Categoría: TEATRO MÁGICO

EL CLUB DE LA COMEDIA EN EL TEATRO MÁGICO I


Imagen

PRESENTACIÓN

ÑORAS-ÑORES: Soy el emérito académico Mr. Slictik y estoy en el taller del loco, concretamente en el Teatro mágico, al ladito mismo del taller de Vocablo y del laboratorio de alquimia del verbo, donde el profesor Cabezaprivilegiada intenta aplicar las leyes cuánticas para cambiar el mundo a través de la palabra.

Como observarán, si se fijan bien, el escenario del teatro mágico se encuentra vacío, aunque ha sido acondicionado para que funcione como club de la comedia cuando cualquier visitante, avisado, avispado o despistado entre y decida explicarnos su visión del mundo a través de monólogos humorísticos. Para ello dispone de un armario con fondo donde podrá disfrazarse de lo que le apetezca, de una mesa surrealista diseñada por don Alcanfor, modisto y decorador, con una botella de agua, un vaso de cristal o de papel (cada participante podrá engañar al respetable mezclando agua con gúisqui o hacer que la ginebra parezca agua) gafas para los miopes, gafas para los hipermetropes, telescopios para los que miran lejos, microscopios para los que miran cerca, etc etc. Disponen de un micrófono, de pie, sentado o tumbado, como ustedes quieran o de esos artilugios modernos que se pueden pegar a la oreja y sale un tubito hasta la boca y de esta manera ustedes pueden hablar por el servicio de megafonía y escucharse o no escucharse, según el momento.

Ustedes puede subir, prepararse, aclararse la voz, aclararse la mente, hacer ejercicios gimnásticos, etc etc hasta que estén preparados. Entonces nos cuentan lo que quieran, en un monólogo divertido, y hasta pueden reírse de sí mismos. Claro que para evitar el caos y la confusión que reinaba antes del primer día de la creación, habrá un tema mensual que por esta vez pone el presentador y que luego podrán acordar los participantes.

El tema para este mes, es decir hasta que comience la primavera el 21 de junio será el siguiente:

EL HUMOR Y EL HUMORISTA, QUIÉNES SON, CÓMO SE CONOCIERON, CAMINO RECORRIDO, HACIA DÓNDE VAN Y HACIA DÓNDE NO IRÁN NI ATADOS, ETC ETC

Mi homenaje a todos los humoristas que nos han precedido, especialmente a Tip y Coll, inventores o usuarios del “ñoras-ñores”. A Miguel Gila, a Martes y Trece, Cruz y Raya, a Les Luthiers, a Charlot, Buster Keaton, el gordo y el flaco, y etc etc, que eran dos humoristas muy conocidos pero un poco grises.

YA PUEDEN COMENZAR

 

Imagen

EL HUMOR Y EL HUMORISTA POR OLEGARIO BRUNELLI, EL HUMORISTA “NUMBER ONE”, NARRADO POR EL EMÉRITO ACADÉMICO MR. SLICTIK, QUE SE ENCUENTRA SITUADO EN PRIMERA FILA, CON LOS OJOS MUY ABIERTOS.

NARRADOR: Olegario es un hombre cincuentón, bajo, gordito, calvo, con gafas de un diseño posmodernista, tal vez de Don Alcanfor, modisto y decorador, sus cristales tienen tantos colores como el arcoiris o más. Hace acto de presencia en el escenario vestido de luto riguroso, traje negro, corbata negra, zapatos negros de charol, en el brazo derecho lleva un brazalete negro. Camina como un pato mareado hasta el pedqueño podium del escenario. Toma el micrófono de a pie (hay otros sentados, tumbados, etc) y se mueve con él como si fuera su pareja de baile, una hermosa y sensual bailarina. Se para en el centro del escenario, mira al público (inexistente pero posible o hipotético), mira al emérito académico Mr. Slictik o sea a mí, al narrador, y comienza su show, de aquesta guisa:

-Ñoras, ñores, ñoritas, ñoritos, señoras, señores, caballeras, caballeros y hasta caballos, si hay alguno en la sala. Me llaman Olegario, aunque yo me llamo tonto y otros me dicen Olé-Olé, pocas veces, las más Márchate.

Mi apellido Brunelli es por mi padre, un italiano cachondo, machista, amante de la ópera y de la tortilla de patata, causa fundamental de que viniera a España, encontrara a mi madre, una lozana andaluza, llamada Dolores de Triana, la hiciera un bebé, o sea yo, y se marchara con tal rapidez, que si te he visto no me acuerdo.

Tal vez debido a este suceso dramático que ya desde bebé comenzara a verlo todo negro, hasta la papilla, creo que hasta el pecho de mamá, aunque en realidad puede que me confundiera, como era niño… quiero decir que mamá era tan morena que a lo mejor veía su pecho negro, cuando en realidad era moreno, muy moreno.

