Categoría: EL RINCÓN DE LOS MICRORRELATOS

LA CANTANTE DE LA TROPICANA II


EN LA MADRUGADA


Una mujer camina sin prisas en la madrugada, taconea en ritmo sincopado como una orquestina de jazz. Las calles están desiertas y un poco húmedas, el cielo aparece ligeramente cubierto antes de la aurora. Al pasar frente a una farola un viejo cliente de la Tropicana, que permanece muchas noches escondido en una mesa tras una columna, enciendo un pitillo y a su luz reconoce el rostro de Sally la cantante de baladas, de blues rasgados por el desamor, de melancólicas canciones que no pueden ser atrapadas en genero alguno.

Ella no percibe su presencia enfrascada como está en canturrear en voz baja una nueva canción. Si quiero… Hay algo en la canción que hace estremecer al viejo cliente anónimo. Hay fuego en esta música y soledad en la voz desgarrada y rebeldía… y la ilusión latiendo en cada nota.

La mujer se va alejando pero el hombre en la sombra tiene tiempo de oír el estribillo final. No quiero que me condene el tiempo.

Mañana volverá a la Tropicana para escuchar esa canción con la vieja orquesta que acompaña a Sally todas las noches. Le fascina esta mujer, esta voz en la noche, ha mejorado mucho desde la primera vez que oyó su voz en la noche cubana, ha madurado, se ha hecho más profunda, hay más tensión en sus trinos y sobre todo parece tener muy claro que no es bueno que el hombre esté solo como decía el título de una vieja película.

Arroja la colilla al suelo y enciende otro. La mujer está ya muy lejos. El hombre en la sombra piensa que esta cantante llegará lejos pero no la querría ver en Las Vegas entre el ruido de las máquinas tragaperras y las miradas de los mafiosos al fondo vigilando el cas…

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LA CANTANTE DE LA TROPICANA


LA CANTANTE DE LA TROPICANA

NOTA INTRODUCTORIA

Hace ya algunos años, en una página hoy desaparecida, me embarqué en un divertimento muy romántico. Se me ocurrió utilizar a uno de mis personajes, el detective sin nombre, para hilvanar una serie de historias que me permitieran comentar los maravillosos versos de una doctora cubana que subía sus poemas en la página. Nos hicimos buenos amigos y acabé inventándome, o más bien reconstruyendo la mítica sala con este nombre. A esta poetisa la transformé en cantante de la Tropicana que decía sus versos con música y cada noche que ella actuaba allí mi personaje, el detective, se sentaba a una mesa, se tomaba un ron y disfrutaba del espectáculo al tiempo que rememoraba alguna de sus historias acunado por la letra de sus canciones. Aprovechando el texto de Mayte y la necesidad de subir de vez en cuando algún texto corto, completo en sí mismo, que no dependa de una continuación, he buscado y encontrado esta pequeña serie de relatos que puedo continuar. Aprovechando el comienzo de año nada mejor que inaugurar La Tropicana con este texto, con esta canción de la cantante de la Tropicana.

En el fragor de la celebración del nuevo año una hermosa sombra ha salido a la ventana para cantar al silencio casi una nana. Nuestro detective se ha conmovido, el gorrito ridículo sobre la cabeza y el matasuegras en la boca. Estaba a punto de colarse en la celebración del hotel más próximo y allí buscar el orgasmo ilícito en alguna mirada femenina cargada de líquido espumoso para olvidar.

La soledad del detective es a veces apabullante, como la soledad del corredor de fondo. Al menos este último espera en la meta los vítores y la medalla de la recompensa al sacrificio. La soledad del detective de fondo solo puede ser enjugada por estas nanas prodigiosas que canta la cantante de la Tropicana, asomada a la ventana, cuando cree que nadie la ve ni la escucha, porque él siempre está al acecho. Se engaña creyendo que es obligación. En realidad hace tiempo que dejó de recibir cheques del cliente. Incluso no deja de calmar a Olvido, la secretaria que permanece en su despachito, atendiendo llamadas de gente estúpida que desea le busque amores que se han perdido por falta de presencia.

Olvido le recrimina que se pase el tiempo tras de una mujer, por bien que cante y por hermosa que sea. Ninguna mujer merece tanto, le chilla al detective y el móvil rebota en su oreja. El sabe que Olvido anda tras sus pasos pero nunca le encuentra. Los detectives son como los marinos, un amor en cada puerto. Pero esta vez está a punto de abandonar el barco y quedarse en este puerto. Alza su vaso de plástico donde el champán robado en la fiesta del hotel está caliente y sabe a orines y brinda en silencio con la cantante de la Tropicana que no deja de cantar.

