Categoría: RELATOS LARGOS

CLAVE I (OPERACIÓN RESCATE)


 

L

 

NOTA INTRODUCTORIA/ Se trata de uno de mis relatos más antiguos, en plena etapa juvenil, y surgió de un sueño, como muchos de mis relatos. Fue mi primer sueño largo y el más extraordinario de todos. En aquel tiempo llevaba unos meses trabajando sin descanso con la relajación y otras técnicas de yoga mental, a menudo me quedaba profundamente dormido, a medias de una relajación, sobre todo si la hacía en la cama y después de comer, durante la siesta. Algunas veces me despertaban mis horrísonos ronquidos. El sueño profundo está considerado por grandes figuras de la sabiduría esotérica como uno de los estados de consciencia más positivos y que genera más consecuencias revitalizantes para el cuerpo físico, la mente, y nuestra individualidad. Un sueño profundo de diez minutos puede sustituir horas de sueño normal y traer a nuestra consciencia estados espirituales tan elevados como en las mejores meditaciones. Lo que yo ignoraba era que el sueño profundo pudiera hacerte viajar por la eternidad y que luego pudieras recordar buena parte del sueño al despertar.La sensación que yo tuve cuando volví a la consciencia fue que el sueño había durado horas y horas. No fue así porque según el despertador apenas había transcurrido una hora, pero no me hubiera sorprendido lo más mínimo de haber transcurrido varios días o incluso un mes.

La impresión que me produjo el sueño y el impacto de los recuerdos de aquel misterioso viaje fue tal que decidí escribir inmediatamente todo lo que recordaba. Conforme lo iba haciendo el sueño se fue desvaneciendo poco a poco y tornándose muy confuso, no obstante siempre perviviría en mi la sensación de haber sido guiado por alguna entidad espiritual desde mi más remoto pasado hasta mi más lejano futuro. Por aquellos tiempos también estaba muy interesado en el fenómeno ovni e incluso en los delirios que me producía mi enfermedad mental llegaba a obsesionarme hasta extremos muy peligrosos. Aquel sueño comenzaba con una abducción por un ovni en uno de mis paseos por la montaña, sufría una de esas experiencias curiosas que yo había leído ya en el relato de otras supuestas abducciones. Lo que me resultaba completamente nuevo fue aquella extraña comparecencia en una nave extraterrestre ante los doce ancianos de los días y luego aquella supuesta visión en un insólito monitor de televisión de lo que había sido mi vida hasta ese momento, no solo mi vida actual sino, digamos, desde que fuera creado como partícula consciente, pasando por todo tipo de vida, mineral, vegetal, animal, hasta todas y cada una de mis reencarnaciones. La historia continuaba desde el momento presente de mi vida hasta mi muerte y más allá, más vidas, más historias, al tiempo que toda la historia de la especie humana se me ponía de manifiesto con toda profundidad e intensidad.

Aquel sueño llegó a obsesionarme durante muchos, muchos años. Al final decidí deshacerme de él transformándolo en un simple relato sobre ovnis. Y así quedó. En momentos puntuales de mi vida es como si algún recuerdo de aquel sueño olvidado regresara a mí, haciéndome vivir determinadas situaciones como un dejá vu. No se puede decir que este sea el mejor momento de la humanidad y del planeta, pero aún se me hace muy cuesta arriba aceptar aquella escena final del sueño en la que se procedía al rescate de los supervivientes de aquella humanidad para su traslado a otro planeta. Aunque la mayor parte del sueño lo pudiera encuadrar en uno de mis delirios de enfermo mental, la parte central, aquel largo viaje que la humanidad había seguido hasta su rescate definitivo siempre me pareció intensamente real y probable. La pérdida de memoria de los detalles de aquel sueño hacen que cuando algo se reaviva en mí, como un dejá vu, me ponga en guardia para no caer en algún delirio obsesivo.