No supe que yo, en realidad, era un humorista nato hasta muchos años después. Hasta entonces nunca dejé de portar unas gafas negras, casi opacas, para ver lo menos posible de la realidad y de la vida. Pero un año, estando yo en Cádiz, por casualidad, una chirigota decidió despojarme de mi ropa, como broma, y me colocó unas gafas de colorines sobre el puente de mi nariz… Estas…

NARRADOR: Brunelli se las quita y las enseña al amable público.

-De esta guisa, desnudo y con gafas de colorines, me paseé por todo Cadiz, disfrutando del carnaval, y éste, el carnaval, disfrutando de mi. La gente me miraba y se reía, yo miraba a la gente y me reía. Así deberían ser las cosas en nuestra sociedad, especialmente en política, si los políticos se ríen de nosotros, nosotros deberíamos reírnos de los políticos.

De esta forma tan chusca y chabacana descubrí el humor y ya nunca lo dejé, ni él a mí, como un buen matrimonio, que puede tener amantes esporádicos, pero que siempre viven juntos y se hacen cosquillas juntos.

-¿Qué es el humor? Me preguntas clavando tu mirada atormentadas en mis ojos.
-Humor eres tú, respondo.

NARRADOR: Se oye una música de tango y Brunelli baila con el micrófono. Se para otra vez y señalando al hipotético público, prosigue:

-Sí, humor eres tú y tú… y nada más que tú.

NARRADOR: Vuelve a bailar mientras suena la vieja cancioncilla cuya letra decía: “me gustas tú, y tú y nada más que tú”, etc. Se para y resopla, el esfuerzo debe ser importante para un hombre tan gordito.

-Todos llevamos un humorista dentro, lo mismo que también un político, solo que pocos se atreven a descubrir al segundo. En nuestra mano está elegir ser víctima o verdugo. ¿Quién es quién? Depende de cómo, quién, cuándo y dónde. Ahora mismo el político es mi víctima, la diana de mis dardos envenenados. Fuera de aquí yo soy la víctima del político y sus peregrinas ideas. Como paso más tiempo fuera de aquí que dentro… pues hagan ustedes sus deducciones de quién es el verdugo y quién la víctima.

NARRADOR. Brunelli se quita de nueva las gafas de colores.

Se preguntarán, muy en serio, por qué me he puesto de luto. ¿Puede un humorista ser serio o hacer algo serio en su vida? Ya lo creo, dicen que los humoristas somos los tipos más serios y trágicos de la creación… y puede que no anden descaminados quienes así piensan.

NARRADOR: Suena un vals y Brunelli baila con el micrófono, lo besa, se para, prosigue:

-En serio, yo soy un desgraciadito, mi padre me abandonó, mi madre se amargó y me amargó la vida con su leche amarga de su pecho moreno. He vivido en una trágica soledad toda mi vida. Las mujeres me huyen porque como demasiado y estoy gordito. ¿Qué quieren que haga? ¿Qué me prive del único placer que me queda en la vida?

NARRADOR: Se toca la barriga con regodeo y camina como un pato mareado. Se desabotona la camisa y enseña la barriga desnuda al respetable. Se da palmadas en dicha barriga que suenan como timbales. Y prosigue.

-Bueno, tal vez mienta. También disfruto con el humor. No siempre, porque…. Porque hay muchas clases de humor y de humoristas. Si les gustan las etiquetas, aquí tienen unas cuantas.

NARRADOR: Se saca del bolsillo un montón de etiquetas y las arroja al aire, como confeti.

-Está el humorista generoso. Primero se autoparodia, se hace sangre, se… burla de sí mismo, y cuando ya no le queda sangre en las venas, aprovecha para burlarse de los demás.

-Está el humorista matafire: todo el mundo es un cordero en el matadero y él les clava el cuchillo en la garganta y luego se ríe. Cobra su estipendio y se va a tomar unas copas con los amiguetes. Lo que les suceda a los corderos no le preocupa, nunca le ha preocupado y nunca le preocupará.

-Está el humorista intelectual. En lugar de escribir novelas nos las cuenta en el escenario y de forma amena.

-Está el humorista chabacano. O no le llega para ser intelectual o decide que sus espectadores son chabacanos y les da lo que quieren… chistes malos, groseros, basura.

-Está el humorista… Pero dejémonos de etiquetas

NARRADOR: Comienza a dar patadas a las etiquetas como si fueran balones de fútbol. Sale corriendo y regresa vestido de bufón. Se pone las gafas de colorines.

-¿Quieren recibir una lección magistral sobre el humor? Pues vayan a la universidad. Yo soy un pobre bufón, y los bufones no damos lecciones… las recibimos… de todo el mundo. Eso sí les puedo dar algunas técnicas que a mí me funcionan, tal vez porque sea gordo y los flacos necesiten técnicas diferentes. Eso no lo puedo saber.

