no llegamos a cambiar las cosas de acuerdo a nuestro deseo, pero poco a poco cambia nuestro deseo. ALBERTINA PAG 43

CELOS .
Es asombroso cómo los celos, que pasan el tiempo haciendo pequeñas suposiciones en el error, tienen poca imaginación cuando se trata de descubrir la verdad. Pag 25 Albertina

PLAGIO
El plagio humano al que les resulta más dificil escapar a los individuos ( y aun a los pueblos que perseveran en sus faltas y las agravan) es el plagio de si mismo.

EXPERIENCIA

Pero lo que se llama experiencia no es más que la revelación lpara nuestros ojos de un rasgo de nuestro carácter que reaparece naturalmente y con tanto más vigor cuanto que ya lo pusimos a la luz una vez para nosotros mismos, de modo que el movimiento espontáneo que nos guiara la primera vez se ve reforzado por todas las sugestiones del recuerdo.

DESEO.-

…La búsqueda de la felicidad en la satisfacción del deseo moral era algo tan candoroso como la empresa de alcanzar el horizonte caminando hacia él. Mas avanza el deseo y más se aleja la verdadera posesión. De manera que si el sufrimiento o por lo menos la ausencia de sufrimientos puede ser hallado, no es la satisfacción, sino la reducción progresiva, la extinción final del deseo lo que debe buscarse. Uno trata de ver lo que ama y debería tratar de no verlo, mas sólo el olvido acaba por lograr la extinción del deseo. ALBERTINA HA DESAPARECIDO Pag 42.

Se desea más a la persona que va a entregarse; la esperanza anticipa la posesión; pero el arrepentimiento también es un amplificador del deseo. Pag 99

LA MEMORIA

Los vínculos entre un ser y nosotros sólo existen en nuestro pensamiento. La memoria, al debilitarse, los afloja y a pesar de la ilusión que desearíamos nos engañara y con la que por amor, por amistad, por cortesía, por respeto humano, por deber, engañarnos a los demás, existimos solos. El hombre es el ser que no puede salir de sí mismo, que sólo conoce a los demás en sí y miento al decir lo contrario.. ALBERTINA PAG 42

Porque a menudo sólo es mucho después que queríamos enterarnos de qué actitud tuvo una persona en un momento en que no le prestamos ninguna atención y que más tarde, cuando pensamos de nuevo en nuestra conversación, iluminaría una dificultad punzante. Pero en nuestra memoria hay una laguna, no hay rastros de ello. Y muy a menudo, no le hemos prestado bastante atención, en elmismo momento, a las cosas que ya podían parecernos importantes; no hemos oído bien una frase, no hemos anotado un gesto o bien los hemos olvidado. Y cuando más tarde, ávidos de descubrir una verdad remontamos de deducción en deducción, hojeando nuestra memoria como una antología de testimonios, cuando llegamos a esa frase, a ese gesto, imposible recordarlo, volvemos a empezar veinte veces elmismo trayecto pero inútilmente: el camino no va más lejos. Albertina Pag 105

Pero como mi recuerdo sólo evocaba momentos de ella, exigía volver a verla tal como ya no lo hubiera sido si viviese; lo que quería , era un milagro que satisficiese los límites naturales y arbitrarios de lamemoria que no puede salir del pasado. Pag 107 Albertina.

LOS NERVIOS

Se dice y es lo que explica el debilitamiento progresivo de ciertas afecciones nerviosas, que nuestro sistema nervioso envejece. Eso no es verdad únicamente para nuestro yo permanente, que se prolonga durante toda la duración de nuestra existencia, sino para todos nuestros yo sucesivos, que en resumen lo componen en parte. Albertina pag 300

EL OLVIDO

Asi como hay una geometría del espacio, hay una psicología del tiempo, en que los cálculos de la psicología plana ya no serían exactos porque no se tendrían en cuenta el tiempo y una de las formas que reviste, el olvido; el olvido cuya fuerza comenzaba a sentir y que resulta un instrumento tan poderoso de adaptación a la realidad porque destruye poco a poco en nosotros el pasado sobreviviente que está en constante contradicción con ella. Pag 154

LOS MUERTOS

No es porque estén muertos los demás que se debilita nuestro afecto por ellos, es porque nosotros mismos vamos muriendo. Pag 199.