Este es uno de mis primeros relatos y no me parece bueno, ni siquiera merecería salvarse sino fuera porque de alguna manera refleja lo básico de aquel sueño. He decidido intentar mejorarlo, en lo posible, y olvidarme de él definitivamente.

 

     CLAVE 1 (OPERACIÓN RESCATE)                UN RELATO SOBRE OVNIS

I

 

Mientras la niebla comienza a bajar de la alta montaña, en sutiles oleadas, cubriéndolo todo con el velo que protege su desnudo cuerpo invisible, con rapidez temerosa escoge un lugar resguardado, en medio de unas escobas y monta la tienda de campaña a apresurados trompicones. Apenas ha terminado de hacerlo una lluvia fina y penetrante comienza a caer con lasitud, empapando la hierba seca a su alrededor.

 

Ha resguardado la mochila en el interior y se acomoda como puede en un espacio tan diminuto. Se siente cansado, agotado, tras una larga caminata a través de montañas y bosques. Necesita relajar los músculos, pero sobre todo la mente que siente aún más embotada que el cuerpo. Respira con ritmo forzado, boca arriba, en la postura más cómoda posible y con los ojos cerrados; una cierta agitación le incomoda al principio pero poco a poco va llegando la calma; muy suavemente toma aire, en respiraciones profundas, hasta que la mente revive,  y entonces con gran alivio vuelve a retomar las riendas que el agotamiento le arrebatara. El más dulce de los sueños le está llamando.

 

Un recuerdo le asalta con la brusquedad de una inoportuna tormenta que estuviera oscureciendo el cielo azul de un maravilloso día de verano. Aquella extraña sensación, al ir trepando por  la montaña, se le hace presente ahora con intensidad alucinatoria. Con una mano poderosa alguien parece tomar su nuca, empujándolo hacia arriba, sube con prisa, casi con angustia, los últimos metros que le quedan hasta la cumbre. No puede creer lo que está viviendo. Nunca ha perdido el control de  forma tan rápida y misteriosa, ni siquiera le sucede en los sueños, tan misteriosamente imaginativos, que le persiguen desde la niñez en forma cíclica.

 

Se sienta y espera sobre la elevada cumbre, mientras el viento ruge a su alrededor, a que algo maravilloso llegue del horizonte, que no deja de contemplar con ojos extasiados. La puesta de sol es muy hermosa, observa cada detalle del horizonte con ojos nuevos, absolutamente maravillados. Resulta curioso que su mirada en ningún momento se aparte de un punto del cielo,  por encima de una montaña situada hacia el este. Su comportamiento no es normal, al contrario le resulta en extremo chocante; en especial el hecho de quedarse allí mientras la noche se le va echando encima, sin pensar ni por un instante en lo que está haciendo. A pesar de ello no se pierde ni un solo detalle del entorno que se domina desde la cumbre, matices que en otro momento le hubieran pasado desapercibidos.

 

La oscuridad  llega poco a poco, casi de puntillas. Solo cuando la noche está ya cerrada despierta bruscamente de su letargo y en un segundo se hace cargo de la situación. Es muy arriesgado intentar bajar ahora, aunque algunas estrellas punteen el cielo, la visión es muy difusa, un simple tropezón y se despeñaría montaña abajo. Por otro lado quedarse allí, a la intemperie, a merced de todos los vientos, exponerse cuando menos a una pulmonía, sino a la congelación es muy arriesgado. Sin ropa adecuada no tendrá muchas posibilidades de sobrevivir al intenso frío de la noche. Lo  piensa con toda la frialdad que le permite el miedo, ya casi pánico, que se adueña de sus emociones.

 

Antes de tomar una decisión se produce lo inesperado. Una luz brillante llama su atención, justo en el punto que ha estado contemplando toda la tarde. Parpadea claramente tres veces y se lanza hacia arriba a una velocidad vertiginosa para volver a su primera posición y allí permanece, quieta, inmóvil, como una estrella más.

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