NARRADOR: Suena música de rap y se pone a bailar como una peonza rota.

-Si quieres hacer humor, tomen situaciones reales y estírenlas como si fueran chicles, llévenlas al extremo. La extremosidad es la madre del humor. El padre es desconocido.

-Si quieren hacer humor tomen unas cuantas personas, agítenlas como en una cubitera de cóctel y saquen solo lo malo… o saquen solo lo bueno, pero llevado al extremo.

-Si quieren hacer humor, dibujen caricaturas y denles vida, como hicieron con Pinocho, el muñeco de madera.

-Si quieren… pero ustedes solo quieren pasárselo bien. Pues entonces dejen que haga el humor que a mí me gusta.

NARRADOR: De pronto se lleva las manos a las partes pudendas y a grito pelado anuncia que está prostático y no puede contenerse. Se da la vuelta y desaparece caminando como si pisara huevos, con miedo a romper alguno y que le salga por la bragueta. Yo espero y espero y espero… pero no regresa. ¿Qué estará haciendo este hombre?

Anuncios

TEATRO CREATIVO DEL LOCO



TALLER CREATIVO DEL LOCO

RECOPILACIÓN, ANTECEDENTES, LO SUCEDIDO EN CAPÍTULOS ANTERIORES.

-¿Cómo empezó todo?

Parece que todo comenzó en la ceremonia de apertura del primer ateneo con humor, descrita por Mr. Bernie en un episodio del Siccionario, donde fue presentado el loco “Bocablo”, sic, aunque luego su nombre apareció escrito como “Bocavlo”. Una letra más o menos en este torrente de ciclogénesis explosiva, no importa mucho.

¿Quién es el loco Bocavlo?

No se sabe muy bien, aunque en su discurso sus intenciones quedaron claras: “El idioma visto por el otro lado”.

¿Cómo se conocieron Mr. Bernie y Mr. Bocavlo y cómo ambos dos conocieron al académico Slictik? La última parte de la pregunta es la más sencilla. El millonario Slictik, no confundir con el académico Slictik, su hermano clónico, puso la plata, como dijo Mr. Bernie para la fundación que patrocina el “Siccionario”. Entró en contacto con el académico Mr. Slictik y le propuso hacerse cargo del mismo. Éste a su vez se puso en contacto con el académico Mr. Bernie y le hizo una propuesta que aquel no pudo rechazar. Pero quedan preguntas en el aire.

-¿Quién es Mr. Bernie, de dónde viene y a dónde va? ¿Quién es el académico Mr. Slictik y qué ocurrió para que tenga un clon o varios, no lo sabemos muy bien? ¿Quién es Mr. Bocavlo, dónde y cómo nació y cuál es su biografía, autorizada o no?

Lo único cierto fue que tras la ceremonia inaugural del Siccionario parece ser que el loco Bocavlo invita a los académicos Mr. Bernie y Mr. Slictik a su taller, el taller del loco o de las letras con humor o el teatro mágico o el taller creativo del loco… que con todos estos nombres es conocido o más bien desconocido.

¿Cómo es el taller del loco?

Mr. Bernie lo describe muy bien y luego llega Mr. Slictik y lo cambia todo o casi todo y donde dije digo ahora digo diego. Estas son las sorpresas del teatro mágico, donde todo cambia para permanecer igual, algo así como la política.

El interior del taller es una locura de letras, pensamientos y emociones. Quienes deseen verlo pueden asomarse al Siccionario donde Mr. Bernie abrió una ventana. En cuanto a Mr. Slictik solo ha descrito cómo llegó ante el teatro mágico o teatro del loco y cómo la facha es ligeramente diferente a la ya descrita por Mr. Bernie, y al parecer dicho teatro mágico tiene algo que ver con el teatro mágico del Lobo estepario del ínclito Mr. Hesse.

-No sabemos nada de personajes como Pinocho o Mr. Rabbit, aunque parece que pudieran ser alumnos del taller del loco y que han sido emplazados para colaborar en el Siccionario. Tampoco se sabe muy bien si éste se está elaborando en la sede de la R.A.G.E. (REAL ACADEMIA GLOBALIZADA DE ESCRITORES), en una comisión formada solo por Mr. Bernie y Mr. Slictik o esta comisión se ha trasladado al taller creativo del loco, invitados por el loco Bocavlo.

-Tampoco se sabe si este taller se encuentra en Madrid, en París, en Montevideo, en Hamburgo, en Londres o en cualquier otro lugar del planeta. Bástenos saber que un teatro mágico o un taller de un loco puede estar en todas partes a la vez o en ninguna, algo así como le sucede al gato, Felix el gato el único, único gato que te hará reir… (lo recuerdo con nostalgia, eran unos dibujos animados de mi infancia) o más bien el gato de la física cuántica, El gato de Schrödinger.