Ha caído un nuevo año sobre las sienes plateadas del detectives, pero ahora ningún año será lo mismo. Tira el vaso al suelo y enciende un pitillo recostado en el coche al tiempo que escucha los últimos compases. La cantante se retira a su celebración particular y el detective se queda en silencio, con el pitillo en la boca, pensando en no se qué. Pasa un grupito de borrachos que se burlan de su requiebro a la luna, le llaman trovador con sus bocas pastosas y uno de ellos le arroja el contenido de una botella por la cabeza. Se marchan riendo y nuestro detective queda bautizado por el nuevo año.

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MÁS RELATOS BREVES


 PSIQUIATRAS UNA DE PSIQUIATRAS

                LA SUGESTION

 

 

No sé dónde he oído comentar que la sugestión es la peor enfermedad que puede sufrir un ser humano. Desde luego no hice ningún caso; nunca hago caso de nada de lo que oigo o leo o veo (de lo que veo en la pequeña pantalla tampoco aunque siempre termino por notar ciertos tics luego de ver cualquier programa de televisión).

Al lado de esas vidas glamurosas, vestidas con los mejores modelitos de la fama, el rostro sonriente, simpático, tan agradable,  uno se pregunta por qué no podría tener un rostro así en los embotellamientos, delante del jefe malévolo y canallita o de los compañeros cotillas y pelotas o en las broncas familiares, o en esas situaciones en que estás enfadado con todo bicho viviente y no puedes ocultarlo…

En fin que uno envidia a los famosos, a los ricos, a los actores, a las actrices, a los líderes mediáticos, a los políticos, a los futbolistas, a los…las…les…

Sin buscarlo, sin ser muy consciente uno termina por autosugestionarse. Esta es una enfermedad que no perdona, peor que el cáncer. Observas la sonrisa deslumbrante de los nuevos dioses olímpicos y acabas por estirar la boca hasta descoyuntar la mandíbula. Tu mujer, que te conoce muy bien cree que te ha dado un pasmo porque tú no has sonreído en un atasco desde que aquel ministro tan gracioso quedó retenido más de tres horas en la Castellana. Los “medios” se pusieron las botas, dio tiempo a que  la noticia recorriera todo el planeta y aún seguía allí el pobre ministro, en el atasco.

No pones remedio a tiempo y pronto te encuentras imitando a todo el mundo que es alguien –los don nadies sólo son imitados por las lagartijas cuando están aburridas- y viviendo sus vidas con una intensidad que te aterroriza los escasos instantes en que eres capaz de recuperar la lucidez.

Te dolía la barriga cuando una famosa iba a tener un bebé y odiabas a los paparazzi tanto como…, sí esa a quien sacaron en top-les con las tetas caídas antes de operarse…,justo la misma.

Ya no vivías tu vida, sino una programación constante e inexorable. Por las  mañanas el líder mediático de tu emisora favorita te sacaba del sueño y tú inmediatamente te ponías a charlar como un lorito imitando su cordialísima labia.

En el trabajo te imaginabas lo que estarían haciendo tus otros egos mediáticos. Almorzabas con tu precioso busto parlante favorito delante de tu plato. Aún recuerdo aquella monada con el pelo a lo “garçon” y su deliciosa carita de ángel. A veces me levantaba de la mesa con el estómago lleno y por la noche encontraba la comida en una fuente dentro del frigorífico. La sugestión es una enfermedad terrible, ya lo creo.

Estuve a punto de volverme loco, como lo oyes, recuerdo que en el despacho del psiquiatra me creía Michel Douglas viendo cruzar las piernas a Sharon Stone, una y otra vez, una y otra vez. El doctor tuvo que darme una bofetada para despertarme y poder así cobrar la consulta.

Decidí cortar de raíz con la sugestión, era preciso volver a ser el asno normal y cuerdo que fui siempre. Decidí utilizar una navajita que guardaba en el bolsillo para que cada vez que se me ocurriera encender el televisor la tuviera a mano, así podía abrirla y pasar el dedo por su filo extremadamente cortante. Mi mujer terminó por regalar el televisor a una sobrinita del alma, no ganábamos parar comprar ropa, incluso una vez vino la policía a casa para investigar el origen de las manchas de sangre en los pantalones viejos que mi esposa había llevado a un asilo de desamparados.