MAS ALLÁ

Y cuentas hechas, aun para una misma muerta, ¿está uno seguro de que la alegría que causaría enterarse de que sabe ciertas cosas equilibraría el espanto de pensar que las sabe todas? ; y por sangriento que resulte el sacrificio, ¿no renunciaríamos a veces a conservar después de su muerto como amigos a los que hemos amado por temor a que también fueran nuestros jueces?. Pag 105

SUFRIMIENTO
No se cura un sufrimiento sino a condición de soportarlo plenamente. Pag. 133 Albertina.

LA VIDA SEGÚN LOS ESCRITORES IX


 

EL TIEMPO Y OTROS ASPECTOS DE LA VIDA

Para mi el pasado no cuenta. Ni el presentetampoco, o tal vez comouna pequeña franja de sombra en el borde del porvenir. ¡El porvenir!

El pasado es endiabladamente tenaz, muchacho.

La infancia es la sal de la tierra. Si ella se debilita el mundo será muy pronto podredumbre y gangrena. Podredumbre y grangrena –repitió alzando la voz.

Bernanos. Monsieur Ouine.

CHANDLER,RAYMOND
PLAYBACK
..Tampoco puedo imaginarme un cielo presidido por un benevolente personaje con larga barba blanca conocido localmente como Dios. Son concepciones absurdas propias de mentes inmaduras. Pero no se debe uno oponer a las creencias religiosas de ningún hombre, por tontas que sean.Claro que yo no tengo motivos para suponer que iré al cielo. La verdad es que me parece bastante aburrido. ¿Por otra parte, ¿cómo puedo imaginarme un infierno en el que un niño muerto antes del bautismo ocupa la misma degradante posición que un asesino a sueldo o un comandante de campo de concentración nazi o un miembro del Politburó? ¡Qué extraño que las mejores aspiraciones del hombre, a pesar de ser un sucio animalillo, y sus mejores acciones, su gran y desprendido heroísmo, su constante valor diario en un mundo cruel…, qué extraño que estas cosas sean mucho mejores que su destino en esta tierra! Debe de haber una explicación razonable. No me diga que el honor es simplemente una reacción química, ni que el hombre que deliberadamente da su vida por otro no hace más que seguir una pauta de conducta. ¿Cree que Dios se siente feliz al ver las convulsiones de un gato envenenado en plena calle? ¿Cree que Dios se siente feliz al ver una vida tan cruel y observar que sólo los mejores sobreviven? Si Dios fuera omnipotente y omnisciente en el sentido literal de la palabra, ni siquiera se habría molestado en crear el universo. No hay éxito sin posibilidad de fracaso, no hay arte sin la resistencia del medio.; ¿Acaso es una blasfemia afirmar que Dios tiene sus días malos cuando nada va bien, y que los días de Dios son muy, muy largos?

CLARKE, ARTHUR C.

FUENTES DEL PARAíSO

-Nadie puede luchar contra temores que le han sido implantados en su nacimiento y durante la primera infancia.

CONRAD, JOSEPH

EL CORAZÓN DE LAS TINIEBLAS

No, es imposible; es imposible transmitir la sensación de vida de una época cualquiera de la propia existencia; lo que le confiere veracidad y significado, su esencia sutil y penetrante. Es imposible. Vivimos igual que soñamos: solos .

La mente del hombre es capaz de cualquier cosa, porque está todo en ella, tanto el pasado como el futuro.

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DOSTOIESKI

RELATOS

El hombre dÉbil de corazón no puede estar solo. libro Relatos 2.- La patrona.

La libertad no está hecha para los corazones pusilánimes.

Los celos son un vicio por eso resultan tan ridículos. Pag 421

En el caso de la generosidad, por ejemplo, si a uno le cogen un poquito de lo que es suyo, y lo consiente, acaba por darlo todo.

¿Para qué vivir, viejo, siempre atormentado por tristes pensamientos? Lo único que se consigue con ello es enfermar del corazón. ¡A los malos pensamientos los engendra la tristeza, y ellos a su vez engendran sólo tristeza; el que es feliz no piensa en nada.

