IN MEMORIAM VÍCTIMAS 11-M


NOTA ACTUAL/ En este año 2017 he sentido el impulso de reanudar aquella serie de pequeños relatos que iniciara tras los atentados del año 2004. No sé la razón, tal vez el sufrimiento como enfermo mental a lo largo de toda mi vida me parece ahora muy poca cosa comparado con el sufrimiento infernal que generó aquel atentado brutal e inhumano. Buscando mis textos en Internet he descubierto que los tengo en la página Sonymage y también en mi blog El guerrero impecable, pero no los tengo aquí, el blog que destino a almacenar todos mis textos. He decidido subirlos también aquí y aprovechar para escribir algún nuevo texto. Aprovecho también para reiterar que aunque algunos de estos relatos están basados en alguna de las víctimas reales del 11-M buena parte de ellos son pura ficción, es decir, me he imaginado lo que pudo haber ocurrido, aunque no me consta que ocurriera. Los nombres, biografías y datos sobre las víctimas mortales están recogidos en las correspondientes y siniestras listas y los he podido encontrar sin dificultad en Internet, no así los de todos los heridos que no fallecieron ni tampoco el de todos los viajeros de aquellos trenes de la muerte, como tampoco el de todas aquellas personas que por un motivo u otro no subieron a aquellos trenes cuando era habitual que lo hicieran o pensaban hacerlo aquel día infernal pero el destino decidió que sus vidas no fueran segadas en aquel momento.  Estoy convencido de que no todos los pasajeros de aquellos trenes contaron su experiencia o facilitaron sus nombres y biografías a los medios de comunicación. También imagino que no todos los que por un motivo u otro no subieron al tren aquella mañana se atrevieron a contarlo, bien porque están solos, no tienen familia o porque decidieron callar por respeto a las víctimas o por no preocupar a sus seres queridos. Con el relato sobre el enfermo mental, que añado a esta serie sobre las víctimas del 11-M, quiero acordarme de todos aquellas personas anónimas que viajaron en los trenes y salieron ilesas y nunca quisieron contar su historia, también de aquellos que fueron atendidos de lesiones leves y pasaron desapercibidos en medio de aquel apocalíptico caos, así como de aquellos que aunque tenían previsto subir a los trenes no lo hicieron por algún motivo y decidieron no hablar de ello. Estoy convencido de que esta historia ficticia no puede ofender a nadie y tampoco hará olvidar a las verdaderas víctimas de aquella tragedia, sobre las que espero seguir escribiendo, esperando que el paso del tiempo no sea sinónimo de olvido. Aunque solo sea por mi condición de enfermo mental creo que siempre les seguiré debiendo a las víctimas, familiares y supervivientes de aquella tragedia mi fraternidad en el dolor, siendo muy consciente de que hay un matiz importante entre su dolor y el nuestro, el de los enfermos mentales, el suyo es el dolor causado por la violencia, el terror y la inhumanidad de sus semejantes, y el nuestro, el de los enfermos mentales, es producto de una enfermedad, que aunque nunca escogimos libremente, sí es cierto que no estamos haciendo todo lo que está en nuestra mano para superar la enfermedad y con ello atenuar tanto nuestro sufrimiento como el de nuestros seres queridos. Pienso y seguiré pensando que debería haber una gran fraternidad entre todos los seres humanos que sufren, entre todas las víctimas de la violencia, el terrorismo, la enfermedad o la falta de fraternal y generosa empatía por parte de quienes no sufren hacia todos los que sufren, todas las víctimas, sobre este planeta de nuestros pecados. Una vez más mi fraternal abrazo espiritual y afectivo hacia las víctimas del 11-M y sus familiares.

IN MEMORIAM VÍCTIMAS 11-M-DESCANSEN EN PAZ

 

Imagen

IN MEMORIAM VÍCTIMAS DEL 11-M

Los terribles atentados del 11-M me afectaron profundamente, lo mismo que los atentados del 11-S, un hito en mi vida y mi concepto del mundo y de la vida. Tras el 11-M me juré escribir un relato por cada una de las víctimas, como un homenaje espiritual. No lo conseguí, tuve que dejarlo porque el esfuerzo empático que me supuso ponerme en su piel me destrozó el alma. Hoy quiero recordar aquellos relatos y animaros a hacer también vuestro homenaje. En mi carpeta siguen los recortes de prensa con todos los datos. Tal vez ahora, muchos años después, pueda rematar aquel trabajo en el que puse lo mejor de mí.