Con la radio me costó más salir de la enfermedad sugestiva, me vi precisado a instalar un dispositivo para que me sacudiera un latigazo eléctrico que me ponía morado cada vez que tocaba el aparato de radio. La prensa fue lo más sencillito de todo, me acostumbré a no llevar suelto en el bolsillo.

Ahora en casa no se oye mas voz que la de mi mujer maldiciendo el día en que me conoció. Luego se calma y va a ver “Operación famosos” en la tele de la vecina, se han hecho grandes amigas.

Yo me quedo solo en medio de un silencio absoluto. A veces creo oír la voz de mi líder mediático favorito anunciando el inicio de su programa radiofónico. Doy un salto y busco desesperadamente el aparato de radio, pero no lo encuentro, la sobrina de mi mujer tiene el cuarto empapelado de transistores y radiocasetes.

Mientras fumo un cigarrillo en la terraza me estremece la sensación de una mirada en mi nuca, vuelvo la cabeza y creo ver el paso felino de aquella modelo que luego se hizo presentadora de televisión. Sí hombre, cómo se llamaba…

Es igual, oigo su voz susurrante a mis espaldas y me veo precisado a abandonar la terraza con el cigarrillo a medio acabar. Sé que todo es culpa de la sugestión pero no puedo evitarlo, me persiguen las vidas de los famosos a los que tanto amé.

Ahora hablo con fantasmas que juran y perjuran una y otra vez no ser conocidos ni de su propia madre.

 

RELATOS BREVES ERÓTICOS


RELATOS BREVES, UNA PERSPECTIVA SOBRE EL EROTISMO

I

 

EL DISCRETO ENAMORADO

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Se entrenaba cada día ligando con una maniquí, la había robado una noche de un escaparate. Su desnudo cuerpo de plástico estaba cubierto con un precioso vestido azul de tirantes que dejaba el nacimiento de su pecho al descubierto.

No se cansaba de probar una y otra vez intentando adivinar cómo sonarían las frases más diversas: ¿estudias o trabajas?; eres un encanto; esta noche estás muy guapa…

Necesitaba encontrar la entonación perfecta, la expresión más discreta dentro de lo posible, la más acertada para el fin propuesto; el tono justo, ni pijo ni gárrulo. Así quemó todos los ratos libres en aquel otoño borrascoso.

Llegó la primavera y por primera vez en muchos meses salió a la calle con paso discreto, sonrisa sutilísima y vestido con el apropiado desenfado que requería la ocasión. Después de mucho observar se acercó a una señorita sentada en un banco de madera en un parque cercano a su casa. Ella le miraba con descaro al tiempo que mascaba un chicle con gran entusiasmo.

Antes de que llegara a abrir la boca sintió como la señorita, que se había acercado silenciosamente, sin previo aviso echó mano a su intimidad más preciada y disimulando el secuestro con un abrazo de novia devorada por la pasión, le arrastró sin miramientos hasta su cercano apartamento. No tardó mucho en olvidar todo lo aprendido… tuvo una excelente maestra.

 

 

II

 

LA MUJER ROMANTICA

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Ella esperaba el amor romántico, la pasión que todo lo puede. Ella esperaba que un hombre distinto a todos los que conocía cruzara por su vida como una cometa por el cielo nocturno.

Reservaba lo mejor de su persona para él en un lugar escondido de su alma, un lugar que quienes la miraban no podían ni imaginar.

De tanto pensar en el ideal acabamos por volvernos ciegos a la única puerta que nos permitiría escapar a nuestro destino. El perfume fuerte que nos arrojamos encima nos oculta el hedor de podredumbre de que estamos rodeados.

Un día la ligó un feo simpático. Tenía labia

 

 

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                                                        III

                                   EL COLECCIONISTA DE ARTE EROTICO

 

Adoro el erotismo, decía a todos sus amigos. Era una pasión inextinguible. Coleccionaba todo aquello que caía en sus manos y que tuviera una mínima relación con el tema, hasta piedras que encontraba en el campo con forma de pene o vagina. Con el tiempo llegó a poseer el mejor museo del mundo de erotismo, una fundación por el amor libre le cedió un complejo de edificios donde instaló toda su colección y aún le faltó lugar. Se quedó con los objetos, las obras de arte, que más excitaban su deseo. Con el tiempo uno acaba por cansarse de todo, tal vez por ello a nadie le extraño que llegara a enamorarse de su propio ombligo que exhibía en el vestíbulo del museo como la gran obra de arte en la historia del erotismo.