Mala señal es que uno empiece a recordar el pasado –observó el viejo, pensativo-. Lo que pasó es como el vino que se ha bebido. ¿Qué valor tiene la felicidad pasada? Ropa usada, se la quita uno, y en paz.

HERMANOS KARAMAZOF

Inmortalidad
-Ivan, ¿hay una inmortalidad por pequeña y modesta que sea?
No, no la hay.
-¿Ninguna?
-Ninguna.
-Es decir, ¿un cero absoluto o una partícula?. ¿No habrá una partícula?

GREEN,GRAHAM

EL PODER Y LA GLORIA

-Siempre hay un momento en la infancia en que se abre la puerta y deja penetrar el futuro.

Si Dios fuera igual que un sapo uno podría librar de ellos al mundo; pero ya que Dios era como uno mismo, no servía de nada estropear la figura de dios sería preciso suicidarse entre las sepulturas.

AL REVÉS DE LA TRAMA.-

-En quince años la amabilidad de un rostro es desplazada por la experiencia.

Tenía una vaga idea de que si postergamos suficientemente las cosas, la muerte termina por arrancárnoslas de las manos.

Para un ser humano hay que apurar toda la copa. Si un día uno tiene suerte o no se atreve a beber ya se la presentaran otro día.

-Las mentiras son para los jóvenes. Tienen toda una vida de verdades para regenerarse.

-Todos nosotros estamos resignados a la muerte; es a la vida a la que no nos resignamos.

-La inocencia debe morir joven, si no se quiere que mate el alma del hombre.

-En la niñez estaba el germen de todos los recelos. Se burlaban de uno con crueldad y después uno hacía lo mismo con los otros. Se perdía el recuerdo de los sufrimientos causando dolor a los demás.

-Si su Dios quería un mundo adulto debió darnos un cerebro adulto.

EL ESCRIBIR VISTO POR LOS ESCRITORES XX


 

CONSEJOS DE CHEJOV

Uno no termina con la nariz rota por escribir mal; al contrario, escribimos porque nos hemos roto la nariz y no tenemos ningún lugar al que ir.

Cuando escribo no tengo la impresión de que mis historias sean tristes. En cualquier caso, cuando trabajo estoy siempre de buen humor. Cuanto más alegre es mi vida, más sombríos son los relatos que escribo.

No pulir, no limar demasiado. Hay que ser desmañado y audaz. La brevedad es hermana del talento.

Lo he visto todo. No obstante, ahora no se trata de lo que he visto sino de cómo lo he visto.

Es extraño: ahora tengo la manía de la brevedad: nada de lo que leo, mío o ajeno, me parece lo bastante breve.
Cuando escribo, confío plenamente en que el lector añadirá por su cuenta los elementos subjetivos que faltan al cuento.
Guarde el relato en un baúl un año entero y, después de ese tiempo, vuelva a leerlo. Entonces lo verá todo más claro. Escriba una novela. Escríbala durante un año entero. Después acórtela medio año y después publíquela. Un escritor, más que escribir, debe bordar sobre el papel; que el trabajo sea minucioso, elaborado.

Te aconsejo: 1) ninguna monserga de carácter político, social, económico; 2) objetividad absoluta; 3) veracidad en la pintura de los personajes y de las cosas; 4) máxima concisión; 5) audacia y originalidad: rechaza todo lo convencional; 6) espontaneidad.

Es difícil unir las ganas de vivir con las de escribir. No dejes correr tu pluma cuando tu cabeza está cansada.
Nunca se debe mentir. El arte tiene esta grandeza particular: no tolera la mentira. Se puede mentir en el amor, en la política, en la medicina, se puede engañar a la gente e incluso a Dios, pero en el arte no se puede mentir.
Dios te guarde de los lugares comunes.

Lo mejor de todo es no describir el estado de ánimo de los personajes. Hay que tratar de que se desprenda de sus propias acciones. No publiques hasta estar seguro de que tus personajes están vivos y de que no pecas contra la realidad.
No seamos charlatanes y digamos con franqueza que en este mundo no se entiende nada. Sólo los charlatanes y los imbéciles creen comprenderlo todo.