HOMENAJE A LAS VÍCTIMAS DEL 11-M
QUE VUESTRA SANGRE NO HAYA SIDO DERRAMADA EN VANO

A veces es preciso olvidar para seguir viviendo, pero antes o después todo volverá a nuestra consciencia, porque nada muere para siempre y en la Eternidad se recupera todo lo vivido para permanecer siempre a nuestra vista en el infinito océano del AMOR.

Milarepa

EL TELÉFONO MÓVIL

Continuaba sonando con insistencia pero no iba a contestar. Se encontraba cansado… muy cansado… tan cansado. Era muy raro que todos los viajeros recibieran llamadas al mismo tiempo. No fue capaz de soportar durante más tiempo la angustia de aquel corazón, al otro extremo del espacio.

Extendió el brazo e intentó hacerse con el móvil que sonaba a su lado. Pero su mano solo aferró aire. Ni siquiera era ya su mano. Entonces… y solo entonces… comprendió lo que había pasado y que estaba muerto para siempre…

Imagen

UN DÍA CUALQUIERA ANTERIOR AL 11-M

Salió de casa a las siete de la mañana, como hacía todos los días. Tomó el tren que lo llevaría hasta el trabajo… y no ocurrió nada.

LOS NOVIOS

Aquel día se cumplía un mes desde que decidieran comenzar a salir como novios. La noche anterior se prometieron celebrarlo por todo lo alto al día siguiente, el 11 de marzo. Iban a perder la virginidad en una orgía de amor. Un terrorista (no hay terrorista virgen), sin un gesto en su rostro humano (la marca de Caín es invisible) les impidió conocer el sabor infinito del amor consumado.

EL BEBÉ

El bebé dormía apaciblemente, como acostumbran a dormir todos los bebés, cuando un terrible estrépito le despertó. Abrió los ojos y se puso a llorar con desesperación. Nadie le dijo lo que había ocurrido, pero sí sabía que le faltaba la luminosa sonrisa de mamá.

LA MUJER EMBARAZADALa muerte besó dulcemente en la boca a la mujer embarazada, y por segunda vez en dos mil años ( en la otra ocasión recogió el último suspiro de un tal Jesús de Nazaret), gruesos lagrimones negros resbalaron de sus cuencas vacías. No hubo elección a la hora de cumplir la orden de aquel terrorista sin entrañas.

EL CONTESTADOR AUTOMÁTICO

Regresó a casa con el corazón desgarrado pero con la seguridad de que su esposa estaba viva. Mañana, le había dicho ella, en lugar de tomar el tren llevaré el coche, tengo que hacer algunas cosillas en Madrid.
Puso el contestador automático y oyó la desgarrada voz de su esposa llamándole desde el tren. El coche se había estropeado, lo que la obligó a subirse al tren del terror. Su voz se cortó tras la explosión y él no pudo soportarlo más. Perdió la consciencia.
Al recuperarse llamó a un familiar, quien le confirmó una y otra vez que su esposa estaba viva en un hospital. Lloró y se santiguó, pero su vida ya nunca sería la misma vida de todos los días.

EL NIÑO QUE ESPERA A PAPÁ

Todas las tardes, a la hora en la que habitualmente su marido regresaba a casa del trabajo, ella toma de la mano a su hijo de cinco años para llevarle a la estación. Es la única manera de calmar un poco su terrible angustia.
Caminan sin prisa, al menos ella no la tiene, y para no derrumbarse, clava sus uñas en la palma de la mano hasta hacerse sangre y aprieta los dientes hasta que rechinan, para evitar el sollozo.
-Mamá, hoy seguro que papá termina ese trabajo urgente y puede dormir en casa.
Abandonan la estación tan pronto el tren parte de nuevo. Ella tiene que volver a explicarle que hoy tampoco papá ha podido librarse de ese trabajo urgente.

Ya en casa deja a su hijo en su habitación, jugando con un coche de juguete en el que una y otra vez llega papá. Ella se refugia en el servicio para dar rienda suelta a su angustia de madre y de esposa. Se pregunta si será verdad que el niño no recuerda lo que le dijo del hombre malo que mató a papá o estará haciendo tiempo hasta que el olvido pueda llegar.

Alguno de estos relatos hiperbreves está basado en hechos reales, por ejemplo el del teléfono móvil. Al parecer después del vil atentado los móviles no dejaban de sonar, pero nadie respondía porque los muertos no pueden respondernos. Otros son pura imaginación aunque tal vez cuando conozcamos todas las historias, si algún día las conocemos, la realidad superará a la ficción, como siempre.

A TODAS LAS VICTIMAS DEL 11-M Y A SUS FAMILIARES Y SERES QUERIDOS QUE YA NUNCA
RECUPERAN LO QUE LES ARREBATARON. CON TODO MI AMOR.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s