MI ALMACÉN DE MICROS IMPROVISADOS


A veces se me ocurre un micro y luego me olvido. Esto es malo para la posteridad que se va a quedar sin las contribuciones improvisadas de un genio. Este es el lugar escogido, el almacén del genio donde esconderé todo aquello que deseo pase a la posteridad y no se pierda en el polvo del camino, donde ni los arqueólogos más meticulosos podrán rescatarlo nunca. Comienzo con un recuerdo de HONDARRIBIA. No es un micro, no es nada, por lo tanto es algo, lo que sea no lo sé.

SIC TRANSIT GLORIA MUNDI / Semanas santas ayunando, haciendo penitencia con cilicios, en absoluto silencio, rezando, cantando canto gregoriano, la misa de angelis, escuchando la pasión según San Mateo en un colegio silencioso, de muros de piedra sólida y tejados de pizarra sin goteras a pesar del “chirimiri”, del “sirimiri” como rezábamos en voz baja cuando íbamos a jugar un partido en el campo de futbol. Zeñó, zeñó, líbranos del “zirimiri”. Para terminar así, con el tejado hundido, ventanas tapiadas y un gallinero al lado, donde los gallos sacan pecho mientras las gallinas picotean sin hacerles caso. La metáfora de la vida. Sic transit gloria mundi.

SERIES DE MICROS

MICROS TEMÁTICOS- TEOREMAS

LA CUADRATURA DEL CÍRCULO

Es imposible cuadrar el círculo, como es imposible convertir un círculo en cuadrado. Entre ambas figuras geométricas solo hay contactos. Debemos agradecerlos como un milagro, como un don de los dioses y quemar incienso en el altar del Diseñador del universo.

TALES DE “MOLETO CUANDO DIGO LA VERDAD”.

 

FELIZ CUMPLEÑAOS TONTO-LABA

Mañana es el día del libro, felicidades a todos los libros. También el de los escritores, felicidades a todos los escritores, entre los que me encuentro. También es mi cumpleaños, pero no me felicito ni nadie me va a felicitar. Saldré de trabajar y me iré a la cama después de haberme tomado una infusión y varias cápsulas de valeriana, casi me sale un pareado o un ripio rimado. Por este año pase, pero para el próximo lo pienso celebrar, aunque solo sea comprándome un libro.

Es una pena que nadie en esta página celebre su cumpleaños porque mi pesonaje, Adalgisa, pitonisa, les haría un estudio astrológico de su signo y el profesor Cabezaprivilegiada les haría un regalo inolvidable, uno de sus inventos.

Adalgisa ya me regaló un estudio de mi signo, tauro, hace algunos años y quedé tan escamado que no no quiero que me vuelva a regalar nada. En cambio el profesor Cabezaprivilegiada me ha hecho el siguiente regalo con esta nota: Para mi creador, que es tan tonto que no entiendo cómo alguien con esos genes ha podido engendrarme, a mí, una lumbrera que ilumina el universo.

AVISADOR DE RADAR CONTRA TIMADORES VIRTUALES

Como sé que le han timado, ¡oh padre creador!, a pesar de su infinita sabiduría y omnisciencia, con el timo del romance virtual. Como sé que seguirá picando porque es usted más lujurioso que un mono, como sé que con una simple foto sacada de Google images de una señorita mravillosa, ligera de ropa, y con un perfil falso que no engañaría ni a un analfabeto, he decidido hacerle este regalo para que no le saquen los hígados.