EL ESCRIBIR VISTO POR LOS ESCRITORES XIX


 

ESCRIBIR-LA ORGÍA PERPETUA



PÍO BAROJA

“Yo creo que para ser escritor basta con tener algo que decir, en frases propias o ajenas.”

GRAHAM GREENE

“Escribir es una forma de terapia. A veces me pregunto cómo se las arreglan los que no escriben, los que no componen música o pintan, para escapar de la locura, de la melancolía, del terror pánico inherente a la condición humana”

ADOLFO BIOY CASARES

“Yo escribí para que me quisieran: en parte, para sobornar, y, también en parte, para ser víctima de un modo interesante. Para levantar un monumento a mi dolor y convertirlo, por medio de la escritura, en un reclamo persuasivo”

GIACOMO LEOPARDI

“La felicidad que pruebo cuando compongo es el mejor tiempo que paso de mi vida. Pasar los días sin darme cuenta, parecerme las horas cortísimas y maravillarme a menudo de tanta felicidad pasional”

ROLAND BARTHE

“La escritura es ese lugar neutro, compuesto, oblicuo, el blanco y negro en donde acaba por perderse toda identidad, comenzando por la propia identidad del cuerpo que escribe”

DIDEROT

El escritor que sobrevive a su época es el que sabe expresarla de manera más adecuada y concreta, con el mayor relieve y talento.”

FLAUBERT

“Los libros no se hacen como los niños, si no como las pirámides, con un diseño premeditado, y añadiendo grandes bloques, uno sobre otro, a fuerza de riñones, tiempo y sudor”

MICHAEL ENDE

“Las ideas se le vienen a uno al escribir, durante el trabajo. Eso de tener ideas se puede conseguir con la práctica. Es, de verdad, una cuestión de entrenamiento. Quien no sabe tocar un piano se asombra de lo que es capaz un pianista. Pero el pianista tampoco lo ha sabido desde el principio, así, sin más. Se ha ejercitado muchos, muchos años. Con un escritor pasa lo mismo.”

JAVIER ESQUINCA

“Escribir es devolver al mundo a su estado original, expulsarlo hacia el territorio de lo que aún no ha sido nombrado”

ALI CHAMUCERO

“Si los versos no sirven para enamorar, no sirven para nada”

MARIO BELLATIN

“Escribir es como mostrar una huella digital del alma”

HEMINGWAY

“El escribir es, en los mejores momentos, una vida solitaria. Las organizaciones pro-escritores palían la soledad del escritor, pero dudo que mejoren su escritura. Crece en estatura pública según abandona su soledad y a menudo su trabajo se deteriora. Porque hace su trabajo solo, y si es un escritor lo bastante bueno, debe enfrentarse a la eternidad o a la carencia de ella, cada día”.

“De todas las cosas tal y como existen, y de todas las cosas que uno sabe, y de todo lo que uno puede saber, se hace algo a través de la invención, algo que no es una representación sino una cosa totalmente nueva, más real que cualquier otra cosa verdadera y viva, y uno le da vida, y si se hace lo suficientemente bien, se le da inmortalidad. Es por eso que yo escribo y por ninguna otra razón”.

KATHERINE NEVILLE

“Pueden impedirte ser un autor publicado, pero nadie puede impedirte ser un escritor, o incluso ser mejor escritor cada día. Todo lo que tienes que hacer para ser un escritor es escribir!”

JAVIER CERCAS

“Escribir es fabricarse una identidad. Dicho de otra manera: el narrador de mi novela sostiene que se trata de un relato real. Pero el relato real es imposible porque existe un punto de vista, porque al contar siempre existe un selección. El relato real es imposible proque en la medida en que uno escribe está haciendo ficción. Siempre.”

“La tarea de la literatura no es crear belleza, sino decir la verdad”.

MARTÍN GAITE

“La tarea del escritor es una aventura solitaria y conlleva todos los titubeos, incertidumbres y sorpresas propios de cualquier aventura emprendida con entusiasmo”.