En este teatro mágico o taller del loco Bocavlo puede ocurrir de todo, que las letras bailen en el aire, que alguien se coma una sopa de letras preparada por Iñaki Lizorno, que alguien represente una delirante pieza de teatro, que un ballet represente el Lago de los cisnes o el logo de los cines o que de pronto se transforme en Cabaret y salga Liza Minnelli bailando cancán.

Este teatro creativo del loco está abierto a todo y a nada, a todos y a ninguno. Para hacer cualquier cosa o ninguna. Es un poco como Alicia en el país de las maravillas, solo que en este caso se trata de un triunvirato, Mr. Bernie, Mr. Slictik, el loco Bocavlo y todos los que se apunten. Cada cual puede hacer de todo o no hacer de nada. Puede entrar o salir. Pero para entrar hay que estar loco, rematadamente loco, o conocer las palabras mágicas o ser un mago o no ser nada o simplemente un viento que pasaba por allí y que se cuela por la ventana… Para salir… eso no es tan sencillo. Quien aquí entra puede que no salga nunca, como los condenados en el infierno de Dante. Voi qui entrate lasciate omnia speranza, o algo parecido. Vosotros que aquí entráis ya podéis dejar vuestra esperanza en el vestidor del cabaret, junto con vuestros sombreros hongos y bastones con la empuñadura del lobo estepario.

Adjuntos:
Comentario: TEATRO MÁGICO, SOLO PARA LOCOS, TALLER CREATIVO DEL LOCO BOCAVLO
“>Andrew+gonzalezbannebloogr[1].jpg

TEATRO MÁGICO


Imagen
Al despertar aquella mañana inconcreta, atemporal y tachada por la niebla que palpaba desde la ventana, supo que se había vuelto loco. Ya no sabía si aquel cuerpo que palpaba era el del millonario Slictik, el del emérito académico de la R.A.G.E. Mr. Slictik, el del lobo estepario de Hesse, el de un cincuentón cuitado y gordinflón al que llamaban César, César-Antonio, César y Cleopatra o Ave-César-los-que-van-a-morir te saludan.

Tampoco recordaba muy bien lo sucedido. Si lo del Siccionario que estaba escribiendo con la mano izquierda, porque el emérito académico Mr. Bernie, lo hacía con la derecha, era un sueño o un delirio generado por la crisis económica. Tampoco sabía si la acción, propia de una película de Bollywood, ocurría en la sede de la R.A.G.E. o en el taller creativo del loco Bocavlo o del loco Bernie, o del loco Slictik, o del loco Lobo estepario en su taller de teatro mágico y del absurdo. Lo que sí recordó, unas horas más tarde, cuando comprobó sus cuentas corrientes y los fondos de su fundación “Ponga un pobre en su mesa y un loco en su cabeza”, fue que la plata, como decía Bernie, la había puesto él. El globo de sus fondos se había deshinchado tanto que ya no sabía si era rico, pobre o todo lo contrario.

Por calles estrechas, perdidas en la niebla como la economía europea, llegó hasta un teatro mágico, tal vez ambulante, alumbrado su sombrero por formidables luces de neón en color rojo chillón, con una enorme boca de lobo sobre la puerta y un letrero en luces blancas, titilantes, que decía: Teatro mágico y del absurdo, solo para locos. Taller creativo del loco “¿Bocavlo?”.

No sabía si se encontraba en alguna ciudad alemana (¿tal vez Hamburgo?) o en Londres, en alguna de sus callejuelas, en tiempos pretéritos, cuando Jack el destripador o Vlad el empalador (creo que ese era otro distinto) buscaban prostitutas por las esquinas, impotentes y absurdos. Lo cierto es que se encontraba allí y tomando la ocasión por los pelos, decidió entrar en el interior y ver si su mente delirante, y tal vez creativa, pudiera hallar el acomodo definitivo y encontrarse a gusto.

Dio un paso y un señor con sombrero hongo, levita, bastón con contera lobuna y zapatos de charol relucientes, le salió al paso.

-¿Dónde vas Slictik, dónde vas triste de ti?

-Voy en busca de Mercedes que ayer noche no la vi… Quiero decir… Usted perdone. Creo que me suena su cara. ¿No será, por casualidad, el emérito académico Mr. Bernie… o tal vez el loco Bocavlo… o el lobo estepario o…

El hombre del hongo y el bastón lobuno lo tomó por los hombros y lo empujó.

-Qué importa quién yo sea o dónde nos encontremos, lo importante es lo que haremos…

Y propinándole un gran empujón, ambos entraron en un lugar, que se llamara como se llamase, era solo para locos y propio de delirantes.

Continuará la locura..

 

http://www.sonymage.es/foro/viewtopic.php?f=59&t=15029&p=135126#p135126