AVISADOR RADARES

Un avisador por ondas ultrarojas que estará siempre conectado, allí donde esté, haya cerca un ordenador o teléfono móvil o no lo haya, en su coche y fuera de su coche, sea de día o de noche, esté usted dormido o despierto. En cuanto detecte que alguien intenta timarlo con eso del sexo gratis o el romance virtual o diciéndole que es usted más guapo que nadie y que se han enamorado de usted hasta las cachas, o simplemente cuando le digan “hola” el avisador se pondrá en marcha como un despertador con todas las alarmas más estridentes existentes en el mercado. Si eso fuera poco las ondas microondas le taladrarán el cerebro, si es que lo tiene. Si eso fuera poco una voz de ultratumba pregonará a los cuatro vientos que usted es un idiota porque se deja timar por el tocomocho romántico. Y si todas las alamas fallaran aparecerá un holograma realísimo y una mujer buenísima le hablará con voz sensual y le invitará a su apartamento y usted la seguirá y sin darse cuenta entrará en el suyo propio y entonces la señorita holograma le hipnotizará y le hará dormir en ropa interior, abrazado a su almohada y todos sus sueños serán eróticos y cuando despierte ya habrá pasado su cumpleaños.

FELIZ CUMPLEAÑOS “TONTO-LABA”

EL PROFESOR CABEZA PRIVILEGIADA

MICRORRELATOS TEMÁTICOS


PRIMER TEOREMA DEL PRIMER SABIO DE LA HISTORIA/ MICROS TEMÁTICOS/LA SABIDURÍA

Tras una vida de desesperantes e infructuosos esfuerzos, buscando la fórmula perfecta para definir al hombre, consiguió dar con el teorema que le daría fama perpetua. El universo es redondo. Ya puedes dar las vueltas que quieras, siempre acabas por encontrarte. Pitágoras de Samotracia, uno de los sabios perdidos de Grecia.

 

MICRORRELATOS SOBRE MACROECONOMÍA

 

IDEAS DE UN “INDIGNAO”

Me indigna hasta los hígados que tengamos que pagar los agujeros de la banca y encima pagar jubilaciones de millones de euros a los ejecutivos que han hecho los agujeros, para que se vayan a las Bahamas y se bañen con rubias y abran cuentas en paraísos fiscales.
Porque estoy “indignao” hasta las criadillas, propongo la siguiente ideas, otro día propondré más:
-Que nos juntemos los de los barrios pobres, porque los ricos de los barrios ricos no se pueden juntar, porque sus chaletes están separados por setos y guardias de seguridad, y en cada barrio se forme una plataforma gestora. Y que nuestros dineros se guarden en un local alquilado en dicho barrio, guardado por un guardia de seguridad con pistola, que como es del barrio formará parte de la comuna del 11 de julio. Habrá un contable que también será del barrio. Y todos los vecinos dejarán allí sus ahorros en metálico y con esos ahorros se harán ollas comunes para que coman todos los del barrio. Y quien necesite su dinero que lo pida y quien no que deje que lo utilicen para comprar ingredientes con IVA subido para la olla comunal. Y así los bancos no verán nuestros dineros y con su pan se lo coman y con sus agujeros tapen sus agujeros.

¿Les parece bien esta idea? Pues habrá más.

UN “INDIGNAO” DE MUCHO “CUIDAO” Y MUY “ENFADAO”

 

MICRORELATOS SOBRE MACROECONOMÍA

 

LA OPINIÓN DEL EXPERTO

La ley de la gravedad es implacable. Si dos personas, una buena y otra mala, se tiran desde lo alto de un rascacielos, ambas acabarán aplastadas contra el asfalto. En cambio la ley del karma es más justa. Puede que ambos acaben aplastados, pero en una próxima reencarnación el bueno recibirá una recompensa y el malo tendrá que pagar sus deudas, hasta el último doblón.
No obstante mi consejo es que no esperemos a la próxima vida, sino que en esta solucionemos todos los problemas. No se puede ser tan malo porque el karma es implacable y con tanto karma suelto la sociedad se convierte en una pobre viejecita con una tonelada de hormigón armado a las espaldas. Antes o después se le quebrará la columna vertebral y caerá en un abisal abismo.

MORALEJA: Que los malos paguen sus deudas, ahora, y que los buenos no sufran porque los malos no paguen sus deudas y así acabaremos con el karma social y en una próxima reencarnación todos podremos ser hermanos y empezar desde cero y bailar el himno a la alegría de la Novena de Beethoven.

EL SR. MILAREPA, EXPERTO EN MORAL Y ESPIRITUALIDAD, CONSULTAS GRATUITAS EN SU ESCUELA DE ESPIRITUALIDAD. LOS AFECTADOS POR LA CRISIS QUE PASEN PRIMERO, PORQUE LOS PRIMEROS SERÁN LOS ÚLTIMOS Y LOS ÚLTIMOS LOS PRIMEROS.