FIZGERALD

“Nunca hubo una buena biografía de un buen novelista. No podría haberla. Un novelista son demasiadas personas, si es que es bueno”.

OCTAVIO PAZ

“Los poetas no tienen biografías. Su obra es su biografía”.

ROA BASTOS

“Escribo para evitar que al miedo de la muerte se agregue el miedo de la vida”.

JUAN-MANUEL LLARRUMBE, EDITOR

“El escritor es capaz de comprender, y de asumir, la soledad o el sufrimiento que otros no comprenden, la soledad del corredor de fondo, el sufrimiento de una mujer enamorada, de una mujer que nunca fue amada. Nadie como el escritor asume la desdicha y lo absurdo de la condición humana”.

VAZQUEZ MONTALBÁN

El escritor es la chica del bar y el amante de la chica del bar, el gánster y el policía, el homosexual y el fascista, el marxista y el heterosexual, la víctima y el asesino. El asesino de mi novela es el escritor. Es decir, yo. Y si no soy detenido en las horas que siguen a esta revelación es que ya no puedes fiarte ni de la literatura”.

BENEDETTI

“El impulso que lleva al escritor a revelar su secreto forma parte de su oficio, que es comunicar. Es común que el artista, tras su descubrimiento que ha efectuado a solas, quiera de inmediato comunicarlo, así sea oralmente. No importa a cuántos. A alguien. En ese instante no piensa que puedan quitarle un tema, copiarle un desarrollo. El arte es generoso, pródigo, dador, y la verdad es que el secreto del escritor sólo adquiere un sentido cuando se hace público”.

MARGUERITE DURAS

“Escribir pese a todo, pese a la desesperación”.

MILÁN KUNDERA

“Escribo por el placer de contradecir y por la felicidad de estar solo contra todos”.

ANTONIO SOLER

El escritor debe ir contracorriente si quiere conquistar territorios a la imaginación”.

BELÉN GOPEGUI

“Un escritor no quiere entrar en la academia porque un escritor no escribe para la academia como no escribe para los bienpensantes, como no escribe para bendecir el orden establecido sino sólo la vida, la vida que se abre paso casi siempre a pesar del orden establecido”.

SALVADOR GARMENDIA

“Uno escribe porque necesita responder a un impulso de escribir, porque cree que está obligado a expresar determinada realidad, a indagar en la memoria… La actividad continua de un escritor es la escritura, y por eso encuentro injustificable la actitud del escritor que abandona su trabajo. Por eso hay quienes encuentran pesado el trabajo de escribir, el escritor es un ser aburrido, no hace una actividad que se vea inmediatamente. El escritor es un ser insociable, que busca el silencio y la soledad para hacer su trabajo”.

LUIS VIDALES

Como escribir es lo más parecido a un parto, yo siempre escribo acostado”.

JOSE-LUIS DIAZ GRANADOS

“Por qué escribe un autor es y será siempre un gran misterio”.

JOSEPH ROUX

“Hay dos clases de escritores geniales: los que piensan y los que hacen pensar”.

“Aunque soy hombre de letras, no debéis suponer que no he intentado ganarme la vida honradamente”.
George Bernard Shaw, dramaturgo irlandés

“Y… si he escrito esta carta tan larga, ha sido porque no he tenido tiempo de hacerla más corta”.
Blas Pascal, científico, filósofo y escritor francés

“Un mal escritor puede llegar a ser un buen crítico, por la misma razón por la cual un pésimo vino puede llegar a ser un buen vinagre”.
François Mauriac, escritor francés

“Yo no busco un gran número de lectores, sino un cierto número de relectores”.
Juan Goytisolo, escritor español

“El escritor original no es aquel que no imita a nadie, sino aquel a quien nadie puede imitar”.
Vizconde de Chateaubriand, François René Chateaubriand, escritor francés

“Los que escriben con claridad tienen lectores; los que escriben oscuramente tienen comentaristas”.
Albert Camus, escritor francés

“Los que escriben como hablan, por bien que hablen, escriben muy mal”.
Conde de Buffon, Georges-Louis Leclerc, naturalista y escritor francés

“Un poema nunca está acabado, solamente abandonado”.
Paul Valéry, poeta y escritor francés.