VARIACIONES SOBRE UNA TUMBA


 

NOTA: El microrrelato es el género literario mejor adaptado al nuevo formato de Internet. Dada su brevedad resulta ideal en los nuevos medios donde nada puede prolongarse demasiado o agotará la paciencia del divino impaciente, lector o espectador. No obstante su brevedad el microrrelato es un género que puede llegar a la profundidad, interés, suspense y originalidad de cualquier otro género e incluso superarlo. En su favor está que un buen microrrelato exige sobriedad, concentración, originalidad, sorpresa y sobre todo un estilo depuradísimo. Lo que más me gusta del micrrorelato es la facilidad que te da para encontrar un tema imprevisto y hacer variaciones sobre él hasta agotar todas las sorpresas y facetas de ese pequeño diamante. Mis intentos hasta ahora en el microrrelato son solo eso, intentos, pero no desespero de alcanzar algo grande algún día, porque es un formato que me va muy bien. No puedo ni besar la suela de los zapatos de los grandes cultivadores del microrrelato en esta página (no voy a decir nombres por no ruborizarlos) pero con el tiempo y muchos zapatos más creo que podré caminar tan holgadamente como ellos.

 

VARIACIONES SOBRE UN MICRORELATO

 

TEMA

 

¡RESUCITAR PARA NADA!

 

Logró mover la lápida después de grandes esfuerzos que dejaron sus huesos agotados. Sus ojos enfermos resultaron deslumbrados por la luz que penetraba a raudales por el hueco que había quedado en el techo de la tumba. Se irguió como pudo, a pesar de sentir sus músculos anquilosados, y  por el hueco trepó hasta la superficie. Sin hacerse pregunta alguna caminó inmediatamente hacia su casa. Se moría de ganas por estrechar entre sus brazos a quienes tanto quería y tanto había echado de menos.  Solo cuando encontró su casa vacía, la ciudad desierta y el menor aliento de vida a su alrededor comenzó a hacerse preguntas.

 

Sus recuerdos eran confusos pero de algo sí estaba seguro: no tenía la menor duda de haber fallecido. El infarto le pilló desprevenido y acabó con su consciencia en un santiamén, no sin antes pedir al cielo que le diera otra oportunidad para despedirse de sus seres queridos. Puede que hubiera sonado la trompeta del juicio final, aunque él no la oyera, pero lo que no entendía era aquel silencio, aquel vacío, como si la maldita bomba de neutrones de la que se hablaba tanto en el momento de su muerto hubiera sido lanzada en cada rincón del planeta. Tenía que ser eso porque los edificios estaban intactos y no encontró ni un solo cadáver en su camino, ni el menor olor de podredumbre. Tardó en convencerse de que estaba solo en este mundo. Entonces, en lugar de gritar histéricamente, se limitó a murmurar en voz baja: ¡Resucitar para nada!.

 

 

 

VARIACIONES

 

VARIACION DE PUNTO DE VISTA

 

EL LOCO SALIDO DE LA TUMBA

El terror selló su garganta. Alguien estaba moviendo la lápida y no era un sueño porque por el pequeño hueco asomó su pelado cráneo un cadáver irreconocible. Hubiera deseado que la tierra le tragara, pero no le habría servido de mucho puesto que el subsuelo no parecía ser ahora un buen refugio. En cuanto pudo sentir sus piernas salió corriendo del cementerio, deteniéndose tan solo para llamar desde una cabina telefónica. Llamó a todos los teléfonos de urgencia que encontró junto a las instrucciones de manejo: a la policía, a los bomberos, al servicio de urgencia vital, incluso al teléfono de la esperanza…

 

El cadáver fue internado en un hospital, donde se le diagnosticó que estaba vivo, aunque muy traumatizado. No cesaba de repetir una y otra vez: ¡Resucitar para nada!. Un psiquiatra le diagnosticó una crisis de ansiedad generada por una idea fija, compulsivo-obsesiva, puesto que creía que la bomba de neutrones había terminado con toda la humanidad.

 

Al cabo de algún tiempo le dieron de alta. Caminaba por las calles como un zombi repitiendo siempre lo mismo: ¡Resucitar para nada!. La autoridad pertinente intervino porque almas bienintencionadas protestaban de que se permitiera semejante escándalo. Se le internó en un centro psiquiátrico, donde lograron que al menos admitiera la existencia de sus semejantes. Se pasaba los días y las noches (sufría de insomnio) intentando convencer a los demás pacientes y a los doctores de que el que estaba loco no era él, sino los de fuera.

 

VARIACION AL GENERO NEGRO

 

EL PERISCOPIO DEL FBI

 

En el gigantesco cementerio está sonando una orquesta de jazz traída expresamente de New Orleans. El espiritual negro tiene un ritmo endiablado y los pies de los asistentes al sepelio se están moviendo con disimulo. Una lápida en algún lugar se mueve apenas unos centímetros y por la rendija asoma una especie de periscopio.

 

En el fondo de la tumba John Smith, agente especial del FBI, aplica el ojo al periscopio, al tiempo que susurra por el intercomunicador: Están todos, tomen nota, el gordo Carnicero-Joe, el pequeño Cucaracha-Jim… Cuando termina de recitar el largo santoral cierra la comunicación y no puede evitar escupir en el suelo de la tumba, al tiempo que maldice en silencio: ¡Maldita sea mi estampa!. Siempre me tocan los peores trabajos. ¡Ni que los sortearan a dedo!.

 

 

VARIACION A LA COMEDIA

 

CUMPLEAÑOS FELIZ

 

Se despertó con la boca reseca y un espantoso dolor de cabeza. Tardó en hacerse una idea de dónde se encontraba. Lo consiguió después de que le saliera un chinchón en la testa al intentar ponerse en pie. Recordó la juerga de la noche anterior y la tremenda cogorza que cogieron todos para celebrar su cumpleaños.

 

Intentó moverse pero estaba como encajonado, aquello olía mal y no encontraba la llave de la luz. Cuando después de intentarlo todo tuvo que admitir que se encontraba en un sepulcro se le erizaron los pelos del cogote. Con la desesperación del que lucha por su vida logró correr la lápida y salir a un deslumbrante sol mañana. Allí le esperaban todos sus amigos, con matasuegras en la boca y botellas de licor en las manos. Incluso habían contratado una orquestina compuesta por tamborilero y dulzainero. Alguien le ofreció la botella de orujo y entonces recordó que la noche anterior los cafres de sus amigos le llevaron a hombros, jugando al entierro de la sardina y terminaron sepultándole en una tumba vacía del pequeño cementerio de la localidad.

 

Imperturbable como un buda, rompió la botella de licor que le habían ofrecido sobre la cabeza de Romualdo, el autor confeso de la espantosa broma.

 

 

 

VARIACION AL GÉNERO ERÓTICO

 

LAS PRISAS DEL HOMBRE MODERNO.

 

El viejecito se enjugó una lágrima furtiva y salió corriendo del cementerio en una de cuyas tumbas acababa de enterrar a su amada esposa. Jadeando llegó hasta el coche y arrancó como si lo persiguieran los demonios. Apretó el acelerador con tantas ganas que el coche derrapó y a punto estuvo de chocar contra el furgón funerario. Entró en la ciudad como una exhalación entre pitidos y maldiciones de los tranquilos domingueros que abandonaban la urbe. Le faltaban apenas un par de kilómetros para llegar a la meta cuando estampó el coche contra el único árbol de la calle. Salió indemne e intentó parar un taxi que pasó de largo, mientras en una ventana una mujer chillaba histérica. El taxista ni le vio por lo que jadeó con más ganas y continuó corriendo.

 

Entró como una exhalación en el apartamento donde le esperaba su amante, una jovencita desnuda sobre la cama, un cigarrillo en la boca. El viejito se puso enseguida a la faena pero el corazón falló estrepitosamente. ¡Las prisas del hombre moderno!.

 

 

VARIACION HACIA EL LIRISMO

 

En el cementerio las flores forman una alfombra de color sobre los muertos: es primavera. Hasta el sepulturero llega el canto amortiguado de un ruiseñor.

 

En el interior de una tumba un pajarillo pía su desventura. Parece una eternidad el tiempo que lleva allí, encerrado. De pronto se oye un ruido apocalíptico. Alguien ha movido una lápida y el sol, hermoso, deslumbrante, entra en el infierno oscuro donde ha vivido tanto tiempo el desgraciado ruiseñor.

 

Extiende las alas y al salir volando picotea con cariño la mano del dios que acaba de librarle de su prisión infernal.

 
VARIACIÓN MALÉFICA, EJERCICIO DEL TALLER DE ESCRITORES MADRID

 

Mi familia me encerró en el desván, donde encontré la verdadera sabiduría de la vida. Fue como una melodía angelical que me llegaba desde muy lejos, tal vez desde el otro lado del universo. Para mí siempre había sido un auténtico jeroglífico indescifrable el sentido de la vida. Nacemos sin saber por qué, vivimos como podemos o nos dejan y morimos cuando alguien -no sé quién- lo decide. Nada tiene sentido, todo es un misterio. Me hubiera costado menos descifrar los jeroglíficos egipcios sin la piedra roseta de Champollion que descubrir un mínimo sentido a nuestra existencia. Solo las clases de anatomía con las chicas, primero, luego con las mujeres, cuando fui madurando o haciéndome viejo, que viene a ser lo mismo, dieron una tregua a mi corazón angustiado, fue una limosna de la vida, aunque tan solo un jalón en mi camino hacia la muerte. Tuve la intuición de que algo me iba a ocurrir, no sé si mañana, pero pronto, y no me equivoqué.

Reconozco que no me comporté bien con las chicas cuando era joven, mi único interés estaba en seducirlas, a cualquier precio, mentiras, engaños, lo que fuera, todo era aceptable si acababan por dejarse meter mano, mi mano bajo su falda, mi mano trepando hacia sus senos… Disfrutaba de ellas hasta que me cansaba, entonces las dejaba y buscaba otra. Para mí era el paraíso, para ellas, por lo visto, el infierno. Todas se enamoraban de mí o decían que lo estaban, todas se enfadaban mucho, muchísimo, algunas incluso intentaron hacerme daño, a una la sorprendí echando algo raro en mi café. Cuando maduré me dediqué a las maduras, creí que serían más maduras, en el sentido de que nadie cree que algo sea para siempre y que todos nos enamoramos, así sin más, por echar un polvo y pasarlo bien. Pero fue inutil, continuaban enamorándose de mí y buscando una relación seria, de pareja, matrimonial, eterna. Que no, chicas, que no, que aquí estamos solo para pasarlo bien y nada más. Que no creo que el sexo sea un elixir que nos enamore nada más tomarlo, sin más, o una ponzoña que afecte nuetro corazón cuando solo debería afectar nuestro cuerpo, o una parte en concreto. Nada que me fallaron las maduras y me dediqué otra vez a las jóvenes, y luego alterné, maduras y jóvenes, y siempre tuve problemas, aunque lo pasé muy bien, es cierto. Algunas intentaron acabar con mi vida, de muchas maneras y con mucha seriedad, por suerte pude librarme… de todas, menos de una.

En un lugar de cuyo nombre no quiero acordarme fui jalado por una mujer gitana, madura y con mucho garbo. Quiso leerme la mano y como soy muy débil ante cualquier cosa que quiera de mí una mujer me dejé. Luego llamó a una gitana joven quien me dijo que tenía el mal de ojo. ¿Me lo quitarías tú, guapa? Yo iba a lo mío, como siempre, pero alla iba a lo suyo. Me lo quitó a cambio de una fuerte cantidad de dinero, me leyó las manos y ante mi asombro verdadero sacó a relucir toda mi vida y el mucho daño que había hecho a las mujeres. Me profetizó que acabaría mal, eso ya lo sabía yo, en el cementerio, en la tumba, como todos.

Con mis dotes de seductor me las arreglé para llevármela de allí, en un descuido de la gitana madura. La invité a comer y hablamos, la invité a cenar y ella no pudo resistir más mis encantos y se dejó seducir. Fue una noche fantástica, pero cuando por la mañana me dijo que yo le había arrebatado su virginidad y que el único camino que me quedaba era el matrimonio, me reí en su cara. No debí de hacerlo. Me echó un maleficio, el mal de ojo, me maldijo solemnemente.
Y al día siguiente me atropelló un coche y fallecí, sin comerlo ni beberlo. Alguien, una mano invisible me despertó en la tumba. Me puse en pie y observé a un angel con la espada de fuego que me miraba muy enfadado.

-Don Juan Tenorio, nunca escarmentarás. Mira que llevas vidas y vidas, reencarnaciones y reencarnaciones, y no aprendes la lección, no escarmientas. Ahora te llevaré al infierno. No habrá más oportunidades para ti.

Fue una pena que el ángel de la espada de fuego fuera masculino, de haber sido femenino habría intentado seducirle, habría tenido una última “chance”.

César García